Monthly Archive abril 2021

MEDIACIÓN ESCOLAR UNA NECESIDAD

Desde el proyecto que desarrolla Almería Acoge de mediación escolar, no solo actuamos en casos puntuales de conflictos, vamos más allá, a partir de conocer los centros se detectan problemas y necesidades que al resolverlos se facilita la convivencia.

Esto es lo que ha ocurrido a través de un trabajo seguimiento en el CEIP Virgen del Mar. En coordinación y colaboración con el centro, se detectó la necesidad de impartir clases de lectura comprensiva con parte del alumnado de dicho centro educativo, ya que parte del problema de relación entre una parte del alumnado con otros y con los profesores, está en que aunque se conocen las palabras no siempre tienen el mismo significado, ni se comprenden bien.

A partir de esto hemos formado dos grupos con niños y niñas de segundo y tercero de primaria, uno en el propio colegio; el otro grupo se ha formado  en Pujaire para facilitar la accesibilidad a las familias y al alumnado, ya que por la tarde no hay servicio de transporte escolar.

Los talleres se realizan de forma lúdica, mediante cuentos y juegos para que resulten entretenidos y sean un espacio de aprendizaje-diversión. De momento se está consiguiendo, el nivel de participación es muy alto y el alumnado está muy entretenido. A lo largo del curso valoraremos si el proyecto está cumpliendo su objetivo, pero es claro que ahora mismo, al menos hemos conseguido un espacio de entretenimiento y aprendizaje.

TALLER DE HIGIENE

Ya hemos realizado algunas dinámicas relacionadas con la higiene. El proceso de empezó hace tiempo, pero con la pandemia nos ha parecido que debíamos potenciar estas actividade entre los distintos ámbitos familiares, ya que hemos detectado algunas carencias importantes, bien por falta de formación bien por falta de medios.

La dinámica del último taller estaba enfocada para que los niños/as del taller de tareas aprendan hábitos saludables. Se trata de una actividad realizada conjuntamente con la Facultad de Enfermería de la UAL con la que ya hemos colaborado en otras ocasiones y a los que agradecemos su esfuerzo.

En esta ocasión los alumnos/as de enfermería mediante un juego y de forma lúdica, han ido enseñando a los participantes en el taller, los pros y los contras de los alimentos que ingerimos diariamente utilizando un muñeco AMONG US que es un personaje muy conocido por los niños y niñas ya que pertenece a un famoso videojuego. Esto permite captar la atención y con esto se consigue que el mensaje cale.

Con el juego se ha reflexionado sobre comida saludable y los hábitos saludables de comida. En algunas ocasiones vemos que nos es posible porque los medios que disponen no llegan a las necesidades, por lo que se trata de barajar distintas posibilidades y, sobre todo, de concienciar sobre los beneficios de las comidas sanas.

CRISIS MIGRATORIA EN CANARIAS 2019-2021

Desde la Asociación nos hemos propuesto profundizar y dar respuesta a algunas de las situaciones relacionadas con el mundo de las migraciones. Se trata de visualizar problemas y plantear que no hay que esconder la cabeza sino buscar soluciones.

Empezamos con la situación en Canarias, nos parece un tema profundo y que hay que seguir trabajando. La reflexión es de Francisco Sanz miembro de la Junta Directiva de la Asociación.

Tendemos a pensar que las rutas migratorias se centran en el Mediterráneo. Estamos acostumbrados a las noticias sobre la llegada de pateras a las costas andaluzas, ruta desde Marruecos hacia España; hemos contemplado, años atrás, las dramáticas, por cantidad y fallecidos, avalanchas de migrantes hacia Lampedusa desde las costas de Libia, ruta del Mediterráneo central, hemos oído la labor que realizan barcos como Aquarius , Open Arms, Aita Mary en estas zonas, hasta el Papa visitó Lampedusa como solidaridad con los migrantes y los miles y miles de muertos y desaparecidos en esa zona; nos hemos conmovido con las imágenes del cadáver del niño Aylan en la ruta oriental por la que sirios, afganos y otros accedían, desde Turquía, a las islas del Egeo.

Pero existe otra ruta, la ruta desde la costa occidental de África (Sur de Marruecos y antiguo Sahara español, Mauritania, Senegal) hacia las Islas Canarias. Esta ruta fue muy conocida en la llamada “crisis de los cayucos de 2006” en la que unos 36.000 migrantes lograron llegar a las Islas afortunadas. Esta crisis se solucionó retornando a la mayoría de migrantes a Mauritania en base a un tratado entre España y este país de 2003. Esta devolución masiva se endulzó con ayudas económicas y de logística a Mauritania y se procedió a sellar la ruta a base de sobresueldos, pagados de nuestros presupuestos generales y fondos de la U.E., a la policía de frontera mauritana, marroquí y senegalesa. Durante años, estos sobresueldos han sido muy eficaces en lo que a impedir las migraciones por esta ruta se refiere.

Hasta que llegó la pandemia y el tratado de pesca de la U.E. con Senegal. Con la pandemia llega la crisis económica a Marruecos, con los grandes pesqueros europeos se arruina la pesca artesanal de Senegal. Si la economía de los países africanos con costas en el Atlántico que miran a Canarias era precaria, ahora ha caído en colapso. En definitiva, una masa ingente de personas de estos países se ve en la miseria y sin futuro.

Un futuro que los empuja a un peligroso viaje que deja un trágico dato a tener en cuenta en esta reflexión, 1851 personas murieron en 2020 en esta ruta (Caminando Fronteras)

En Mauritania hay un cambio de gobierno y los sobresueldos e incentivos para parar la migración dejan de ser eficaces.

Enlace al artículo, muy interesante PINCHA AQUÍ

La crisis está servida, pateras y cayucos empiezan a llegar a Canarias ya en 2019. Al principio en cantidades asimilables, pero en 2020 alcanzan la cifra de 23.000, la mitad de estas llegadas se concentra en sólo un mes, de 15 de octubre a 15 de noviembre. La mayoría de migrantes llegan a Gran Canaria y se reciben en el puerto de Arguineguín que entra en colapso: sus instalaciones, que deprisa y corriendo, se han preparado para recibir un máximo de 300 migrantes, llegan a acoger a 2.600, duermen sobre el suelo al raso, comen de bocadillos, no se les puede atender a nivel legal ni cumplir los requisitos que la propia Ley de extranjería impone.

Protestan los políticos regionales, el juez de vigilancia del C.I.E. de Gran Canaria, el Defensor del Pueblo, las ONG…, las imágenes de los medios de comunicación son escandalosas y, esta vez, no hay posibilidad de devolverlos a sus países de origen o partida, las fronteras están cerradas por la pandemia. En vano los ministros de Exteriores o Interior viajan y se entrevistan con sus homólogos de Marruecos o Senegal, no hay resultados.
Se adopta una solución discutible, rechazada de plano por los migrantes, injusta, pero que se va a imponer bajo la excusa de la provisionalidad, la presión de la U.E., la idea de evitar el “efecto llamada” o razones parecidas. Esa solución es el alojamiento en las islas, especialmente Gran Canaria, de los migrantes. Alojamiento en “jaulas de oro” como alojamientos turísticos vacíos por la pandemia, solución “provisional” mientras se adecúan instalaciones oficiales en donde lograr alojar a todos los migrantes. La mayoría de esas instalaciones son carpas levantadas presurosamente en terrenos militares y cuarteles. Quizás estas carpas tengan sentido para alojar tropas del ejército en maniobras, pero no son idóneas en la situación que nos ocupa. La borrasca “Filomena” embarrará una buena cantidad de ellas y grupos de migrantes montan sus propios campamentos por no estar conformes con este tipo de alojamiento y sus notables carencias.

Pero el problema no es tanto la escasa calidad del alojamiento o de la comida, la falta de asistencia jurídica o el largo tiempo en la resolución de las peticiones de asilo, el gran problema es que, en Canarias, se copia de forma más o menos humanizada, el “modelo Lesbos”. Es decir, grandes acumulaciones de migrantes en la periferia fronteriza de la U. E. bloqueados en su camino hacia la Europa rica, auténticos campos de concentración en los casos de las islas del Egeo y vergonzantes en Canarias, lugares donde pudrir las esperanzas de los llegados y escarmentar en ellos a futuros migrantes.

En febrero de 2021 parece que la crisis ha superado su momento agudo y se cronifica. Pero durante el mes de marzo se produce un repunte en las llegadas con escenas dramáticas como la imagen de la pequeña Nabody de dos años llegando a Arguineguín en parada cardiorrespiratoria y reanimada in extremis sobre el suelo del muelle.

Desgraciadamente, a la hora de repasar este trabajo, nos ha llegado la noticia del fallecimiento de Nabody. No es el momento de quedarse en un mero sentimiento de tristeza, es el momento de actuar.

Porque, aunque cerremos los ojos, está claro que no, la crisis no va a parar porque el número de los desesperados aumenta sin cesar en las costas del Mediterráneo y el Atlántico africano, la situación económico-política de los países de origen y partida hacen prever avalanchas en tiempo cercano.
Solo nos queda elegir entre las opciones posibles:

  1. Modelo Lesbos, contención de los migrantes en la periferia de la frontera de la U.E. en centros de internamiento cuyas condiciones se irán endureciendo conforme la presión se haga más fuerte hasta convertirlo en campos de concentración inhumanos, copias de los construidos por los nazis, con renuncia a todo respeto a la dignidad de los migrantes y a la nuestra propia.
  2. Modelo de gestión del derecho a migrar que sea capaz de establecer rutas seguras de migración, acogida, integración y promoción. Este modelo es inseparable del respeto al derecho a no migrar, es decir, a promocionar condiciones en los países de origen que hagan real la opción de quedarse porque exista un mínimo de oportunidades para llevar una vida humana digna.

El segundo modelo requiere esfuerzo, recursos, tiempo, tesón. El modelo ya ha sido propuesto por el Papa, Francisco, en su encíclica Fratelli Tutti. Con él reconocemos los derechos del migrante, se restaura y desarrolla a los países emisores de migraciones en un mundo global donde todos estamos implicados…, nuestras sociedades se enriquecen más allá de la defensa de sus, insostenibles e indefendibles, intereses egoístas a corto plazo. Un auténtico reto, un reto que, como el cambio climático, es propio del S. XXI y nos implica a todos sin que podamos recurrir a políticas de “avestruz” pues, de no confrontarlo, sus consecuencias, ya evidentes y cercanas, nos afectarán con dureza.

El otro modelo, el primero, el modelo “tapón” o Lesbos supone, en un plazo ya cercano, dejar que se agrande el problema y, conforme se agrave, requerirá adoptar medidas cada vez más radicales e inhumanas de las que seremos cómplices. No garantiza eficacia a medio plazo y es seguro un aumento de la conflictividad que puede alcanzar niveles distópicos. La historia nos muestra demasiados ejemplos de murallas rotas y sistemas destruidos por su cerrazón en proteger su riqueza, sus intereses egoístas a costa de marginar a los otros, a los “bárbaros”.

Francisco Sanz
Almería, 24 marzo 2021

REZAD, CRISTIANOS, REZAD

Ya se que Almería Acoge no es una asociación confesional. Pero estamos en Semana Santa y por eso digo “rezad, Cristianos, rezad”. No me oculto, lo digo como cristiano que soy, o al menos eso intento.

De nuevo tengo en mi móvil la foto de un chaval de 17 años a quien su madre busca desde hace una semana. Se embarcó hace una semana. Se perdió hace una semana. No contactan con él desde hace una semana. Ojalá, Dios lo quiera, no esté entre las once personas desaparecidas (un eufeismo), ahogadas, muertas, así de crudo, hace unos días ahí al lado, en las costas de Murcia.

Juan Miralles en una concentración por los muertos en el Estrecho

Rezad, Cristianos, rezad. No digo por ellas, por esas personas. Estoy convencido de que Dios, le pongamos el nombre que le pongamos, no necesita que recemos por ellas; ya se encargará de enderezar la historia una vez más, sea como sea y aunque no lo entendamos.

Rezad por los que hemos tenido la suerte de nacer a este lado del mar; por quienes no tenemos que jugarnos la vida a cara o cruz, y toparnos con que sale cruz (ya digo que estamos en Semana Santa). Rezad por quienes nos seguimos estremeciendo por esto, y dad gracias.

Pero, sobre todo, rezad por quienes no se sienten interpelados, por quienes se encogen de hombros, por quienes piensan que no tenemos por qué hacer nada, por quienes siempre encuentran alguna razón que justifique mantener las alambradas, los muros, las leyes que blindan a una parte y condenan a la otra;  rezad sobre todo por esas personas, para que Dios las perdone, porque a mi, me cuesta cada vez más trabajo.

Juan Miralles