Desde Almería Acoge – Federación Sur Acoge, Cáritas Almería y Almería Unida Contra la Pobreza, queremos dejar claro que lo ocurrido en Ceuta no responde a un fenómeno migratorio, sino a una crisis fronteriza de hondo calado político que debe ser abordada desde la diplomacia y la cooperación institucional entre España, Marruecos y la Unión Europea. Exigimos una respuesta humanitaria, firme en la defensa de los derechos humanos y sensible con la realidad de la población ceutí.
Pero, por encima de cualquier otro análisis, queremos poner el foco en lo que realmente importa: las más 140 personas que, según cifras oficiales, entre las costas españolas y marroquís, han perdido la vida en este contexto; los heridos; y todas aquellas personas que han sido arrojadas a una situación de extrema vulnerabilidad. Personas convertidas en moneda de cambio, instrumentalizadas sin el más mínimo respeto por su sufrimiento ni por el de sus familias. No es un problema migratorio: es, una vez más, un problema de desigualdad, de desprotección y de uso político de vidas humanas.
Tampoco podemos olvidar la delicada situación de los menores que han cruzado la frontera, que no pueden quedar desamparados ni ser tratados como un mero número en una estadística.


Nos concentramos hoy, a pesar de las dificultades de las fechas y el calor porque no podemos callarnos ante la situación que se ha vivido en Ceuta, especialmente la muerte de mas de 100 personas, ni ante las muertes que se siguen dando en el Mediterráneo como las 17 personas que han muerto intentando llegar a Mallorca. Son muchas las voces que han sonado denunciando una situación insostenible, nosotros queremos hacernos eco de esas voces y aportar nuestro pequeño granito.
Queremos leer parte de las palabras que ha aportado Santiago Agrelo, arzobispo emérito de Tanger, que conoce bien estas fronteras:
“Lo que ha pasado en Ceuta durante esta semana, poco o nada tiene que ver con el drama -con la tragedia- de la inmigración clandestina.
Lo que se ha visto durante estos días, más que la evidencia de una necesidad padecida por los pobres, parece un movimiento provocado por intereses políticos; más que una historia de pobres en busca de pan, suena a enfrentamiento interesado entre poderosos -llámense partidos políticos, naciones, ideologías-.
En todo caso, esa humanidad en movimiento, decenas de miles de personas manipuladas y utilizadas, vuelven a ser, para el creyente, no ya materia de análisis político, ideológico o de partido, sino materia de compasión; esa multitud sólo puede ser destino de misericordia, como lo son para el creyente cristiano todos los esclavizados de nuestro mundo …
En el camino del ser humano, la diferencia entre los que se salvan y los que se pierden la establece la relación de cada uno de nosotros con el poder: el poder -ya sea económico, político, religioso, cultural, moral, legal…

GUARDAMOS 1 MINUTO DE SILENCIO POR LAS PERSONAS QUE HAN DEJADO SU VIDA EN EL PASO A CEUTA Y EN EL PASO A MALLORCA
Ante la gravedad de la situación reclamamos a las administraciones implicadas, incluidas las europeas:
- Una respuesta humanitaria inmediata, coordinada entre todas las administraciones públicas involucradas y con una dotación de recursos suficiente para garantizar una acogida digna y proteger tanto a las personas llegadas como a la población ceutí.
- El refuerzo de las operaciones de búsqueda, rescate y atención sanitaria, así como la identificación de las personas fallecidas y la comunicación y entrega digna de sus cuerpos a sus familias.
- La aplicación de procedimientos individualizados con información accesible, asistencia jurídica, interpretación y acceso efectivo al derecho de asilo y al resto de las garantías reconocidas por el ordenamiento jurídico.
- La identificación temprana de menores, de posibles víctimas de trata, de personas con discapacidad, supervivientes de violencia y otras personas en situación de especial vulnerabilidad mediante el procedimiento de triaje previsto en el Pacto.
- La activación efectiva de los mecanismos de solidaridad y corresponsabilidad territorial previstos en el Pacto Europeo de Migración y Asilo, evitando que Ceuta afronte en solitario esta situación.
- Una actuación firme frente a los delitos de odio, las amenazas, la desinformación y cualquier convocatoria dirigida a perseguir, señalar o agredir a personas migrantes.
- Responsabilidad por parte de todos los representantes políticos e institucionales, evitando expresiones que deshumanicen a las personas migrantes, difundan miedo o utilicen estas vidas con fines partidistas.
- Una cooperación con los países de origen y tránsito basada en los derechos humanos, la transparencia y la rendición de cuentas.
- El desarrollo de vías legales y seguras, programas de movilidad regular y mecanismos de protección que eviten que el mar y las fronteras sigan convirtiéndose en espacios de sufrimiento y muerte.



























