Desde Almería Acoge hemos estado promoviendo una campaña de la Federación Sur Acoge para recoger fondos para personas vulnerables en Ceuta. La respuesta a esta campaña ha sido bastante positiva y nos hace ver que hay muchas personas que se solidarizan con las personas más vulnerables, que son capaces de ver personas y no nacionalidad, religión o identidad sexual. Son personas que entienden la necesidad de apoyar a otras personas vulnerables como son mujeres, especialmente con hijos, personas de colectivos LGTBI, etc; que son aquellas con las que la Federación está volcada en Ceuta.
Queremos agradecer la solidaridad, sabemos que lo recaudado irá directamente a estas personas para cubrir sus necesidades básicas -de las que no se está haciendo, de momento, cargo nadie.
Hemos tenido además, no diría la suerte, por que ha sido muy duro, pero sí la oportunidad de estar apoyando a la Federación el día en el que se abrió el campo para mujeres. No pudo ser mucho rato pero si el suficiente para hacernos una idea de la situación, del tipo de mujeres a acoger, el trabajo que se deberá ir haciendo y la necesidad de darle solución a estas personas.
Ante todo queremos felicitar a las compañeras de Ceuta por su esfuerzo (han estado sin parar estos días) y por el cariño que le ponen a su trabajo.

Tuvimos la oportunidad de conocer a personas concretas que te cuenta su situación y sus sueños, pudimos conocer a chicas que venían de Tetuán y sus alrededores, a chicas que venían del sur, a chicas muy jóvenes, a personas mayores; todas con una historia. Nos dio pena dejarlas y decirles que al días siguiente no estaríamos, esperamos volver en estos días.
Tuvimos la posibilidad de ver la playas donde están viviendo la mayoría de los migrantes que han cruzado, las chabolas, los grupos que se forman. También vimos que la situación es compleja y tensa, por el impacto que provoca un aumento de población considerable; pero no vimos el conflicto constante. Estuvimos andando por las calles un buen rato y sí, es duro ver la situación, pero creemos que se está exagerando el conflicto: en un rato vimos 3 equipos de reporteros de televisión buscando la noticia. Pero también vimos a personas ceutís intentando ayudar a los migrantes que quedan, y estas acciones no se difunden con tanta facilidad. Vimos mucho, ahora tenemos que procesar todo lo que vimos.
Esta visita ha sido posible porque estamos unos días en Tetuán en el proyecto de codesarrollo que Almería Acoge tiene allí. Esto nos ha permitido conocer la realidad estos días al otro lado la frontera: la gente no habla del tema, pero sí nos pregunta de forma insistente si hemos pasado por Ceuta y cómo está aquello; alguno nos cuenta que tienen familiares o amigos que cruzaron y siguen allí. Pero sí que hay cambios: en Tetuán y los alrededores no queda prácticamente ningún subsahariano, nos han dicho que los han llevado al sur -del sur vinieron-, nos cuentan que se veían por la carretera los días anteriores al salto a Ceuta. Aquí hay un sensación de no entender muy bien lo que ha pasado ni de quién es la culpa; no culpan a España, ni culpan a Marruecos: culpan a las redes, a internet, a las mafias…
Cuando conoces las situación de primera mano es más difícil entender los discursos de odio. Las personas que están allí no tienen ninguna intención de invadir Ceuta, su idea no es instalarse allí, su idea es dar el salto a Europa, que se vende como un paraíso. Cuando hablas con ellos y les cuentas que -aunque pasen- la situación en la que quedan es terrible, no terminan de creerlo, te dicen que han visto a youtubers y noticias en la red que les dicen otras cosas, es difícil romper los bulos, pero los bulos calan por las necesidades de las personas.





























