Un año más, la Asociación Almería Acoge, a través de la iniciativa de Acción Social de CaixaBank, ha hecho posible la entrega de los regalos del Árbol de los Sueños, una iniciativa que va mucho más allá de un simple detalle.
El Árbol de los Sueños es ese árbol especial que permite que nuestros niños y niñas reciban un regalo con la llegada del nuevo año. Un regalo que, en muchos casos, no es un capricho, sino una verdadera necesidad. Regalos que abrigan, que protegen del frío, que acompañan en el camino al colegio y que cubren carencias que no siempre se ven a simple vista.
Desde otros ojos, estas realidades pueden pasar desapercibidas. Por eso, desde nuestra entidad sentimos la responsabilidad y la necesidad de poner voz a estas vivencias, de contar lo que hay detrás de cada deseo escrito con ilusión.
El Árbol de los Sueños es también un espacio donde nuestros chicos y chicas pueden expresar emociones, sentimientos y deseos. Lo hacen con palabras sencillas y sinceras, pidiendo siempre regalos alejados de la tecnología o de lo materialmente ostentoso. Sus peticiones hablan de valores, de humildad y de una gran madurez.
Nuestras imágenes lo dicen todo. Los deseos más repetidos son un chaquetón para no pasar frío, unas zapatillas para ir al colegio, un balón para jugar con sus amigos o una equipación deportiva. Nunca piden algo imposible ni inaccesible; piden aquello que puede hacer su día a día un poco mejor.
Y es ahí donde tomamos conciencia de la grandeza de estos pequeños gestos. De cómo algo tan sencillo puede transformar una realidad y llenar de ilusión un corazón.
Desde Almería Acoge nos sentimos profundamente orgullosos de nuestros niños y niñas, de los valores tan hermosos que demuestran y de la fuerza con la que afrontan la vida. Gracias a todas las personas y entidades que hacen posible que el Árbol de los Sueños siga creciendo, porque cada regalo es también un abrazo, una esperanza y una sonrisa compartida.
Hace unos días escribíamos sobre la cabalgata de Reyes de Almería, donde decíamos que un grupo de personas, a pesar del frio y de las inclemencias del tiempo, se quedaron en la cabalgata para hacer felices a los demás, especialmente a los y las más pequeñas.
En este sentido queremos poner algunos nombres, este año queremos resaltar especialmente la figura de Malika. Ella lleva saliendo en la Cabalgata desde que Almería Acoge empezó a colaborar con el Ayuntamiento de Almería hace mas de 20 años. Este año ha estado bastante enferma, le han tenido que hacer una operación de corazón y a pesar de todo eso, tenía claro que como todos los demás años, iba a participar, ha realizado todo el recorrido sin importarle la lluvia, ni el frio, es una referente, es conocida y querida por todas y todos los pajes que salen en la Cabalgata.
Es una persona que nunca se ha rendido, que siempre ha luchado y que es feliz viendo las sonrisas de las demás personas, por eso la cabalgata es importante para ella. También es muy importante para nosotros porque nos anima a encontrarnos con personas que a pesar de las dificultades son capaces de seguir adelante y de ayudar a otras personas.
AÑO 2024AÑO 2024AÑO 2022
Queremos agradecer especialmente a Malika, por participar año tras año, a pesar de las dificultades personales y las climáticas, su ejemplo nos sirve para descubrir cómo hay personas que se esfuerzan para que las circunstancias que les ocurren en su vida no sean las que marquen lo que hacen y cómo lo hacen.
Las personas y sus historias cuentan y nos cuentan, nos hablan de esfuerzo, de superación, de ilusión, nos deben ayudar a reflexionar cómo vemos a los demás y que hay detrás de cada persona.
Desde Asociación Almería Acoge, con la colaboración de Fundación Unicaja y a través del proyecto Almería Inclusiva, hemos puesto el broche final al Taller de Tareas 2025, con la ilusión de volver a encontrarnos en 2026.
Este cierre no es un adiós, sino una pausa para mirar atrás con orgullo y agradecer todo lo vivido. Durante este tiempo hemos compartido aprendizajes, esfuerzo, sonrisas y muchos momentos que nos recuerdan por qué este taller es tan especial.
Ha sido un encuentro muy enriquecedor en el que hemos podido compartir con los progenitores del alumnado la trayectoria y evolución de sus hijos e hijas dentro del taller, así como escuchar sus inquietudes, dudas y aportaciones.
La jornada finalizó con una merienda compartida, un espacio de convivencia y cercanía que puso el broche final a una etapa llena de aprendizaje, esfuerzo y acompañamiento.
Gracias a todas las familias por su implicación y confianza
Gracias a todas las personas que lo han hecho posible. Seguimos caminando juntas y juntos, construyendo una Almería más inclusiva.
La cabalgata de los Reyes Magos siempre es un momento entrañable para las miles de personas que la disfrutan en nuestra ciudad y, especialmente para los y las más pequeñas que están ansiosos por verla y, sobre todo por coger caramelos.
Este año el tiempo, aunque bueno para una provincia como la nuestra, ha dificultado que se desarrollará como otros años. Se ha tenido que adelantar y, a pesar de ello nos ha llovido. Almería Acoge, a pesar de esto ha colaborado un año más en la organización, destacando las voluntarias que han participado y que han terminado totalmente empapadas y las personas que acompañan a los cortejos reales en cada carroza que, a pesar del frio y la lluvia se ha comportando como auténticos profesionales. Todas estas personas han hecho posible que se pueda disfrutar de una cabalgata, que, aunque diferente, sigue siendo emotiva.
Desde aquí queremos agradecer a todas estas personas que un año más han hecho posible una cabalgata, que si no tan vistosa como la de otros años, al menos lo suficiente para generar alegría y expectativa entre los más pequeños y los no tan pequeños.
No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni
inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y
soberano artífice de ti mismo, te informases y
plasmases en la obra que prefirieses. Podrás
degenerar en los seres inferiores que son las
bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo, en
las realidades superiores que Son divinas.
Discurso sobre la dignidad del hombre. Pico della
Mirandola (1463 -1494)
En las últimas semanas se ha resaltado en la prensa cosas como que según un informe elaborado por el Consejo Económico y Social, encargado por el Ministerio de Inclusión, en el que se afirma que “la inmigración se ha convertido en un factor estructural para el crecimiento económico, el sostenimiento del sistema de bienestar y la cohesión social”.
En el mismo sentido, “los empresarios catalanes reclaman un pacto para favorecer la inmigración y dicen “la necesitamos como el aire para respirar”. Decían: “sin inmigración no podemos producir, no somos competitivos”, es decir, la inmigración es necesaria para la sostenibilidad de la sociedad del bienestar.
Al mismo tiempo, no voy a extenderme en recordar que desde hace bastante más tiempo, los mensajes contra la inmigración, en todo el mundo, triunfan; la Unión Europea copia y blanquea lo que afeaba en Meloni hace un par de años, y da pasos para la externalización de fronteras, y pacta con países «claramente» protectores de los DDHH como Mauritania (por otro lado, a quien le importa) el encarcelamiento de migrantes (oficialmente en centros de retención). Los migrantes son estigmatizados como responsables de todos los males desde Europa hasta Chile, por todas aquellas personas patriotas como les gusta llamarlas a Donald Tramp, imponiéndose el discurso del rechazo, del miedo, del racismo, del odio.
Sin embargo, no es contradictorio con esa necesidad que tenemos de mantener el sistema, simplemente muestra de manera muy clara la situación que estamos viviendo: hasta el discurso antirracista se centra en la aportación económica.
¿y qué pasa con quienes no pueden aportar al dios mercado?, ¿qué pasa con quienes no son productivos?
En Atapuerca, Miguelón (por Miguel Indurain) son los restos de un individuo varón, de hace unos 400.000 años (heidelbergensis, humanos arcaicos antecesores de neandertales y de sapiens) llegó a casi 40 años, una edad avanzada para su especie, que sobrevivió con graves heridas, incluyendo fracturas múltiples y un trauma craneal que le dejó sordo y ciego. Su supervivencia solo fue posible si su grupo social lo cuidaba, lo alimentaba y le proporcionaba refugio. Es una de las primeras muestras de cuidados que se tienen entre la especie “humana”. Se pone como ejemplo de que en Atapuerca había una civilización incipiente, una sociedad con valores, con normas… hasta poco antes o incluso al mismo tiempo se practicaba el canibalismo (hay muestras también de eso) seguramente poco antes de ser tan civilizados.
Chabola de «Mamadou»Chabola de «Mamadou»
Mamadou ( que no se llama Mamadou) tiene algo más de 40, estaba trabajando en la comarca de Níjar, en un invernadero, claro; vivía en una pequeña chabola junto al cruce de Balsa Seca, cerca de San Isidro. Una noche, volviendo del trabajo en su bicicleta un coche lo atropelló y se dio a la fuga (fue localizado después). Lo encontró la Guardia Civil tirado en la cuneta, las piernas rotas (tibia y peroné) no podía moverse. Fue trasladado al hospital y operado. Tras un tiempo en recuperación, aún sin ninguna movilidad; el hospital Torrecárdenas estuvo moviendo cielo y tierra para encontrar dónde alojarlo porque debía darle el alta hospitalaria; no se encontró ningún recurso de acogida, sobre todo por la situación de dependencia de esta persona que no podía moverse. Al final una ambulancia lo dejó en su chabola; lo encontramos al día siguiente tumbado, sin agua, sin comida, sin analgésicos. No tuvo la suerte de Miguelón 400.000 años después, no le llegó la civilización.
Seguramente Pico della Mirandola tendría muy claro que se trata de dos ejemplos de la opción posible que dejó escrita en aquel texto, la de Miguelón es la que prefiere acercarse a “ las realidades superiores que son divinas”, la segunda la que opta por “degenerar en los seres inferiores que son las bestias”, y eso que, personalmente, reconozco “bestias” bastante más amables que personajes tipo Albiol.
Cierto, tenemos una civilización, unas normas, derechos y deberes (que deben compensarse) unos valores, pero como decía Irene Vallejo el pasado día 14 en El País “sin la coherencia de los hechos no sobreviven los derechos”. Los podemos escribir con tinta de oro, pero no sirven de nada si no son protegidos, y si la motivación para protegerlos es la aportación al sistema capitalista, mal vamos. Yo al menos pienso que los valores, como los derechos fundamentales, no pueden basarse en un % de beneficio.
Una muestra, Ismael Diallo, llegó a las costas de Almería en una patera y ahora nos enriquece con un libro de poesías que titula “Me trajo el mar”, que presentó el día de las migraciones en la Biblioteca Pública Francisco Villaespesa. La poesía, como ejemplo, tiene un valor enorme que no puede pagarse en monedas.
El cuidado, la poesía, la protección, la ternura, la acogida, el amor, la gratuidad, el arte, la convivencia, el intercambio… nos aportan valores tan importantes que son clave para reconocernos humanos. La persona que nos necesita y solo puede aportar su pura necesidad de ser acogida, ser refugiada, por ejemplo, esa persona nos entrega la ocasión de humanizarnos, de huir del canibalismo, de escapar de comernos unos a otros a bocados de aranceles y amenazas; nos facilitan ser civilizados, plenamente humanos.
El día 18 se celebra el Día Internacional de las Personas Migrantes. Como dicen en las Naciones Unidas «es una buena ocasión para resaltar las inestimables contribuciones de millones de migrantes en todo el mundo», pero sobre todo para destacar las causas que hacen que millones de personas se vean obligadas a migrar en todo el mundo.
Nosotros hemos tenido la suerte de contar este año con Ismael Diallo, un Guineano, de Guinea Conakry, que desde pequeño ha sabido «dibujar con palabras», que desde pequeño ha ayudado a otras personas a expresarse con palabras, que hoy sigue dibujando su vida, la vida, con sus palabras, con las palabras.
Ha sido una experiencia fascinante, con una presentación ejemplar por parte de una persona destacada de la literatura almeriense como es Francisco Martínez, comprometido y siempre activo, que ha sido capaz de ahondar y desentrañar al autor, con un público, mayoritariamente de personas migrantes que poco a poco ha ido profundizando en el autor y en el libro. Un traductor de lujo, Adama, que le ha dado corazón a los poemas en un idioma, el bámbara, para los que nos estaban escritos.
Y, por supuesto, un autor que nos ha regalado no sólo la presentación de su libro sino la presentación de una vida, de unos sueños, de la dificultad para cumplirlos y del tesón que hay que poner para no quedarse quieto en un camino lleno de dificultades, especialmente el alejarse de su familia, no tanto de su tierra porque siempre se ha sentido un ciudadano del mundo. Un regalo, la frescura de sus poemas y la presentación de los mismos.
Se acaba el año, un año complejo, con muchas dificultades pero también con muchas oportunidades de desarrollar nuestro trabajo y colaborar para que muchas personas mejoren su situación. Se acaba un año, es tiempo de reflexión pero también de celebración.
Ha sido un año donde hemos desarrollado más de 20 programas diferentes, desde programas de acogida hasta programa de sensibilización, pasando por programas que desarrollamos con fondos propios como es el taller de tareas, el proyecto de codesarrollo, los talleres con mujeres, etc. Programas a los que intentamos darle la vuelta para que sean más eficaces para las personas con las que trabajamos, pero sobre todo que sean más cercanos, más sensibles.
En este ambiente nos hemos juntado parte de las personas que formamos la asociación, una mezcla heterogénea de voluntari@s y trabajador@s para celebrar el final del trimestre y del año y compartir, de forma desenfada los logros y dificultades del curso. Una fiesta divertida y cálida donde relajarnos de las duras tareas y compartir un rato.
Al final hemos tenido una Asamblea donde hemos profundizado en nuestra relación con la Federación Andalucía Acoge – El Sur Acoge, analizando sobre cuál pensamos que debe ser el camino a seguir dentro de ella. También hemos trabajado sobre nuestros retos de futuro, destacando una vez más el compromiso con las personas más vulnerables, independientemente de u origen, religión, sexo u otro factor, nuestro compromiso con dar alternativas a situaciones cómo es el caso de los asentamientos, la falta de vivienda, el futuro para la juventud, los discursos de odio y cómo atajarlos, etc. La sensación al finalizar la Asamblea es que queda mucho por hacer pero que estamos en el buen camino, haciendo un trabajo serio e intenso.
Todo esto es posible gracias a los soci@s que forman la Asociación, trabajador@s y voluntari@s que hacen día a día posible desarrollar el trabajo, pero, sobre todo, a las personas que siguen confiando en nosotros y que siguen viniendo a nuestra Asociación.
Ampliamos nuestra mirada apostando por reforzar nuestra dimensión estatal y nuestro compromiso con los derechos de todas las personas desde la Frontera Sur:
Ya somos 11 asociaciones: Acciones Unidas, Algeciras Acoge, Almería Acoge, APIC, CEAin, Granada Acoge, Huelva Acoge, Jaén Acoge, Málaga Acoge, Melilla Acoge y Motril Acoge, junto a las delegaciones de Ceuta y Sevilla.
Una apuesta por el compromiso ciudadano desde el territorio.
Este cambio de marca, a las puertas de nuestro 35 aniversario, no es solo un nuevo nombre. Es la manera de comunicar mejor quiénes somos hoy: un proyecto en alianza de organizaciones ciudadanas comprometidas en lo social, la política y la convivencia comunitaria. Una defensa de la calidad de vida para todas las personas y los valores democráticos que fundamentan nuestra sociedad.
En Almería Acoge estamos de enhorabuena y damas las gracias a la Subdelegación de Gobierno por el reconocimiento a una vida que se le ha hecho a Juan Miralles, nuestro director y presidente de Fundación Cepaim. Creemos que es un reconocimiento justo. Juan ha dedicado su vida a los demás, en especial a las personas más vulnerables, sin importar horarios, esfuerzos, disgustos, dificultades, …, ha puesto su vida en esta tarea y lo ha hecho con corazón, con auténtica vocación. Lo ha hecho además sin estridencia, con convicción, sin rechazar a nadie pero con unas ideas muy claras que se reflejan en su propia vida.
Él sabe que no está solo, que detrás hay muchas personas que lo acompañan en ese camino, en su quehacer. Personas a las que ha enseñado que merece la pena el esfuerzo y la dedicación. Personas que nos hemos emocionado con este reconocimiento porque nosotros lo conocemos, pero también porque es bueno que las buenas personas sean reconocidas.
Algunas han escrito cosas muy bonitas como esto que ha escrito un compañero: «Una vez más, los sucesos que vivimos en el día a día nos hacen recapacitar y darnos cuenta de lo maravilloso que es tener cerca a una persona con tanto bagaje y experiencia. A veces, basta el simple intercambio de unas frases para enriquecer el alma, para abrir los ojos y aprender algo nuevo sin siquiera proponérnoslo. Por eso, hay que aprovechar cada ocasión, cada pequeño instante, para que este encuentro de riqueza se nutra y crezca. Porque compartir con alguien así no solo ilumina el momento, sino que deja esa sensación bonita de haber recibido algo valioso, algo que se queda y acompaña.»
Almería Acoge no podría entenderse sin el voluntariado, sin cada persona que a lo largo de la historia de la Asociación, ha dedicado tiempo y esfuerzo a mejorar la vida de otras personas, a hacer de esta sociedad un mundo mejor, algunas han estado solo unas pocas semanas o meses otras ha estado o siguen estando a través de los años, toda una vida.
Algunas de esas personas ha dado la casualidad que nos han dejado hace muy poco, dos voluntarios con un carisma muy especial: Antonio Puertas y Ángel Moreno; pero seguirán estando en el recuerdo y formaran siempre parte de la Asociación, porque nos han ayudado a crecer como entidad y a ser mejores personas, han sido referentes y ejemplo para generaciones posteriores.
Otras nos siguen acompañando, siguen esforzándose por cuidar y dignificar las vidas de las personas migrantes y vulnerables, nos siguen recordando lo importante que es poner corazón y alma, acogida y escucha, denuncia de injusticias y construcción de relaciones mas humanas y todo de manera altruista. La labor y el esfuerzo del voluntariado hace que podamos llevar adelante muchos programas y realizar muchas actividades que no están subvencionadas pero que son fundamentales para poder construir una ciudad y una sociedad intercultural y justa.
Siempre os damos las gracias, pero hoy además queremos hacerlo públicamente, a través de las redes sociales.
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