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Sentir y Flamenco: Ni Blanco, Ni negro, Utopía?

Nuestros amigos y amigas, muchos de ellos socios y socias de Almería Acoge, han vuesto a nuestra tierra, más concretamente a Nijar, desde Suiza.

Hace muchos años que estamos en contacto con la gente de Sentir y Flamenco de Suiza. Desde su organización hacen una gran labor con mujeres especialmente, trabajando muchos aspectos personales desde el baile; es desde este proyecto desde el que surgen los espectáculos tan intensos y vibrantes a los que nos tienen acostumbrados donde la luz, el color, la música, el baile y la pasión se funden en un espectáculo de dos horas que se pasan sin darte cuenta. Encabezados por Paqui Montoya, nijareña suiza, son capaces de transmitir una emoción tremenda. Lo bueno es que se creen lo que están haciendo y eso no se puede aprender, eso hay que sentirlo.

Además siempre han estado comprometidos con la solidaridad, lo que los lleva a acercarse a los más desfavorecidos y son especialmente sensibles a los temas de migraciones. Muchas de las personas de Sentir y Flamenco provienen de distintos lugares del planeta lo que no solo no les dificulta sino que les ayuda. En esta ocasión dado que la semana pasado tuvimos que concentrarnos por nuevas muertes en el estrechos, compartimos con ellos nuestra concentración y se hizo también en Nijar haciendo una parada solidaria entre los ensayos. En esta parada también presentamos el testimonio de personas que están atendidas en los dispositivos de la Asociación Almería Acoge en Nijar, para compartir sus experiencias del proceso migratorio y la situación en la que actualmente se encuentran aquí.

Siempre es un gusto la visita de los suizos por lo que nos aportan de una visión diferente pero con un objetivo común. El nombre de su espectáculo no deja lugara dudas: Ni blanco, Ni negro, Utopía?.

MUERTES EN EL ESTRECHO

No nos queda ni cuerda, los nudos de esta cuerda de muerte nos estrangulan a nosotros también. Los signos se pierden, nos queda el dolor. El dolor de pensar en todas las personas que están perdiendo la vida en las costas entre Marruecos y Andalucía, entre África y Europa. Unos pocos kilómetros que se están convirtiendo en una de las fosas comunes más grandes del mundo; una fosa común más grande que las de muchas guerras, una fosa de la que nadie se hace cargo. Nos queda el dolor de pensar en las familias, en la certeza de la ausencia, en su impotencia ante una situación que quizás conocían de oídas y viven en carne propia. Nos queda la vergüenza de querer compartir nuestro terreno y nuestra forma de vida, y que no nos dejen. Y nos quedan la palabra y el silencio. Una poesía que con una frecuencia desesperante repetimos, deseando no volver a hacerlo. Un silencio que se llena de los nudos en esa cuerda que ya no puede con más.

34 nuevos muertos, al menos 2 niños, más de 220 en lo que va de año. Esos son los que conocemos. La respuesta de los gobiernos: ninguna, quitarse responsabilidades. Según ellos todos han hecho lo posible por evitar estas muertes, aquí se dice que no se podía hacer nada porque eran aguas de Marruecos, allí que llevaban varios días buscando. Desesperación, siempre tienen buenas palabras que decirnos, grandes justificaciones, pero lo cierto es que tras muchos años de procesos migratorios plagados de muertes no se ha hecho nada. Si, cada vez se hace más difícil venir, con lo que el riesgo que se corre es mayor. Quizás le queramos echar la culpa a La Mar, escuchemos la poesía de Paco Galera Collado.

Invasores

La mar
lo devolvió de madrugada,
harta ya de lamerlo.
Su boca ondulada vomitó en la playa otro hombre muerto.
Despojos y estupor en la alborada.

Antes.
Infinitamente antes,
la mar,
embrujada de esperanzas,
arranca al hombre ferozmente de la barca,
lo acuna y lo adormece entre sus brazos
y, robándole los sueños,
le inunda los pulmones sorbiéndole los vientos.

La mar,
madrastra apesadumbrada,
antes que arrepentida,
desea consumar su designio materno.
Lo mece, lo besa y lo acurruca
queriendo despertarlo,
pero se engaña,
lleva en su regazo sólo polvo del desierto.
La mar,
resignada,
antes de abandonarlo,
lo cubre con su penúltimo sudario,
arena fina de playa civilizada,
mostrando la verdadera identidad del hombre:
muerto, sin papeles y sin rostro,
huido de las cadenas y del hambre,
joven pasajero en la barca de Caronte,
viajero sin retorno.

Paco Galera Collado

Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

MUERTES EN EL MEDITERRÁNEO

Una vez más nos reunimos para denunciar 6 nuevas muertes en el estrecho, en nuestras aguas cercanas, ya son más de 190, nuestra cuerda de la verguenza está tan llena de nudos que ya casi es imposible hacer nuevos nudos. En esta ocasión nos han acompañado hombres que vinieron en patera, en francés se les ha explicado porqué nos concentramos, ellos nos dan testimonio de la dificultad para llegar, de lo traúmatico del viaje, desde que salen de sus paises, todo el tiempo que están esperando en Marruecos hasta que por fin consiguen pasar en una patera.

En esta ocasión hemos puesto música para expresar nuestra tristeza por estas nuevas muertes.

A continuaciòn os ponemos el manifiesto:

Una vez más nos concentramos para honrar los cuerpos rescatados, las vidas sesgadas. Una nueva persona ahogada fue recuperada del mar el pasado miércoles. Otros cinco cuerpos fueron arrojados por el mar durante la semana. La primera nos recuerda las 190 personas ahogadas, las otras cinco, a los miles de desaparecidos en la vergonzosa fosa común del Mediterráneo. A la mayoría de esas personas ahogadas y desaparecidas no las conocemos; a otras de ellas podemos ponerle nombre y rostro a través de los intentos de sus familias por saber si están vivos o muertos, o del sufrimiento de una madre que busca el cuerpo de su hijo que esta semana entregó el mar en nuestras cosas; se llamaba Imad, tenía 28 años y su familia lo llora en Alhucemas.

Nos concentramos una vez más para no ser cómplices ni de la muerte, ni de la ocultación, ni del olvido. Para poner rostro humano a los sistemas económicos y políticos que condenan a muerte a las tres cuartas partes de la humanidad, mientras engañan con falsas seguridades y falso bienestar al resto que se queda en su casa más o menos confortable. Hoy utilizamos la música y la poesía de las palabras de Daniel Viglietti / Mario Benedetti para hacer presentes a estas personas:

Por detrás de mi voz. Desaparecidos

Por detrás de mi voz – escucha, escucha – otra voz canta.
Viene de atrás, de lejos; viene de sepultadas bocas, y canta.
Dicen que no están muertos – escúchalos, escucha –
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Escucha, escucha; otra voz canta.

Están en algún sitio, concertados
desconcertados, sordos, buscándose, buscándonos,
bloqueados por los signos y las dudas,
contemplando las verjas de las plazas,
los timbres de las puertas, las viejas azoteas,
ordenando sus sueños, sus olvidos,
quizá convalecientes de su muerte privada.
Nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no, si son pancartas o temblores,
sobrevivientes o responsos. Ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen.

Dicen que ahora viven en tu mirada.
Sostenlos con tus ojos, con tus palabras;
sostenlos con tu vida que no se pierdan, que no se caigan.
Escucha, escucha; otra voz canta.

Cuando empezaron a desaparecer,
hace tres cinco siete ceremonias,
a desaparecer como sin sangre, como sin rostro y sin motivo,
vieron por la ventana de su ausencia lo que quedaba atrás,
ese andamiaje de abrazos cielo y humo.

No son sólo memoria, son vida abierta,
continua y ancha; son camino que empieza.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
Dicen que no están muertos; escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Cantan conmigo, conmigo cantan.

Cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos,
a desaparecer sin últimas palabras,
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían.
Están en algún sitio, nube o tumba
están en algún sitio, estoy seguro
allá en el sur del alma.
Es posible que hayan extraviado la brújula, y hoy
vaguen preguntando, preguntando,
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio.

No son sólo memoria, son vida abierta,
son camino que empieza y que nos llama.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
Dicen que no están muertos; escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
No son sólo memoria, son vida abierta,
son camino que empieza y que nos llama.
Cantan conmigo, conmigo cantan.

Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestrasadministraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

Nos hemos vuelto a concentrar por 5 nuevas muertes aquí os dejamos el manifiesto de repulsa por estas situaciones.

Volvemos a concentrarnos para exigir actitudes, políticas, gestión pública no sólo más inteligente, sino mucho más humana. Volvemos a levantar la voz y a hacer silencio porque sabemos que otras cinco personas han muerto, otras cinco vidas cargadas de angustia y de sueños se han ahogado frente a nuestras costas. Otras no las sabemos. O las ocultamos para no seguir engrosando esta vergonzosa lista de personas sin nombre, en la mayoría de los casos, que alfombra el fondo del Mediterráneo, 189 personas ahogadas, más de 500 si contamos las desaparecidas.

También sabemos que la falta de una respuesta clara por parte de Europa, no sólo está cerrando las puertas a millones de personas que intentan escapar de las tragedias provocadas por la guerra o la injusticia, sino que está colaborando con la muerte de miles de ellas en el Mediterráneo, devolviéndolas a países no seguros donde se encarcela, se maltrata o se abandona a los migrantes, y permitiendo que Estados Miembro criminalicen a los ciudadanos organizados que no quieren ser cómplices de esta vergüenza histórica, llegando a bloquear los barcos que salvan vidas

No es distinta la realidad de España, desde finales de los 90 llegan pateras a nuestras costas y nos concentramos muerto tras muerto; la llegada de personas y la muerte también de miles de ellas son una realidad a la que no se ha sabido dar respuesta. Son miles de vidas perdidas o mal recibidas que nos hablan del empeoramiento de las condiciones de vida en un continente africano que llora su olvido.

También sabemos qué es lo que están haciendo bien; están haciendo muy bien la manipulación de los datos y las noticias en un intento de generar miedo, inseguridad, sensación de avalancha, como paso previo para dar libertad a actitudes racistas y xenófobas de las que nuestro país se había mantenido al margen y que últimamente vemos hasta en boca de representantes públicos.

A todos ellos queremos repetir lo que tantas veces hemos dicho: no queremos ser cómplices de esta vergüenza, no queremos ser cómplices de tantas muertes fruto de intereses mezquinos. No nos engañemos, sólo hay dos tipos de personas, las que están dispuestas a pensar en los demás que salen con barcos a rescatar vidas y hacen pública su indignación por el sufrimiento y la muerte, y las que sólo piensan en sí mismas, sus intereses y su bienestar, que levantan vallas, ponen concertinas o no hacen nada por cambiar esta realidad.

Nosotros no nos identificamos con éstos últimos y por eso, una vez más, manifestamos nuestra reivindicación:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

DEVOLUCIONES EN CALIENTE

Aquí os presentamos la nota de prensa que hemos enviado, también el enlace al documento que hemos firmado, os recomendamos la lectura, es muy bueno. DOCUMENTO COMPLETO EN PDF

Almería Acoge quiere manifestar su malestar por las devoluciones en caliente de 116 inmigrantes en Ceuta. Aunque desde el gobierno se intente justificar diciendo que se ha dado asistencia letrada, que se ha hecho con todas las garantías, lo cierto es que desde el mismo colegio de abogados de Ceuta se está pidiendo que se interponga un recurso inmediato ya que consideran que “la asistencia letrada que han recibido estos 116 inmigrantes ha sido para cubrir el trámite y para que de cara a la legislación internacional no se pueda acusar a España de vulnerar los derechos de los inmigrantes”

Nosotros no vamos a caer en si es legal o ilegal lo que se ha hecho, ya hay gente trabajando en eso. Nosotros denunciamos que todo esto llevará a un mayor sufrimiento y a un mayor número de personas que intentarán llegar a nuestras fronteras por vias aun más peligrosas.

¿A qué jugamos con la vida y la dignidad de las personas?, ¿de qué hay miedo?. Parece que al final ganan los racistas, los xenófobos, quienes tienen miedo a los distintos, ganan porque probablemente gritan más. Por eso hay que gritar esta injusticia, que todos saben que si bien es probable que haga que disminuyan los asaltos a la valla, es muy probable que aumenten las muertes por cruzar de manera cada vez más inseguras las aguas del estrecho. ¿Quién se hará responsable de esas muertes?

Cuando se produjo el cambio de gobierno hace apenas unos meses hubo señales positivas en el mundo de las migraciones: se habló de quitar las concertinas, de evitar criminalizar a los inmigrantes, de atajar las muertes en el estrecho … Hoy empezamos a temernos que, siendo las señales positivas, haya miedo a que se les acuse de efecto llamada, de favorecer las mafias, de ayudar a los extranjeros.

Es imprescindible sentarse y tratar el tema de las migraciones en profundidad, ver a qué damos prioridad, contar la verdad de que hasta económicamente hacen falta los inmigrantes, contar las situaciones en el origen que hacen que se jueguen la vida en venir, ver cómo hacer para que se puedan dar rutas seguras de migración, en resumen desmontar los discursos fáciles antiinmigración.

ESTAMOS DE LUTO

No podemos expresarlo de otra manera cuando han muerto 67 nuevas personas en el Mediterráneo intentando alcanzar nuestras costas, estamos de luto, nuestra cuerda se retuerce, no caben más nudos, no cabe más dolor. Hoy hay pocas palabras que decir, pero hay que las sabe decir de forma muy acertada, aquí os dejamos el artículo que hemos leido de Covadonga Porrua, junto con una poesia de Warsan Shire, poeta somalí. Como siempre hemos lanzado y gritado nuestra reivindicación y hemos leido la poesia de Pilar del Rio.

Héroes y tumbas (Covadonga Porrúa Rosa. Publicado en Ideal 19/06/18)

A lo mejor los héroes que tenemos en Salvamento, en la Guardia Civil, en el Frontex han vuelto a lograr el milagro, y esta columna no tiene sentido. A lo mejor, sus dioses y los nuestros, el mío también, han decidido darles una oportunidad y los desheredados han vencido al infierno, y la rabia y la vergüenza que siento se torna en paz. Y entonces puedo comentar con ustedes todas esas cosas que me hacen pensar que vivimos dentro de una enorme coctelera que alguien agita sin parar, y de la que salen condenas judiciales sin precedentes, mociones de censura, cambios de gobierno, ministros y reministros, fútbol y dimisiones y hasta cuñadísimos de alcurnia entrando en la trena por chorizos…

Pero eso no ha pasado. Porque lo peor ha vuelto a suceder. De nuevo, una ola siniestra y gigantesca de injusticia y de dolor, ha llegado hasta nuestra orilla. Como tantas otras veces. Demasiadas. Y todo lo demás se ha vuelto secundario. Porque 67 personas al menos han desaparecido en las aguas azules del Mediterráneo. Esas que miro cada día. En las que me baño y me refugio, esas aguas que me dan tranquilidad y me reconfortan, y llenan de luz, han sido para ellos una tumba. Nunca veré sus caras, ni acariciaré su piel, ni sabré cómo se llama la aldea de la que partieron. Ni quienes eran sus padres. Ni siquiera oiré sus nombres. No conoceré sus anhelos. Si les gustaba leer, o pintar, o contar historias. A lo mejor no sabían. O sí. A lo mejor, entre ellos, entre ellas, se encontraba un genio, capaz de encontrar una solución al cáncer, o a la hambruna. O no. A lo mejor solamente eran hombres, mujeres, niños y niñas con un afán: tener una oportunidad. De vivir y no sólo sobrevivir. De escapar de la miseria. De ser algo felices. De robarle a la vida una esperanza. A lo mejor…

Pero no. Eso no va a ocurrir, porque están muertos. Se han ahogado después de horas y horas en el mar. Porque en la otra orilla, alguien traficó con ellos. Porque a muchas de ellas las violaron hasta dejarlas embarazadas, para que parieran hijos con los que tenerlas atrapadas después en la prostitución. Porque a ellos, simplemente les hicieron pagar una fortuna por meterles en la goma. Redes mafiosas que campan a sus anchas.

Y en esta orilla, la satisfecha y opulenta Unión Europea mira hacia otro lado. Y no impone medidas, ni sanciones, a quien lo está permitiendo. Ni tampoco a los países y a los gobiernos que se niegan a recibirles, y que prefieren dejarles a su suerte, a la deriva. Y oigo quejarse a muchos de lo caro que nos salen los que no tienen nada. 10.000 euros al año cada uno. Y pienso entonces en que nos gastamos 6.000 millones de euros en rescatar a la banca. Y cien millones en este o aquel futbolista. Y sí. Creo entonces, definitivamente, que hemos perdido la conciencia.

Poema de Warsan Shire

Nadie abandona su hogar, a menos que su hogar sea la boca de un tiburón.

Solo corres hacia la frontera cuando ves que toda la ciudad también lo hace.
Tus vecinos corriendo más deprisa que tú. Con aliento de sangre en sus gargantas.
El niño con el que fuiste a la escuela, que te besó hasta el vértigo
detrás de la fábrica, sostiene un arma más grande que su cuerpo.

Solo abandonas tu hogar
Cuando tu hogar no te permite quedarte.
Nadie deja su hogar
A menos que su hogar le persiga,
Fuego bajo los pies,
Sangre hirviendo en el vientre.
Jamás pensaste en hacer algo así,
Hasta que sentiste el hierro ardiente
Amenazar tu cuello.

Pero incluso entonces cargaste con el himno bajo tu aliento,
Rompiste tu pasaporte en los lavabos del aeropuerto,
Sollozando mientras cada pedazo de papel te hacía ver
Que jamás volverías.

Tienes que entender que nadie sube a sus hijos a una patera,
A menos que el agua sea más segura que la tierra.
Nadie abrasa las palmas de sus manos bajo los trenes, bajo los vagones,
Nadie pasa días y noches enteras en el estómago de un camión,
Alimentándose de hojas de periódico, a menos que
Los kilómetros recorridos signifiquen algo más que un simple viaje.

Nadie se arrastra bajo las verjas, nadie quiere recibir los golpes ni dar lástima.
Nadie escoge los campos de refugiados
O el dolor de que revisten tu cuerpo desnudo.
Nadie elige la prisión, pero la prisión es más segura que una ciudad en llamas,
Y un carcelero en la noche es preferible
A un camión cargado de hombres con el aspecto de tu padre.

Nadie podría soportarlo, nadie tendría las agallas,
nadie tendría la piel suficientemente dura.
Los: “váyanse a casa, negros”, “refugiados”, “sucios inmigrantes”,
“buscadores de asilo”, “quieren robarnos lo que es nuestro”,
“negros pedigüeños”, “huelen raro”, “salvajes”,
“destrozaron su país y ahora quieren destrozar el nuestro”.
¿Cómo puedes soportar las palabras, las miradas sucias?

Quizás puedas, porque estos golpes son más suaves
Que el dolor de un miembro arrancado.
Quizás puedas porque estas palabras son más delicadas
Que catorce hombres entre tus piernas.
Quizás porque los insultos son más fáciles de tragar que el escombro,
Que los huesos, que tu cuerpo de niña despedazado.

Quiero irme a casa, pero mi casa es la boca de un tiburón.
Mi casa es un barril de pólvora,
y nadie dejaría su casa a menos que su casa le persiguiera hasta la costa,
a menos que tu casa te dijera que aprietes el paso,
que dejes atrás tus ropas, que te arrastres por el desierto,
que navegues por los océanos,

“Naufraga, sálvate, pasa hambre, suplica, olvida el orgullo,
tu vida es más importante”.
Nadie deja su hogar hasta que su hogar se convierta
en una voz sudorosa en tu oído diciendo:
‘Vete, corre lejos de mí ahora.
No sé en qué me he convertido, pero sé
que cualquier lugar es más seguro que éste’.

Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

MUERTES EN EL ESTRECHO Y CÍRCULO DEL SILENCIO

Este mes nos tocaba a Almería Acoge organizar el Círculo del Silencio. Hace apenas unos días que nos concentrábamos por la muerte de cuatro personas en el estrecho. En esta ocasión, además del Círculo del Silencio hemos tenido que unir otras cuatro nuevas muertes y la catástrofe humanitaria, mejor dicho la falta de humanidad, que lleva a la situación que está el barco Aquarius. Por eso nos hemos vuelto a concentrar y denunciar estas situaciones.

El manifiesto que se leyó fue:

No caben medias tintas. Otras cuatro personas ahogadas el día 9 de junio suman 117 cuerpos rescatados durante este año en el mediterráneo más cercano. Más de 700 personas ahogadas y otras 629 personas en peligro, hacinadas en un barco en la otra parte del mediterráneo, 629 personas a las que dos países europeos, Italia y Malta, han rechazado. Cientos de miles de personas huyendo de sus hogares por el hambre o la guerra, por la injusticia o la pobreza. Ante esta realidad no caben medias tintas. O se está de una parte o se está de la otra. O se está por las personas o se está contra las personas. O se está en la mentira de las patrias, las fronteras, la seguridad como careta de los intereses económicos, o se está en defensa de los derechos humanos, de quienes padecen el exilio, el sufrimiento y la muerte. No caben medias tintas, por eso denunciamos que el gobierno italiano con la catástrofe humanitaria del Aquarius se ha puesto contra las personas y el gobierno español, en esta ocasión, está con las personas.

No caben medias tintas, o se está con quienes miran para otro lado y favorecen acuerdos para condenar a muerte a quienes se ven obligados a huir, fundamentalmente por motivos económicos, o se está por la dignidad de las personas.
Hace muchos años Europa se consagró a tres palabras que todos aplaudimos: igualdad, libertad, fraternidad. Hoy, cada vez que Europa da la espalda a estas personas cerrando sus puertas y sus puertos, esas palabras son una gran mentira, se ha trocado la igualdad en injusticia, la libertad en campos de esclavos pactados en Libia y la fraternidad en genocidio por omisión de socorro.

En el centro, de amarillo las pulseras que les ponen a las personas que llegan en patera

No caben medias tintas. Por eso nos convocamos continuamente cada vez que fallece alguien gritando en silencio no más muertes para llegar a Europa, por eso nos convocamos mensualmente en un círculo de silencio contra el hambre, contra la injusticia, contra la inhumanidad manifiesta de este mundo opulento y obeso que se siente amenazado por los pobres de la tierra.

Por eso, una vez más reivindicamos, nuestro estatuto de mujeres y hombres dignos, libres, iguales, fraternales, solidarias. Y recitamos de nuevo la poesía de Pilar del Río, que pone palabra y sentimiento a nuestra indignación, nuestra vergüenza y nuestra repulsa. Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

CONCENTRACIÓN MUERTES EN EL ESTRECHO

El pasado lunes más de cien personas clamamos contra la injusticia y la inacción por parte de las autoridades que permiten que sigan muriendo personas en su intento por llegar a nuestras costas, no sólo por el último desaparecido en nuestras costas más cercanas, también clamamos por los más de 60 en las costas de TUNEZ y por los más de 600 que han muerto sólo este año en el Mediterráneo.

Una vez más nos convoca la muerte. Una nueva vida se perdió definitivamente el martes pasado en una patera frente a Tarifa. Otra persona había desaparecido en el agua. Son nuevos nombres desconocidos que se han sumado a ese reguero de muerte fruto de la ignominia y la injusticia y que ya suman 113 cuerpos rescatados durante este año. 113 nudos en esta cuerda que representa el dolor de tantas familias y nuestra solidaridad con quienes padecen en primera persona este mundo injusto y lo pagan con su vida.

Por eso, también nos convoca la necesidad de justicia, la necesidad de memoria, la obligación de humanidad. Nos convoca la voluntad de manifestar que no queremos ser cómplices de este sistema criminal que condena a muerte a quienes ellos creen que amenazan su bienestar. Que no ponemos el interés económico por encima de las personas, que no hay ninguna patria, ninguna frontera, que justifique este genocidio año tras año.

Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

CONCENTRACIÓN MUERTES EN EL ESTRECHO

A continuación subimos el manifiesto que leeimos en la concentración del 2 de Mayo:

De nuevo la tragedia, de nuevo la vergüenza, de nuevo la muerte y de nuevo la obligación moral de
concentrarnos, de gritar con la palabra y el silencio, de dolernos y de indignarnos. De nuevo el momento de mostrar la solidaridad con quienes sufren la injusticia de un mundo centrado en el beneficio, en el interés por encima de las personas, con quienes sufren la guerra, el hambre, la injusticia, la amenaza de la muerte en su tierra, y la encuentran en el mar cuando intentan escapar de ella.

De nuevo el momento de mostrar nuestra repulsa, nuestra protesta contra este sistema injusto que, ante esa necesidad de huida, de trabajo, de libertad; ante esa necesidad de vivir, sólo es capaz de cerrar fronteras, poner vallas y concertinas a las personas y alfombras rojas a la venta de armas y al intercambio de capitales.

El pasado día 27 nos despertábamos con cuatro personas muertas ante nuestras costas, una más, moría al llegar a Almería, nada se pudo hacer por recuperarla. Otras doce personas se quedaron en el mar, desaparecieron en esta enorme fosa común que nos baña. Sólo dos días después eran encontradas otras once personas muertas, ahogadas en el mismo Mar de Alborán. Son 16 nuevos nudos en esta cuerda y deberían serlo en la garganta de la gente digna que se niega a silenciar y  olvidar tanto sufrimiento y tantainjusticia.

Son ya, en cuatro meses, 112 cuerpos rescatados, 112 personas muertas sin contar las desaparecidas. 112 familias destrozadas, ¿Cuántas personas más deberán morir para que España y Europa reaccionen? ¿Cuántos muertos son necesarios para que reaccionen quienes sostienen este sistema criminal de gobernar el mundo? Son 112 personas muertas por las que mostramos nuestro respeto y nuestra solidaridad guardando un minuto de silencio.

Nos negamos a ser cómplices de estas muertes. Por eso, asqueados y avergonzados, una vez más,
planteamos nuestra reivindicación a quienes tienen la obligación de gobernarnos de otra forma más justa y más humana, por eso leemos todos juntos este escrito a nuestros responables públicos:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante lain actividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras
administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA

Una vez más nos hemos concentrado para denunciar la sangría que estamos dejando que se produzca en el Mediterráneo, una vez más, esta vez nos hemos unido al Circulo del Silencio que organiza la Plataforma Almería Unida Contra la Pobreza, nos unimos para denunciar la injusticia a la que lleva la pobreza. Hemos contado además con la presencia de compañeros de CEPAIM Huelva y del Patronato de CEPAIM que se encontraban de trabajo en Almería y se han unido a la reivindicación.

En la concentración hemos denunciado que la mayoría de los inmigrantes y refugiados que hay en el mundo no van de los países “pobres” a los “ricos”, van de países “pobres” a países “pobres”. La gente nos pregunta, ¿pero es que hay nuevos muertos?, al decirle que si se escandalizan, piensan que no es posible la falta de actuación de las autoridades.

Una nueva tragedia de 6 personas que intentaban escapar de la injusticia, de la miseria, de la guerra, de la ausencia de futuro. Una nueva noticia de familias que sufren, de injusticia en un mundo que no deja otra alternativa que jugarse la vida en el Mar.

Seis muertes que hacen un total de 94 personas muertas en lo que va de año en nuestras costas  más cercanas. Con el silencio cómplice de la mayoría de las administraciones y el silencio comprometido y el grito de rabia de aquellos que pensamos que esto no puede seguir. Seguimos pidiendo que cesen estas muertes, seguimos enviando a las administraciones nuestras reivindicaciones.

ESCRITO A NUESTROS RESPONSABLES PÚBLICOS

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelvan a repetir esta vergüenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer ni aparecer como insensibles a esta dramática situación.