Tag Archive muertes estrecho

¡53 NUEVOS MUERTOS!

El sábado pasado conocimos que otras 53 personas murieron en el mar de Alborán. Buscaban un sueño, el mismo sueño que nos ha movido desde siempre, a todos, el sueño, el deseo de vivir, de progresar, comer, amar, ser felices, salvar a sus hijos, alimentar a sus padres. Hoy están muertos, desaparecidos, olvidados, anegados de agua y sal.

Vienen del odio, son fruto del odio; son fruto de esa corriente de odio, de intransigencia, de despreocupación, de profundo egoísmo que invade Europa y España. Son fruto del egoísmo violento que grita “nosotros primero”. Son fruto de la violencia de unos países expoliados, de los intereses económicos, estratégicos y políticos que condenan a millones de personas al hambre, la opresión y la injusticia. Vienen del odio, de la injusticia, del egoísmo disfrazado de patrias, de banderas, de un “nosotros” consagrado con la sangre de los otros, con la pobreza de los otros, con el sufrimiento, con el miedo, con la muerte de los otros. Ya hasta nos asusta que se sepa el número de los que huyen, procuramos ocultar el número de los que mueren, procuramos esconder los rostros, los nombres, el recuerdo, la vida de tantas personas que, simplemente, no cuentan.

Nosotros seguiremos reivindicando su memoria y nuestra propia dignidad, haciéndolos presentes y manifestando nuestra solidaridad.

Nuestra compañera Margarita Asensio nos recuerda con una poesia que son 53 MUERTES:
53 desaparecidos en el mar,
en la oscuridad de la noche,
en la clandestinidad propia del pobre.
53 personas como tú y como yo,
53 familias sin noticias,
53 ausencias, 53.
53 personas como tú y como yo.
con 53 ansias de futuro,
con 53 ganas de vivir, 53.
Cantamos la canción “Por detrás de mi voz. Desaparecidos”, (Mario Benedetti – Daniel Viglieti) y la poesía de Pilar del Rio. Finalmente leimos entre todos la reivindicación que hacemos:
– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas
muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y
garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a
dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para
identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras
administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

UN AÑO LLENO DE NUDOS EN LA GARGANTA

En esta ocasión nuestra amiga y compañera Marga Asensio puso letra y voz a los nudos que se nos hacen en la garganta después de un año de trágico record de muertes en el Mediterráneo más cercano. Aquí os dejamos el manifiesto que se leyó:

15 personas muertas, 12 desaparecidas; hombres jóvenes, mujeres, embarazadas, niños… 27 nuevas vidas se perdieron la semana pasada en el mar de la injusticia y la sinrazón. 27 nuevos nudos en la cuerda que suma en este año 354. Son 27 nuevos nudos en la garganta de quienes mostramos nuestra repulsa y nuestra solidaridad, nuestra vergüenza y nuestra indignación.

¿Feliz Navidad? (Margarita I. Asensio Pastor)

El día 20 de diciembre nos comunican otro desastre humanitario. Lo cierto es que no es algo excepcional porque esto también pasó hace poco. En realidad, a lo largo de todo el año, lleva pasando que personas no lleguen a un trozo de tierra firme y seguro. Lo excepcional del día es que han pasado casi desapercibidos, puesto que los políticos e independentismos copan los noticieros e incendian las redes sociales… Lógico -para algunos, lo de la llegada de inmigrantes no es nada nuevo y que mueran unos cuantos, por desgracia, tampoco.

Sin embargo, no es nuestro caso. En particular, se me ha hecho otro nudo en la garganta, en realidad, 15 nudos en la garganta de quien ha muerto, 12 por los desaparecidos… 27 vidas truncadas en un afán por salir de situaciones de pubertad, de ausencia de futuro -en el mejor de los casos- porque está quien intenta salir de la violencia, las violaciones, el terrorismo…

27 vidas con 27 nombres e historias.  En general, hay parte de la sociedad anestesiada incapaz de poner cara a estos inmigrantes. Es más, hay quien ve esta noticia y seguramente ni se interrogue por sus vidas… ¿tendrían familia? ¿y amigos? ¿qué pasaba en su país para querer arriesgar sus vidas y, todavía peor, la de sus hijos?… a veces escuchas un ¡pobres!, pero a los pocos segundos muchos de esos son a los que luego les oyes un “nos roban el trabajo” (por decir una de las perlas preferidas y menos grave de esta gente) … Sin embargo, esas 27 vidas son las vidas de 27 nudos en mi garganta y más en estas fechas tan señaladas para tantos en las que nos reunimos con nuestras familias y extrañamos a quien ya nunca más volverá. Se me vuelve a hacer otro nudo en la garganta pensando en esto porque de muchos de estos 27 nudos en mi garganta, hay muchos que ni sus familias saben qué ha pasado con ellos y que están esperando que de un momento a otro les llamen para decirles que llegaron… pero ese momento no llega.

Pienso en estos 27 nudos en la garganta. Por ejemplo, pienso en M. que no tenía más de 30 años. Todos sus familiares reunieron el dinero para que pudiera embarcar en esa lancha. En M. estaba el coraje de la juventud y la esperanza de un futuro mejor y este coraje y esperanza eran mayores que el miedo a que pasara algo esa madrugada. M. pensaba en su bebé, soñaba con poder darle una vida que ella no pudo tener. Una vida en paz, poder estudiar, poder pensar en el futuro… M. y su bebé llegaron a la costa de España. Allí murieron.

H. tiene 16 años y proviene de una aldea perdida de la que se escapó siguiendo a su hermano mayor, que recién ha cumplido los 20 años. Sus padres dormían cuando pasó. Ahora están a punto de embarcar, no piensan en que les pueda pasar algo, aunque son conscientes de que es un viaje peligroso. Ya han oído historias de otros compatriotas, pero no tienen miedo. Mejor eso que no tener futuro y estar muerto en vida. Fantasean con su llegada, ir a Madrid y ver el campo del Real Madrid y también el del Barça, piensan que le podrán dar una buena vejez a sus padres… En la diminuta embarcación neumática todos han perdido las fuerzas, no llevan suficiente comida y están tardando más de lo que les dijeron… S., el hermano de H., se ha caído al mar… H. lo mira como intentando rescatarlo con sus vidriosos ojos, pero lo único que ve es cómo S. se hunde… nadie puede hacer nada. Después de semanas, el cuerpo de S. no ha aparecido y H. no puede dormir por las noches pensando que él también tenía que haberse muerto.

R. está desorientado. En mitad de la noche lo ha despertado su madre. R. ha aprendido a no llorar, nunca lo hace. Con su medio palmo del suelo es ya casi un hombrecito, pero ahora está desorientado, está parado en mitad de un grupo de personas. No alcanza a ver a su madre. Le asoman unas lágrimas. Por fortuna, una mano fuerte lo coge, “¡por fin! mamá”. Y su madre se lo sube a la espalda y lo anuda bien fuerte. R. se siente ya seguro. A R. es fácil hacerle sonreír. Está sentado al lado de T., otro niño como él… Empieza a hacer frío, mucho frío y R. y T. se abrazan a sus madres. R. muere antes deshidratado e hipotérmico, luego le sigue T. Sus madres los sostienen en sus regazos, impotentes les intentan dar calor… lloran en silencio mientras ven cómo sus cuerpecitos se hunden en esa masa oscura y líquida.

En estas fechas de amor, paz, reflexión… de tantas promesas que nos hacemos para el año nuevo… solo puedo pedir que esto no nos sea indiferente, que salgamos a decir, en nuestro silencio bien alto, que nos importa la vida humana y sí, que se nos hace un nudo en la garganta, en el corazón cuando estas cosas pasan, que podríamos ser cualquiera de los que estamos aquí, que todo esto es una sinrazón. Los políticos no están dando la cara, no están haciendo nada ante esta dura realidad o, mejor dicho, están dejando que sea más macabra amparada por un grupo social que ve a otro humano como una amenaza… ¡Cuánta deshumanización estamos experimentando! ¡Cuánta falta de empatía!… mientras pasa esto, nosotros estamos aquí, resistiendo, porque para los que estamos aquí en silencio, la vida de cualquier persona es valiosa, porque queremos prestarles nuestras voces y nuestras manos a quien ya no tiene porque murió o porque la tragedia le puede…

Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de silencio.

Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río. Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta
indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen
medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las
personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar
sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y
comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones
no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

EL SUFRIMIENTO DE LOS VULNERABLES

En estos días donde muchos vivimos unas fiestas felices, rodeados de nuestras familias y seres queridos, otros sufren la separación y la pérdida, ya sea de personas, que es la pérdida más grave o de lo poco que tienen. Una expresión muy utilizada es aquella de que la desgracia siempre se ceba  con los más pobres, las usamos como si hubiera algo de suerte o azar. No es cierto, los más vulnerables están más expuestos a las desgracias. Pero si además de ser vulnerables, pobres, son inmigrantes y encima no tienen papeles, junto con su desgracia está la apatía y el ocultamiento por parte de las administraciones, en realidad por parte de casi todos. Una semana terrible, por un lado un incendio que ha dejado sin absolutamente nada a 60 personas y por otro lado y por otro al menos 25 muertos más confirmados en estos momentos y dos pateras desaparecidas.

25 muertos que se unen a un año macabro en cuanto a las muertes en el estrecho, donde ninguna administración se pronuncia sobre este tema y los que se pronuncian los tienen claro: “Que no vengan”. La sociedad está perdiendo la empatía, ponerse en la piel del otro, pensar en la situación que tiene que estar uno para decidirse a jugarse la vida de esa manera en un viaje terrible.

Además, como ya indicamos en Facebook, se ha producido un incendio en un asentamiento en Los Nietos en el término municipal de Nijar. Más de 500 personas viven de forma precaria, en chabolas con unas condiciones ínfimas, rodeadas de basura que no se recoge ni tienen contenedores donde echarla. Carecen de servicios básicos. No hay suministro eléctrico y carecen de agua potable. Los residentes del lugar transportan agua desde lejos. Este asentamiento no dispone ni de aseos ni duchas, con el consiguiente riesgo de salubridad para la comunidad. Cuando tienen la oportunidad de trasladarse, los residentes acuden al Centro Diurno de Almería Acoge y Fundación Cepaim en Balsa Seca (San Isidro) para poder satisfacer sus necesidades de higiene de manera adecuada.

En estas condiciones la madrugada del martes 18 de diciembre se produce un fuerte incendio sobre las 03:00 horas de la madrugada. El incendio comienza en una chabola, la persona que estaba en el interior está herido muy grave, de forma rápida el fuego se propaga a otras chabolas, afectando alrededor de una veintena. Además del operativo normal en estas situaciones,  Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y Equipo sanitario, se suman al lugar algunos miembros del ayuntamiento y diferentes entidades sociales, entre otras Almería Acoge y Fundación Cepaim. El incendio afecta de manera directa a 20 chabolas y a alrededor de 60 personas con un herido grave. Estás 60 personas lo han perdido todo. Con gran esfuerzo por parte de los trabajadores y trabajadoras, así como de voluntariado, se ofrece un un kit de pernocta y mantas y comida que proporciona Fundación Cepaim, Almería Acoge, Médicos del Mundo y las Hermanas Mercedarias. Esto les puede paliar la situación durante unos días, pero nada más, las administraciones no están dando ninguna respuesta, no siquiera hay habilitado un plan de emergencia para estas situaciones, hay mucha improvisación.

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

De nuevo nos congrega la muerte, 46 nuevas víctimas de la incompetencia, el egoismo y la sinrazón, suman ya más de 700 a la macabra lista de nuestra deuda acumulada solo en este año. Nos congregan mujeres, hombres, niños y hasta los que aún no han nacido y ya acompañan la muerte de su madre desde sus entrañas.

Cada vez es menos posible esconderse, no podemos volver la cara, porque por todas partes nos envuelve la muerte, el dolor, los desaparecidos. Nos rodea un mar lleno de muerte y no podemos volver la cara.

Nos rodea una tierra llena de oprobio, de latrocinio, de sufrimiento otra vez. Una tierra expoliada, violentada, una tierra en guerra, una tierra en pobreza extrema nos rodea y no podemos ignorarla. Nos rodea una tierra de muerte dela que huyen miles, millones de cuerpos doloridos, con hambre atrasada de pan, de justicia, de libertad; de tranquilidad que permita vivir con la familia, con los hijos, con el amor, con el trabajo y la amistad. Nos rodea una tierra expoliada y hambrienta, y un mar que nuestras leyes, nuestra codicia y nuestro egoismo han convertido en trampa y tumba.

Y no podemos volver la cara porque encontraremos, por todas partes, sus ojos preguntando dónde estábamos, de qué lado estamos, qué guardan nuestras fortificadas fronteras, cuánto nos queda de lo robado, cuánto ganamos con sus muertes y Dios o nuestra conciencia, o el espejo donde nos miramos, o nuestros nietos cuando lean la historia, se evergonzarán de estos días, y nos pasarán la cuenta.

Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar tambien, habra que pagar,
se enjuiciaran los actos, veras, lo que hiciste y lo que no
las posturas y el color de tu pabellon,
y habra que decir porqué, cómo y cuándo y para qué,
por dónde y por qué razon,y con qué ambición.
Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar, tambien, habra que pagar
y nos pondran de frente , veras, y tendremos que explicar
cómo pudimos lograr lo que nos subió,
y entonces veremos quién, saca la cara y por quién,
y entonces veremos qué, te aportó la fe.
Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar, tambien, habra que pagar,
porque sabrás amigo que tu, no naciste de una flor
que eres tanto como yo, penas y dolor,
que somos peldaños, si, y por eso al escalar,
pisamos al otro al fin, que quedo detrás
Nos pasaran la cuenta ….
(Patxi Andión)

Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de silencio.

Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río.

Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:
– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

NO MAS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA. POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

Después de dos días en el mar, después de 14, 22 30 años en una tierra que tampoco les aseguraba la supervivencia, otras 18 personas han muerto, otras 20 o 30 o qué más da cuántas, han desaparecido de nuevo en el Mediterráneo en la madrugada del lunes.
A una parte de ellos, esta vez fue un golpe de mar, y un golpe en las piedras de Cádiz lo que les quitó la vida; a todos ellos han sido los golpes de la injusticia, de la pobreza, de la ausencia de futuro quien los ha ido matando. Son los golpes de un sistema económico y social injusto, perverso, que pone los intereses económicos y políticos por encima de las personas quien los mata. Es el mar de la desvergüenza institucionalizada, vestida de patrias y banderas, quien los ahoga en vida en tierra y los ahoga hasta la muerte en el mar.
Son ya durante este año 277 cuerpos rescatados, 277 muertos que pueden ser contados, otros cientos incontables, desaparecidos, tan dados por muertos ahora como lo estaban antes. Desaparecidos para las sociedades que los olvidan en vida y los olvidan ya muertos. Son el fruto de la victoria de nuestro sistema; el hambre, la pobreza, la explotación de los recursos, la ausencia de libertad o la guerra en una parte del mundo, son el requisito indispensable para que la otra parte, la nuestra, Europa, siga jugando a dar lecciones de democracia, de libertad y de civilización a costa de los recursos de los demás, a costa de miles de muertos.
Por eso cantamos esta canción:

Ahora vivo a costa de un millón de muertos, un millón de tumbas, un millón de espectros.
¡Cuánta tumba! Ya no hay tierra para cavar en ella, Para dejar sin nombre tanto hombre.
¡Cuántos nombres en la historia son dueños de las glorias? ¿Cuántos hombres cuestan las victorias?
Ahora vivo a costa de un millón de muertos…
¡Cuánta sangre se ha perdido! Cuánto honor herido En estas guerras crueles sin laureles
¡Cuánta hambre se ha pasado! Hambre por cada lado, Hambre de paz, hambre de hombre honrado.
Ahora vivo a costa De un millón de muertos…
¡Cuántas lágrimas lloradas para lavar las llagas! Para olvidar los muertos con el tiempo.
¡Cuántos ojos, cuántas caras! ¡Cuántas vidas cortadas! ¡Cuántas ilusiones enterradas!
Ahora vivo a costa De un millón de muertos…
Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra
dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de
silencio.
Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río.
Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:
Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

ACOGIDA

Paco Galera, profesor del IES Alborán, nos ha regalado esta poesía dedicada a Almería, a la acogida. Mejor no comentar y leerla.

Acogida.

Por encima de todo,

incluso de la luz y de la libertad,

amo de Almería

su hospitalidad

y su voluntad mestiza

de pura raza.

Mestizaje

de atuendos y colores,

de religiones y danzas,

de arquitecturas e historia,

de mujeres y de hombres,

de culturas y de razas

de derrotas y victorias.

La memoria de los hijos que partieron

la conmueve a abrazar a cuantos llegan.

Triste y avergonzada,

siente como de su misma sangre

los cadáveres depositados en sus playas,

extranjeros, accidentes de otros mundos,

que dejaron su vida en la batalla

-perdida antes de librarla-

por recoger las sobras y las migajas.

Ella, Almería, sabe

que huyen del miedo, de la miseria,

y del hambre,

como huyeron nuestros padres

de esta tierra,

de las ruinosas cochambres

de los inciertos abrazos,

y de sus vidas de piedra,

no hace todavía tantos años.

Sabe que,

también estas gentes,

las mismas de ayer y de mañana,

sólo en apariencia extrañas,

son nuestra propia gente.

Barrunta que vienen engañadas,

persiguiendo reflejos

de estrellas ya cegadas

donde vivir o soñar en la libertad

de los fraudulentos espejos.

O que, quizás, selenitas extraviadas,

siguen la luz cambiante de la luna

aguardando la eternidad del alba.

Mientras tanto,

hospitalaria y mestiza,

imitando el gesto solidario del Indalo,

Almería, con su anhelo de justicia,

abre de par en par sus brazos,

y las acoge a todas en su seno, una a una.

Paco Galera Collado.

19-10-2018

SEMANA CONTRA LA POBREZA

Almería Acoge colabora con la preparación de la Semana Contra la Pobreza que se está celebrando en Almería con motivo del Día Internacional Para la Erradicación de La Pobreza que es el 17 de mayo.

Desde Almería Acoge venimos denunciando que las situaciones de pobreza son las que llevan a las migraciones y, especialmente a las migraciones más arriesgadas. Por desgracia hemos tenido que unir a una de las celebraciones, el Círculo del Silencio, la concentración por las Muertes en el Estrecho ya que de nuevo se han visto segadas las vidas de

20 personas en nuestras costas cercanas. Hemos vuelto a leer nuestras reivindicaciones que seguimos haciendo llegar a todos las personas responsables de las migraciones. Además en esta ocasión también ha habido reivindicaciones en torno a la pobreza, la explotación en el trabajo y la dignidad de las personas.

Dentro de esta semana ayer participamos también en un encuentro interreligioso. Nos parece que las religiones son las causantes de muchas guerras, sin embargo nos encontramos con muchas personas de distintas religiones dispuestas a sentarse juntas, unirse en sus rezos y reivindicaciones. No son las religiones, son los intereses económicos fundamentalmente los que causan las guerras y la pobreza, así se comento ayer en un manifiesto común entre católicos y musulmanes. Hay que trabajar más por dialogar más entre culturas y religiones y por defender a las personas frente a los intereses económicos desmedidos.

Sentir y Flamenco: Ni Blanco, Ni negro, Utopía?

Nuestros amigos y amigas, muchos de ellos socios y socias de Almería Acoge, han vuelto a nuestra tierra, más concretamente a Nijar, desde Suiza.

Hace muchos años que estamos en contacto con la gente de Sentir y Flamenco de Suiza. Desde su organización hacen una gran labor con mujeres especialmente, trabajando muchos aspectos personales desde el baile; es desde este proyecto desde el que surgen los espectáculos tan intensos y vibrantes a los que nos tienen acostumbrados donde la luz, el color, la música, el baile y la pasión se funden en un espectáculo de dos horas que se pasan sin darte cuenta. Encabezados por Paqui Montoya, nijareña suiza, son capaces de transmitir una emoción tremenda. Lo bueno es que se creen lo que están haciendo y eso no se puede aprender, eso hay que sentirlo.

Además siempre han estado comprometidos con la solidaridad, lo que los lleva a acercarse a los más desfavorecidos y son especialmente sensibles a los temas de migraciones. Muchas de las personas de Sentir y Flamenco provienen de distintos lugares del planeta lo que no solo no les dificulta sino que les ayuda. En esta ocasión dado que la semana pasado tuvimos que concentrarnos por nuevas muertes en el estrechos, compartimos con ellos nuestra concentración y se hizo también en Nijar haciendo una parada solidaria entre los ensayos. En esta parada también presentamos el testimonio de personas que están atendidas en los dispositivos de la Asociación Almería Acoge en Nijar, para compartir sus experiencias del proceso migratorio y la situación en la que actualmente se encuentran aquí.

Siempre es un gusto la visita de los suizos por lo que nos aportan de una visión diferente pero con un objetivo común. El nombre de su espectáculo no deja lugara dudas: Ni blanco, Ni negro, Utopía?.

MUERTES EN EL ESTRECHO

No nos queda ni cuerda, los nudos de esta cuerda de muerte nos estrangulan a nosotros también. Los signos se pierden, nos queda el dolor. El dolor de pensar en todas las personas que están perdiendo la vida en las costas entre Marruecos y Andalucía, entre África y Europa. Unos pocos kilómetros que se están convirtiendo en una de las fosas comunes más grandes del mundo; una fosa común más grande que las de muchas guerras, una fosa de la que nadie se hace cargo. Nos queda el dolor de pensar en las familias, en la certeza de la ausencia, en su impotencia ante una situación que quizás conocían de oídas y viven en carne propia. Nos queda la vergüenza de querer compartir nuestro terreno y nuestra forma de vida, y que no nos dejen. Y nos quedan la palabra y el silencio. Una poesía que con una frecuencia desesperante repetimos, deseando no volver a hacerlo. Un silencio que se llena de los nudos en esa cuerda que ya no puede con más.

34 nuevos muertos, al menos 2 niños, más de 220 en lo que va de año. Esos son los que conocemos. La respuesta de los gobiernos: ninguna, quitarse responsabilidades. Según ellos todos han hecho lo posible por evitar estas muertes, aquí se dice que no se podía hacer nada porque eran aguas de Marruecos, allí que llevaban varios días buscando. Desesperación, siempre tienen buenas palabras que decirnos, grandes justificaciones, pero lo cierto es que tras muchos años de procesos migratorios plagados de muertes no se ha hecho nada. Si, cada vez se hace más difícil venir, con lo que el riesgo que se corre es mayor. Quizás le queramos echar la culpa a La Mar, escuchemos la poesía de Paco Galera Collado.

Invasores

La mar
lo devolvió de madrugada,
harta ya de lamerlo.
Su boca ondulada vomitó en la playa otro hombre muerto.
Despojos y estupor en la alborada.

Antes.
Infinitamente antes,
la mar,
embrujada de esperanzas,
arranca al hombre ferozmente de la barca,
lo acuna y lo adormece entre sus brazos
y, robándole los sueños,
le inunda los pulmones sorbiéndole los vientos.

La mar,
madrastra apesadumbrada,
antes que arrepentida,
desea consumar su designio materno.
Lo mece, lo besa y lo acurruca
queriendo despertarlo,
pero se engaña,
lleva en su regazo sólo polvo del desierto.
La mar,
resignada,
antes de abandonarlo,
lo cubre con su penúltimo sudario,
arena fina de playa civilizada,
mostrando la verdadera identidad del hombre:
muerto, sin papeles y sin rostro,
huido de las cadenas y del hambre,
joven pasajero en la barca de Caronte,
viajero sin retorno.

Paco Galera Collado

Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

MUERTES EN EL MEDITERRÁNEO

Una vez más nos reunimos para denunciar 6 nuevas muertes en el estrecho, en nuestras aguas cercanas, ya son más de 190, nuestra cuerda de la verguenza está tan llena de nudos que ya casi es imposible hacer nuevos nudos. En esta ocasión nos han acompañado hombres que vinieron en patera, en francés se les ha explicado porqué nos concentramos, ellos nos dan testimonio de la dificultad para llegar, de lo traúmatico del viaje, desde que salen de sus paises, todo el tiempo que están esperando en Marruecos hasta que por fin consiguen pasar en una patera.

En esta ocasión hemos puesto música para expresar nuestra tristeza por estas nuevas muertes.

A continuaciòn os ponemos el manifiesto:

Una vez más nos concentramos para honrar los cuerpos rescatados, las vidas sesgadas. Una nueva persona ahogada fue recuperada del mar el pasado miércoles. Otros cinco cuerpos fueron arrojados por el mar durante la semana. La primera nos recuerda las 190 personas ahogadas, las otras cinco, a los miles de desaparecidos en la vergonzosa fosa común del Mediterráneo. A la mayoría de esas personas ahogadas y desaparecidas no las conocemos; a otras de ellas podemos ponerle nombre y rostro a través de los intentos de sus familias por saber si están vivos o muertos, o del sufrimiento de una madre que busca el cuerpo de su hijo que esta semana entregó el mar en nuestras cosas; se llamaba Imad, tenía 28 años y su familia lo llora en Alhucemas.

Nos concentramos una vez más para no ser cómplices ni de la muerte, ni de la ocultación, ni del olvido. Para poner rostro humano a los sistemas económicos y políticos que condenan a muerte a las tres cuartas partes de la humanidad, mientras engañan con falsas seguridades y falso bienestar al resto que se queda en su casa más o menos confortable. Hoy utilizamos la música y la poesía de las palabras de Daniel Viglietti / Mario Benedetti para hacer presentes a estas personas:

Por detrás de mi voz. Desaparecidos

Por detrás de mi voz – escucha, escucha – otra voz canta.
Viene de atrás, de lejos; viene de sepultadas bocas, y canta.
Dicen que no están muertos – escúchalos, escucha –
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Escucha, escucha; otra voz canta.

Están en algún sitio, concertados
desconcertados, sordos, buscándose, buscándonos,
bloqueados por los signos y las dudas,
contemplando las verjas de las plazas,
los timbres de las puertas, las viejas azoteas,
ordenando sus sueños, sus olvidos,
quizá convalecientes de su muerte privada.
Nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no, si son pancartas o temblores,
sobrevivientes o responsos. Ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen.

Dicen que ahora viven en tu mirada.
Sostenlos con tus ojos, con tus palabras;
sostenlos con tu vida que no se pierdan, que no se caigan.
Escucha, escucha; otra voz canta.

Cuando empezaron a desaparecer,
hace tres cinco siete ceremonias,
a desaparecer como sin sangre, como sin rostro y sin motivo,
vieron por la ventana de su ausencia lo que quedaba atrás,
ese andamiaje de abrazos cielo y humo.

No son sólo memoria, son vida abierta,
continua y ancha; son camino que empieza.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
Dicen que no están muertos; escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Cantan conmigo, conmigo cantan.

Cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos,
a desaparecer sin últimas palabras,
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían.
Están en algún sitio, nube o tumba
están en algún sitio, estoy seguro
allá en el sur del alma.
Es posible que hayan extraviado la brújula, y hoy
vaguen preguntando, preguntando,
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio.

No son sólo memoria, son vida abierta,
son camino que empieza y que nos llama.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
Dicen que no están muertos; escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz que los recuerda y canta.
Cantan conmigo, conmigo cantan.
No son sólo memoria, son vida abierta,
son camino que empieza y que nos llama.
Cantan conmigo, conmigo cantan.

Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestrasadministraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.