Category Archive Denuncias

DESALOJOS EN EL EJIDO

Desde CEPAIM nos llega un comunicado al que Almería no es que se adhiere, es que lo siente como suyo ante la situación de El Ejido donde la punta visible de lo que está ocurriendo es el desalojo de más de 250 inmigrantes. No nos planteamos una lucha entre culturas, ni entre religiones, es la lucha contra los pobres, contra los vulnerables, contra aquellas personas que no tienen casi nada y lo poco que tienen se lo quitan … sabemos de que lado están los derechos humanos y el corazón, ¿de que lado están las autorides de El Ejido?

«Ante el acuerdo alcanzado por el pleno del Ayuntamiento de El Ejido, por el que se aprueba la desestimación de las alegaciones presentadas y se da orden de ejecución del desalojo y demolición de habitáculos, infraviviendas y chabolas en el paraje chozas de redondo, polígono 24, parcela 66, desde los servicios jurídicos de Fundación Cepaim estamos estudiando la presentación de un recurso contra este acuerdo del Ayuntamiento de El Ejido, actuando en representación de las familias y personas afectadas por el desalojo.

En cuanto al fondo del tema, desde Cepaim y Almería Acoge somos conscientes del grave problema de asentamientos chabolistas existentes en el municipio, dado que desde hace muchos años venimos denunciando esta situación, actuando en ellos y asistiendo a las personas afectadas. Por tanto compartimos la necesidad de proceder a su erradicación, pero no podemos aceptar como solución la demolición de los asentamientos sino va a acompañada de un programa o plan complementario que dote de soluciones o alternativas habitacionales a las personas afectadas.
Tal y como está planteada la actuación, contemplado sólo la demolición, por un lado está aumentando la vulnerabilidad de las personas ya de por si extremadamente vulnerables, sino que además supone una quiebra de la legislación vigente, especialmente del cuerpo de tratados internacionales de los que es parte España en materia de Derechos Humanos.

Esa es la queja. Hay personas que ya se han visto forzadas a salir de ahí por causa de estas amenazas. No es admisible una gestión pública que pase por encima de las personas. No se entiende una actuación así sin alternativas si no es desde la sospecha de que fuerzan a salir del territorio a una parte de la población que hoy por hoy son, además de personas con derechos, mano de obra necesaria para los empresarios de la zona»

Exigimos que se investige la muerte CHEIK TIANE KAIRE

La Asociación “Almeria Acoge” y su Junta Directiva, lamenta en primer lugar, el suceso ocurrido la madrugada del día 13 de Septiembre, en nuestra ciudad fruto de la fuerte tormenta que aconteció en dicho día y a consecuencia falleció un ciudadano vecino de Almería, concretamente del barrio del Quemadero donde residía desde hace casi 20 años. Cheik Tiane Kaire se dirigía a su trabajo, en un hotel del Toyo, como cada mañana, en compañía de su hermano.

Según la versión del hermano, entrando con su vehículo en el túnel, paso subterráneo, situado en el cruce con la avenida del mediterráneo, junto al cuartel de la Policía Local, le sorprendió, en el interior del mismo una gran avenida de agua pereciendo ahogado y salvándose el hermano de este. Ni iban a gran velocidad, ni había policia ni personal de protección civil parando a la gente ni balizando.

Desde el primer momento del suceso, existen varias declaraciones a los medios de comunicación, por parte del ayuntamiento y de los testigos directos que se contradicen en muchos e importantes términos.

Desde nuestra Asociación, exigimos sean aclarados todos los puntos en los que se produjo este fatal desenlace y sean aclarados todos los hechos. Se sepa de forma fehaciente si el paso subterráneo estaba o no señalizado, balizado y si existían o no agentes de policía en sus entradas.

En el caso de no estar cortado, ¿como pudo no haberse señalizado con anterioridad, estando decretada la alerta naranja casi 24 h antes de producirse el suceso y siendo un punto negro, inundable de nuestra ciudad. ¿Como pudieron hacerse declaraciones, tan precipitadas a nivel nacional, señalando que el fallecido no hizo caso de las señales de la policía y que entro a gran velocidad en el túnel?

Queremos mostrar nuestro dolor a la familia y amigos de Cheik Tiane Kaire y agradecer el esfuerzo y cariño tanto de los profesionales que intervinieron en su rescate como de las personas que han mostrado su respeto y solidaridad a los familiares en estos momentos tan duros y difíciles. Rechazamos una vez mas aquellos titulares de los medios que destacaban como importante su lugar de procedencia, sin importarle mas ser vecino, ciudadano y trabajador de Almeria y repudiamos todos los comentarios racistas y xenófobos que se han producido en las redes sociales e incluso en los comentarios de la noticia de algunos medios por parte de algunos lectores. Son aptitudes deleznables y que muestran falta de respeto educación y humanidad.

Esperamos la pronta investigación de los hechos tanto por medio de la justicia como de las distintas administraciones para esclarecer toda la verdad y se depuren todas las responsabilidades.

El relato completo de lo que ocurrió y el ayuntamiento ya reconoce lo podéis encontrar en el artículo de la Voz de Almería

NUEVO CURSO, NUEVOS MUERTOS

Hoy, nueva y trágicamente nos volvemos a reunir para darles voz a esas 15 personas que el pasado 3 de septiembre desaparecieron en el mar Mediterráneo intentando cruzar el estrecho.

Desde que empezó el nuevo año, se cifra en 174 el número de personas que han dejado su vida cerca de nuestras costas, más de 900 en el Mediterráneo. Y quizás sea mayor el número ¡cuántos habrán muerto que ni habrán sido contabilizados!

Estas personas por las que nos reunimos –las 15, las 150, las 1500…, las pobres, las que viajan en patera o cruzan un río- sufren una triple muerte: la muerte física anegadas, desaparecidas en el mar Mediterráneo, la muerte por indiferencia y la última, la muerte por olvido…. Todas ellas crueles y terribles. La primera, por lo obvio, por la no  vida; la segunda, la indiferencia que proviene de gobiernos y de civiles -de los que nacieron en el lado bueno del  mundo- y, la tercera, fruto de la indiferencia: el olvido, que nos deshumaniza.

¡Ante estas muertes nos rebelamos!

Nosotros nos rebelamos contra la indiferencia y el olvido. Nos reunimos para gritar en silencio ¡Basta ya de tanta muerte!. Para gritar en silencio que no queremos gobiernos indiferentes a la muerte de seres humanos. Gobiernos que en vez de buscar una solución a la tragedia, sólo piensan en cómo frenar lo irrefrenable, el viaje que ha acompañado al ser humano a lo largo de su historia en busca de un futuro mejor, de unas mejores condiciones de vida ¿o es que uno puede pensar que el que arriesga su vida en el mar lo hace por gusto?; recordemos que la migración ni es nueva, ni podemos verla como una amenaza, sino el instinto de supervivencia. Para gritar que tampoco queremos ser esos civiles, personas como nosotros, que miran para otro lado; esas personas que vemos pasar cerca de nosotros cada vez que nos reunimos, que leen nuestra pancarta, que quitan la mirada y que, en definitiva, pasan de largo para que la vergüenza no les toque.

Hoy nos reunimos para dar voz a todos seres humanos que están silenciados por la muerte en el mar. Hoy nos reunimos para que estas 15 personas no pasen a ser una cifra más en una estadística.

En el silencio, huiste.

En el silencio, desapareciste tú, el pobre, el ilegal, el sin rostro, el sin nombre…

En el silencio, el mar hunde las esperanzas y las ilusiones

En el silencio, el mar se traga nuestra humanidad

(Margarita Asensio)

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Río “Mi hijo muere cada tarde en el mar”.

Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

  • Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
  • Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
  • Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
  • Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
  • Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

¡No más muertes para llegar a Europa!. ¡Por un Mediterráneo solidario!

CONCENTRACIÓN POR UNA NUEVA MUERTE EN EL ESTRECHO

Unas 60 personas, nos hemos dado cita, desgraciadamente, una tarde más, tras la muerte de una mujer en las tres pateras que llegaron al puerto de Almería, el pasado 17 de Julio. A pesar de los rigores del verano y de las vacaciones nos hemos vuelto a reunir para no dejar en silencio ni en el olvido, ninguna muerte que ocurre en nuestras costas para llegar a un mundo mejor que el suyo.

Como en otras ocasiones, hemos empezado con la lectura del comunicado que luego pondremos, hemos leído la poesía de Pilar del Rio y un joven músico almeriense , Dario Rodríguez, ha interpretado al violín el Cant Dels Ocells de Pau Casals y se ha terminado con la lectura de todos los asistentes de nuestras denuncias y reivindicaciones. Cada vez se adhieren al acto más jóvenes subsaharianos recién llegados en pateras.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

El pasado 17 de Julio se produjo otra nueva tragedia en el mar. Una mujer fue rescatada ya muerta, eran de origen subsahariano, 56 eran mujeres, tres menores, un bebé y el cuerpo sin vida de una mujer. Otra persona más, otra mujer más muerta, otra persona mas sin nombre, sin edad, sin país de origen. La noticia es muy escueta, reproducida en pocos medios, difícil de encontrar, si detalla los distintos medios utilizados en su búsqueda, en su rescate loable y de agradecer dichos esfuerzos. Sin embargo, nadie profundiza mas allá de lo evidente, el numero, el sexo y cuanto menores llegaron.
La mujer fallecida, se llamaba FATUMATA, tenia 26 años y era de Gambia, de un pueblo pequeño llamado Choya, de apenas 190 personas. Prácticamente todos sus habitantes forman parte de una misma familia. En la misma casa vivían ella, sus padres y sus tres hijos, su marido murió con 25 años de una enfermedad que no pudo curar. Desde su pueblo hasta las costa de Marruecos, recorrió casi 3500 km, atravesando parte de Senegal, Mauritania, El Sahara y todo Marruecos. Mas de tres meses desde que le dio el ultimo beso a su madre e hijos, los abrazó prometiendoles que pronto estarían con ella en España. Salió con el poco dinero que pudieron reunir entre los familiares mas cercanos, después en cada país tuvo que buscar cualquier trabajo para poder pagarse los transportes mas insólitos, atestados de personas e incluso con animales. Por fin, 98 días después lograba llegar a las costas de Marruecos, hasta un lugar entre Nador y Melilla, había conseguido los 1300 euros que le cobraban para subir en la patera. Esa noche anterior a su partida, lloraba pensando en sus hijos, en sus padres y también feliz porque había conseguido llegar hasta allí y mañana estaría en Europa. Eso contó después una de sus compañeras de viaje. Recién amanecido el día 16 de Julio subieron a la patera 73 ocupantes, de ellas 24 mujeres. Estuvieron casi 40 horas a la deriva, a pleno sol, sin apenas comida ni agua, Fatumata, empezó a sentirse mal, a vomitar, y acabo falleciendo apenas tres horas antes de su rescate. Sus compañeras, una de su propio pueblo, guardaron su cuerpo en la embarcación hasta que fueron rescatadas y llevadas hasta el puerto de Almeria.

Esta podría ser la historia de esta última mujer que llegó muerta a nuestra costa, pero no lo es, podría serlo, pero no la conocemos, nadie se ocupo de saber quién es, de donde venia, como vivía, nadie fue mas allá de decir que llegó muerta. No sabemos si ha sido enterrada en nuestra tierra o fue retornado su cadáver a su país, nos sabemos si sus padres, sus hermanos, saben que falleció, que no llego viva a su meta. Solo sabemos que el día 17 de julio llego a Almería una mujer subsahariana muerta en una patera. Muchos no comprenden, que hay personas de determinados países y de una condición social, llamada pobre, a los que se les pone fronteras, alambradas y murallas, mientras otras pueden viajar en avión y con pasaporte y permiso en regla solo por tener una buena posición social. Evitemos con ello, mas muertes de personas, de mujeres, como nuestra supuesta Fatumata de nuestra historia a la que le hemos intentado poner cara. Basta YA.

Para mostrar nuestra repulsa y nuestra solidaridad, una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Rio.

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender. Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte, no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde, necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte haga desaparecer de la tierra
las palabras más hermosas y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Guardamos un minuto de silencio …………. Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

¡22 muertos por la injusticia!

Concentración en Almería, 25 de junio de 2019

Con una viñeta de Miguel Arranz golpeando el corazón y la cabeza y un escrito de Pedro Manuel de la Cruz, nos hemos vuelto a reunir para denunciar las continuas muertes en el estrecho

De nuevo la denuncia de la injusticia y la sinrazón, la defensa de la dignidad de las personas, también de nuestra propia dignidad; de nuevo la protesta ante la vergüenza reiterada de las muertes repetidas de las personas que intentan salvar su vida, nos concentra para gritar con la fuerza de la palabra y del silencio BASTA YA. Hoy recogemos el escrito de Pedro Manuel de la Cruz, el director de La Voz de Almería, el pasado jueves ante la muerte de otras 22 personas ante nuestras costas, y añadimos a nuestros símbolos habituales la viñeta que Arranz publicó ese mismo día haciendo evidente la desesperación y la muerte que inundan el Mediterráneo.

“La muerte de 22 inmigrantes en el Mar de Alborán sobresalta la redacción de LA VOZ; como otras veces, como otras tragedias, como siempre pasa, como nunca debería ocurrir. Veintidós muertes matizadas intencionadamente bajo el manto más soportable para la conciencia con la calificación oficial de “desaparecidos”. Todos saben, sabemos por experiencia, que en el mar la esperanza de encontrar al desaparecido es un mero ejercicio retórico. Nadie ha regresado nunca del fondo del mar, solo las mareas arrojan algunos cuerpos a la playa para romper la monotonía de quien contempla la permanente llegada de las olas con la misma indiferencia con que asiste al continuo oleaje de la tragedia.

Nadie derramará una lágrima, ningún informativo abrirá portada por quienes nunca podrán ya reencontrarse con el abrazo con el que fueron despedidos en una perdida aldea de África. Ninguna campana doblará por ellos, no habrá programas especiales de televisión. Nadie se acuerda de ellos cuando han muerto porque nadie se acordó de ellos cuando estaban vivos. Pasarán meses, quizá años, a lo peor toda la vida, sin que aquellos que los despidieron en un amanecer de esperanza y miedo sean conscientes de que aquel beso fue el último, de que aquella mirada fue la última, de que el espanto por la muerte presentida fue el último sentimiento con que miraron a la vida.

El mar de Alborán guarda para la eternidad 22 paisajes irrepetibles. Pero lo que también espanta de este espanto es pensar los telediarios que habrían abierto, los minutos de televisión que habrían ocupado, los sentimientos que se hubieran despertado si, en vez de ser veintidós almas desesperadas en busca de futuro a bordo de una patera homicida, hubiesen sido veintidós turistas disfrutando del presente en el solárium acomodado de la proa de un yate a solo 90 millas de la costa almeriense. Noventa millas, tan cerca y tan lejos como la distancia emocional con que contemplamos la intencionadamente matizada “desaparición” de 22 inmigrantes ateridos por la gelidez del pánico, de la muerte de un veraneante, uno solo, a bordo de una lancha motora en una tarde de vino y rosas.

Que la obscena insensibilidad no haga olvidar ni las anteriores ni esta nueva ola de muertes en el mar. Yo no lo haré. Quizá porque nunca olvido que soy hijo y nieto de emigrantes”.

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Rio, Mi hijo muere cada tarde en el mar…

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes
su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte
haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas
y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

DÍA MUNDIAL DE LOS REFUGIADOS

Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge exigen al Gobierno prioridad en el desarrollo del reglamento de la Ley del Derecho de Asilo

Con motivo del Día Mundial de los Refugiados, Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge reclaman que para el nuevo Gobierno que se forme sea una prioridad dotar de un reglamento a la Ley del Derecho de Asilo que entró en vigor en 2009, hace ya 10 años. Por lo tanto, España sigue incumpliendo la obligación de transponer la Directiva 2013/32/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre procedimientos comunes para la concesión o la retirada de la protección internacional, así como la Directiva 2013/33/UE de la misma fecha por la que se aprueban normas para la acogida de las solicitudes de protección internacional, las cuales tenían que haberse traspuesto antes de julio de 2015.

Para dichas entidades sociales es fundamental y urgente que se desarrolle el citado reglamento para garantizar el acceso a procedimientos de asilo eficaces en consonancia con el derecho internacional y la compatibilidad de las políticas de migración con el principio de no devolución y la legislación de la Unión Europea.

Las organizaciones recuerdan que cualquier persona que huye de una persecución o del riesgo de sufrir daños graves en su propio país tiene derecho a solicitar protección internacional y defienden que el sistema de refugio se gestione en gran parte desde el Estado a través de recursos públicos y se agilice el procedimiento.

Como ya es de esperar en los meses de verano se incrementa el número de llegadas marítimas a través de la ruta del Mediterráneo Occidental hacia la Frontera Sur de Europa, la segunda de todo el mundo en número de muertes y desapariciones. Por lo tanto las tres organizaciones demandan que dicha frontera deje de ser un lugar de vulneración de derechos humanos y se constituya como un espacio donde se favorezcan vías seguras, legales y respetuosas con los derechos humanos para el imprescindible y necesario tránsito de personas migrantes a Europa.

En los últimos años, los procesos migratorios han aumentado por motivos que tienen que ver con un incremento de las desigualdades de tipo económico, social político y ambiental. Con el modelo económico actual basado en la desigualdad, dichas entidades sociales resaltan que los flujos migratorios son una realidad estructural y necesitan de una gestión humanitaria de las fronteras y de una visión más global e inclusiva de las migraciones; las políticas de cierre de fronteras, el endurecimiento del control marítimo, la reducción de las labores de salvamento marítimo y la criminalización de la solidaridad lo único que perpetúan son las muertes y la vulneración de los derechos humanos.

Por lo tanto, Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge reclaman a los gobiernos que asuman que es prioritario que no se pierdan más vidas en el mar, abordar con premura una gestión humanitaria en la Frontera Sur y atender de una forma digna y coordinada a las personas en su camino migratorio. Además, esperan que la política migratoria del nuevo Parlamento Europeo demuestre más sensibilidad con este drama y con el respeto a la vida destinando más recursos a combatir las casusas de las migraciones y a la construcción de convivencia que a la protección de sus fronteras.

3 NUEVAS MUERTES EN EL ESTRECHO

Ya son TRES LOS INMIGRANTES MUERTOS de una patera rescatada el miércoles. Dos varones ingresados en la UCI del Hospital Universitario de Torrecárdenas de Almería tras ser rescatados el miércoles de una patera a la deriva en el mar de Alborán han muerto, por lo que se elevan a tres las personas fallecidas a CAUSA DE LAS INCLEMENCIAS DE LA TRAVESÍA.

Así arrancaban los titulares y las noticias la semana pasada, como si las tres muertes fueran fruto del destino, de la fatalidad del tiempo, de no escoger el mejor día para realizar la travesía.

NADA de las motivaciones y de las condiciones socioeconómicas injustas, nada de las crisis ambientales y guerras que los empujan y nada de las políticas de la fortaleza europea que los niega o rechaza.

NINGUNO de los rostros e historias personales, ninguna familia que los llora, ningún amigo que lo echará definitivamente de menos.

NO, NO es una jugada del destino, ni una cruel fatalidad, ni una errónea decisión personal….

Mientras se acojan estos discursos “circunstanciales e indolentes”, se difunda esa imagen “falseada y descarnada”, se aliente determinadas ideologías “supremacistas y racistas” que pongan vendas en los ojos a los ciudadanos del norte y culpabilice a las personas migrantes. NO, NO habrá solución.

Mientras se criminalice y persiga la solidaridad como a la capitana alemana Pia Klemp, se recorten derechos y presupuestos para las políticas sociales y de integración, se mire hacia otro lado y se reduzca la ayuda hacia refugiados y asilados. NO, NO habrá solución.

El 4 de diciembre de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución 55/76 en la que declaraba el 20 de junio DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS, haciéndolo coincidir con el Aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. En la actualidad, más de 68 millones de personas en todo el mundo son refugiados o desplazados internos como consecuencia de los conflictos o la persecución. Esto equivale a la población del 20º país más grande del mundo. El año pasado, cada dos segundos se produjo el desplazamiento de una persona. La mayoría de los desplazamientos ocurrieron en los países más pobres.

Los DERECHOS CONTENIDOS EN LA CONVENCIÓN DE 1951 INCLUYEN: El derecho a no ser expulsado, excepto bajo ciertas condiciones estrictamente definidas; El derecho a no ser castigado por entrada ilegal en el territorio de un Estado contratante; El derecho al empleo remunerado; El derecho a la vivienda; El derecho a la educación pública; El derecho a la asistencia pública; El derecho a la libertad de religión; El derecho al acceso a los tribunales; El derecho a la libertad de circulación dentro del territorio; El derecho a emitir documentos de identidad y de viaje.

En el Día Mundial de los Refugiados, se conmemora su fuerza, valor y perseverancia. Esta celebración nos brinda la oportunidad de MOSTRAR NUESTRO APOYO A LAS FAMILIAS QUE SE HAN VISTO OBLIGADAS A HUIR

¡BASTA YA! ¡NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO! ¡POR UN ESTRECHO DE VIDA Y ESPERANZA! ¡POR UN MAR SOLIDARIO Y ACOGEDOR!

Hemos leido la Poesía de Pilar del Rio y nuestras reivindicaciones:
“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes
su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte
haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas
y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.
Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

¡No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario!

CONCENTRACIONES POR LAS MUERTES EN EL ESTRECHO

En apenas 9 días nos hemos concentrado dos veces para la pérdida de nuevas vidas en el Estrecho, nuevos lazos que se suman a una cuerda que cuenta con más de 130 sólo en lo que va de año, una cuerda que no para de recordarnos la muerte de personas cercanas.

Os ponemos los manifiestos que se leyeron en las dos concentraciones.

Manifiesto de la concentración del 22 de Mayo:

El jueves pasado cuatro nuevas vidas se perdían en los brazos del mar, a escasos metros de las costas de Canarias. Una de esas vidas sólo contaba un año y medio y desapareció de la espalda de su madre cuando ella intentaba alcanzar la playa. Lo demás, lo habitual, el cuerpo de mujeres, de hombres, de ese niño, es encontrado flotando en el agua días después.
No sabemos tu nombre, pero no importas. Sobras. No importáis, ni tu ni las otras 133 personas que este año ya se han ahogado o han desaparecido en este mar de muerte en que hemos convertido nuestras costas. No importáis, ni tu ni otros niños muertos en cárceles de México o de Estados Unidos también por tratar de llegar a un mundo donde se come todos los días.
Los de arriba del mapa estamos preocupados porque nos dicen que fuisteis 50.000 los que llegasteis vivos el año pasado, y eso nos preocupa bastante más que los 85.000 niños muertos de hambre sólo en Yemen en ese mismo año. Los de arriba del mapa estamos preocupados por poner puertas al campo, por frenar la huida desesperada de tantas personas que en realidad no nos importan. En realidad, sobran, al menos para la mayoría de los que desde este lado ven pasar, flotar, los muertos y solo se preocupan por su triste seguridad, por su tajada en el plato robado, ni tan siquiera molestos por hacer de sepultureros de la mayor parte del mundo.
Importas para tu madre, que seguirá, Dios sabe por cuánto tiempo, sintiendo tu peso en la espalda y en el corazón; importas para los que hoy estamos aquí, intentando defender nuestra dignidad individual y colectiva a pesar de estos tiempos de egoísmo y alambradas, que es lo mismo. Importáis a unas pocas personas que en vuestras muertes cotidianas vemos cómo nos roban, poco a poco, nuestras propias vidas. Importáis para quienes seremos también apartados poco a poco por gritar, asqueados, que esas políticas no nos representan, que esos intereses económicos, comerciales, terminarán arrinconando también a todos los que protestan, las que luchan, los que no se rinden.
Mujeres supervivientes en un mundo demasiado macho, hombres solidarios, niñas vulnerables de barrios vulnerables, personas que no cuentan ni en el censo electoral, inmigrantes, jubilados, personas excluidas de un sistema tan inhumano que no se duele cuando un hombre cae ahogado, cuando una mujer desaparece en el agua, cuando a un niño de un año y medio no le damos tiempo ni de morir de hambre.
Malditos, malditos sean de Dios y de la historia quienes no luchan contra tanta injusticia, quienes no se estremecen ante tanta muerte.

Manifiesto de la concentración del 13 de Mayo:

Los brazos en cruz, el rostro buscando el cielo, la ropa y los zapatos aún en su sitio.Sobre el cuerpo de hombre joven, algas y arena. Descansa en el suelo soñado, ya para siempre. Sin futuro. Sin gloria.”
No, esta no es la descripción del muchacho de 16 años que apareció en la playa de Cádiz el viernes pasado. Es la descripción de la foto del primer inmigrante ahogado que fue recogido en una playa española hace ya 30 años, en 1988, cuando intentaba alcanzar el sueño de escapar de la miseria. Fue el primero en esta macabra lista que sumó otro hombre, otra mujer y otro menor la semana pasada. Sin que nadie parezca preocupado por acabar con la vergüenza y el espanto. Los simbolizamos con tres nuevos lazos en esta cuerda de la memoria.
Después de tanta muerte repetida, no nos cansamos de denunciar, de repudiar esta realidad, no estamos cansados, pero si estamos hartos. Hartos de que se siga dejando que la historia se repita y siempre paguen los mismos. Hartos de las declaraciones de responsables públicos que repiten una y otra vez la necesidad de frenar esta sangría humana sin poner ningún medio para que sea verdad. Hartos de escuchar la indigna postura de quienes, encima, culpabilizan a las víctimas y hablan de levantar muros porque no tienen bastante con las alambradas y las concertinas.
Los gobiernos van cambiando, pero la arbitrariedad y el parcheo se mantienen. Un derecho humano y una necesidad como la emigración siguen manchados de muerte. Es hora de recordar a quienes hemos encargado de la gestión pública, que cada nueva muerte no es sino la demostración de su falta de interés o de su incompetencia. O no son capaces de solucionarlo o no es un elemento central para la gestión política. Mirar hacia el cumplimiento o no de los acuerdos de control de migraciones con Marruecos, hablar de relajación de vigilancia por el Ramadám, es, ciertamente, mirar para otro lado. Achacar las muertes al buen tiempo es aceptarlas como naturales e irremediables. Cualquiera de las dos posturas es una aberración inadmisible que añade aún más indignación, si cabe, a quienes no entendemos de excusas cuando se trata de la vida de personas, de hombres, mujeres, niños, migrantes económicos, refugiados, víctimas de trata… personas que
merecen toda la atención y todos los medios para respetar sus derechos y su dignidad.
En ambos casos hemos terminado con la Poesía de Pilar del Rio y la lectura de nuestras reivindicaciones:
“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes
su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte
haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas
y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.
Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

¡No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario!

MUERTES EN EL ESTRECHO: ¡104 ESTE AÑO!

Mi hijo se llama Antonio, mi hija se llama Maria, mi hijo se llama Enrique… Mi hijo muere todos los días en el mar al intentar alcanzar una vida mejor… en las tierras africanas… ¿Qué diría, qué haría Europa, los cultos europeos, la cuna de los derechos humanos, de las libertades, si la poesía de Pilar del Río reflejase la tragedia de miles de hombres y mujeres tratando de llegar al continente africano para trabajar, para vivir mejor?

Esto, que hoy nos parece absolutamente irreal y fuera de lugar, ocurría frecuentemente en épocas pasadas. Numerosas personas se concentraban en nuestras costas, en las playas de Cabo de Gata, para buscar una nueva vida… en el norte de África, huyendo de las persecuciones, de la presión que sufrían en los pueblos almerienses. Podemos imaginarlos. Hacinados en campamentos improvisados, sin agua, sin comida, siendo atacados y asediados por ladrones, bandidos e incluso por los vecinos de los pueblos cercanos. En condiciones lamentables, con las escasas pertenencias que habían podido salvar de sus casas y conservar durante el camino esperaban la llegada de barcos piratas y corsarios, las mafias de la época, para que los trasladasen hasta allende. Piratas que, en ocasiones, no dudaban en venderlos como esclavos si no tenían cómo cobrarles.

Siglos después se concretaron y definieron los derechos humanos en una Europa culta, ilustrada: derecho a la vida, a una vida digna, a un trabajo remunerado y legal. En definitiva, la ley del más fuerte se trocaba en la defensa de los más débiles.

Sorprende que, después de varios siglos de un lento y progresivo afianzamiento de la defensa de los derechos humanos, desde hace algunas décadas se abran paso cada vez más situaciones de injusticia, de abandono, de desamparo… de un regreso a la aplicación de la ley del más fuerte, de las mafias que trafican con seres humanos.

Por eso, una vez más nos concentramos para honrar los cuerpos rescatados, las vidas sesgadas. Nos convocamos para denunciar que otras 48 personas muertas se suman al centenar que conocemos en este año, representadas en los nudos de la vergüenza de la cuerda. Otro medio centenar que se añade a los miles de desaparecidos en la vergonzosa fosa común del Mediterráneo.

Desde hace varios años denunciamos cada desaparición, cada naufragio, recordamos e intentamos ponerles nombre, incluso rostro, a quienes mueren tratando de alcanzar nuestras costas en busca de un futuro mejor. Pero, en esta ocasión también denunciamos la ausencia de noticias: ¿cuántas semanas hace que los medios de comunicación no reflejan ningún hecho relativo a las migraciones? ¿por cuántos periódicos tenemos que rastrear para encontrar algún dato? El “apagón informativo” hace que los muertos en el Mediterráneo desaparezcan de doble manera: primero físicamente, en la profundidad de las aguas; después, en nuestras conciencias. Pero, sobre todo, que no estén en nuestra vida cotidiana.

Nos concentramos una vez más para no ser cómplices de la muerte, de la ocultación, del olvido. Para poner rostro humano a los sistemas económicos y políticos que condenan a muerte a las tres cuartas partes de la humanidad, mientras engañan al resto con falsas seguridades y aparente bienestar.

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Rio, Mi hijo muere cada tarde en el mar…

Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,

pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes

su historia, su tristeza y sus sueños.

Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,

una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,

porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos

de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo

y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones

y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.

Mi hijo, cuando muere cada tarde,

seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,

necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte

haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas

y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo

porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

  • Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.

  • Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

  • Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

  • Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

  • Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

SAOVDRE CONTRA LA DISCRIMINACIÓN RACIAL

El pasado Jueves la Fundación CEPAIM presentó en Almería el SERVICIO DE ASISTENCIA Y ORIENTACIÓN A VÍCTIMAS DE DISCRIMINACIÓN RACIAL O ÉTNICA. A la vez se aprovechó para hablar de la situación de la discriminación en el panoramo actual, Almería Acoge participó presentando la mesa de ponentes en LA OFICINA, donde se desarrolló el acto.

En primer lugar Enrique Ruiz, abogado de CEPAIM presentó el proyecto, el porqué es necesario y la labor que se debe hacer para que los usuarios y usuarias utilicen este servicio que ofrecen diferentes organizaciones además de la Fundación CEPAIM (CEAR, ACCEM, etc). Se trata de un servicio que da apoyo y asistencia a nivel estatal a cualquier persona que haya sido o está siendo discriminada por su origen racial o étnico, ya sea por agentes privados o públicos hacia su persona, o sus derechos de acceso al empleo, vivenda, etc.

A continuación Juan Miralles, presidente de Fundación CEPAIM y director de Almería Acoge nos dio una pincelada de la situación actual tanto a nivel político como a nivel de sentimiento de la población respecto a los diferentes y, especialmente frente a los migrantes.

El último ponente, José Chamizo, presidente de la Fundación Sevilla Acoge y exDefensor del Pueblo Andaluz, aunque allí se destacó que sigue siendo el defensor del pueblo, andaluz y de fuera, defensor del diferente y del igual. Nos expuso de una forma clara todos los problemas y retos que se nos presentan, destacó que es necesario que todos aquellos que veamos personas en los demás y que no estemos afectados por el egoismo y el «yoismo», debemos de unirnos como única manera de luchar contra los discursos populistas que están calando en una gran parte de la población por un descontento debido a la mala gestión política. Es necesario seguir insistiendo en que somos personas, en que si alguien empeora todos empeoramos y que para mejorar debemos estar todos  unidos en el mismo barco.

Finalmente la mesa se terminó con un debate con el público. Creemos que fue muy interesante y que hay que difundir el trabajo que allí se expuso.