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¡53 NUEVOS MUERTOS!

El sábado pasado conocimos que otras 53 personas murieron en el mar de Alborán. Buscaban un sueño, el mismo sueño que nos ha movido desde siempre, a todos, el sueño, el deseo de vivir, de progresar, comer, amar, ser felices, salvar a sus hijos, alimentar a sus padres. Hoy están muertos, desaparecidos, olvidados, anegados de agua y sal.

Vienen del odio, son fruto del odio; son fruto de esa corriente de odio, de intransigencia, de despreocupación, de profundo egoísmo que invade Europa y España. Son fruto del egoísmo violento que grita “nosotros primero”. Son fruto de la violencia de unos países expoliados, de los intereses económicos, estratégicos y políticos que condenan a millones de personas al hambre, la opresión y la injusticia. Vienen del odio, de la injusticia, del egoísmo disfrazado de patrias, de banderas, de un “nosotros” consagrado con la sangre de los otros, con la pobreza de los otros, con el sufrimiento, con el miedo, con la muerte de los otros. Ya hasta nos asusta que se sepa el número de los que huyen, procuramos ocultar el número de los que mueren, procuramos esconder los rostros, los nombres, el recuerdo, la vida de tantas personas que, simplemente, no cuentan.

Nosotros seguiremos reivindicando su memoria y nuestra propia dignidad, haciéndolos presentes y manifestando nuestra solidaridad.

Nuestra compañera Margarita Asensio nos recuerda con una poesia que son 53 MUERTES:
53 desaparecidos en el mar,
en la oscuridad de la noche,
en la clandestinidad propia del pobre.
53 personas como tú y como yo,
53 familias sin noticias,
53 ausencias, 53.
53 personas como tú y como yo.
con 53 ansias de futuro,
con 53 ganas de vivir, 53.
Cantamos la canción “Por detrás de mi voz. Desaparecidos”, (Mario Benedetti – Daniel Viglieti) y la poesía de Pilar del Rio. Finalmente leimos entre todos la reivindicación que hacemos:
– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas
muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y
garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a
dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para
identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras
administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

OTRO INCENDIO EN ASENTAMIENTOS

Mientras la mayoría estabámos terminando de celebrar las fiestas de Navidad, la desgracia se volvía a cebar con los más vulnerables, con los más pobres: un nuevo incendio se produjo ayer en un asentamiento en la comarca de Nijar, en la zona del Cautivo.

Ha sido en una nave abandonada en cuyo interior se habían construido varias chabolas para guarecerse del frío y las inclemencias del tiempo, donde por motivos que aun se desconocen, se ha producido un incendio. No es difícil pensar los motivos, el frio, la basura acumulada que no se retira, el hacinamiento …

De nuevo personas desalojadas, más de 20, que en estos días de frio no tienen donde pernoctar, que posiblemente encuentren más solidaridad y espacio entre los vecinos que tienen tan poco como ellos que en las administraciones. Ciertamente, como en la vez anterior, Almería Acoge y otras organizaciones han estado presentes para colaborar en los posible, paliar las pérdidas y ayudar con los más básico, ropa, agua, etc, pero hace falta algo más de fondo.

De todos modos hay que decir que hoy se ha reunido la mesa de la vivienda de Nijar, pero aunque es triste que no haya ya un plan para estas situaciones que se repiten con cierta frecuencia, al menos hay que reconocer que es un paso el hablar para encontrar soluciones.

Nosotros pedimos vivienda normalizada para la gente, queremos se acaben los asentamientos, pero no con una pala echándolos abajo y tratando de hacerlos invisibles, sino con soluciones reales, con alternativas dignas para estas personas.

UN AÑO LLENO DE NUDOS EN LA GARGANTA

En esta ocasión nuestra amiga y compañera Marga Asensio puso letra y voz a los nudos que se nos hacen en la garganta después de un año de trágico record de muertes en el Mediterráneo más cercano. Aquí os dejamos el manifiesto que se leyó:

15 personas muertas, 12 desaparecidas; hombres jóvenes, mujeres, embarazadas, niños… 27 nuevas vidas se perdieron la semana pasada en el mar de la injusticia y la sinrazón. 27 nuevos nudos en la cuerda que suma en este año 354. Son 27 nuevos nudos en la garganta de quienes mostramos nuestra repulsa y nuestra solidaridad, nuestra vergüenza y nuestra indignación.

¿Feliz Navidad? (Margarita I. Asensio Pastor)

El día 20 de diciembre nos comunican otro desastre humanitario. Lo cierto es que no es algo excepcional porque esto también pasó hace poco. En realidad, a lo largo de todo el año, lleva pasando que personas no lleguen a un trozo de tierra firme y seguro. Lo excepcional del día es que han pasado casi desapercibidos, puesto que los políticos e independentismos copan los noticieros e incendian las redes sociales… Lógico -para algunos, lo de la llegada de inmigrantes no es nada nuevo y que mueran unos cuantos, por desgracia, tampoco.

Sin embargo, no es nuestro caso. En particular, se me ha hecho otro nudo en la garganta, en realidad, 15 nudos en la garganta de quien ha muerto, 12 por los desaparecidos… 27 vidas truncadas en un afán por salir de situaciones de pubertad, de ausencia de futuro -en el mejor de los casos- porque está quien intenta salir de la violencia, las violaciones, el terrorismo…

27 vidas con 27 nombres e historias.  En general, hay parte de la sociedad anestesiada incapaz de poner cara a estos inmigrantes. Es más, hay quien ve esta noticia y seguramente ni se interrogue por sus vidas… ¿tendrían familia? ¿y amigos? ¿qué pasaba en su país para querer arriesgar sus vidas y, todavía peor, la de sus hijos?… a veces escuchas un ¡pobres!, pero a los pocos segundos muchos de esos son a los que luego les oyes un “nos roban el trabajo” (por decir una de las perlas preferidas y menos grave de esta gente) … Sin embargo, esas 27 vidas son las vidas de 27 nudos en mi garganta y más en estas fechas tan señaladas para tantos en las que nos reunimos con nuestras familias y extrañamos a quien ya nunca más volverá. Se me vuelve a hacer otro nudo en la garganta pensando en esto porque de muchos de estos 27 nudos en mi garganta, hay muchos que ni sus familias saben qué ha pasado con ellos y que están esperando que de un momento a otro les llamen para decirles que llegaron… pero ese momento no llega.

Pienso en estos 27 nudos en la garganta. Por ejemplo, pienso en M. que no tenía más de 30 años. Todos sus familiares reunieron el dinero para que pudiera embarcar en esa lancha. En M. estaba el coraje de la juventud y la esperanza de un futuro mejor y este coraje y esperanza eran mayores que el miedo a que pasara algo esa madrugada. M. pensaba en su bebé, soñaba con poder darle una vida que ella no pudo tener. Una vida en paz, poder estudiar, poder pensar en el futuro… M. y su bebé llegaron a la costa de España. Allí murieron.

H. tiene 16 años y proviene de una aldea perdida de la que se escapó siguiendo a su hermano mayor, que recién ha cumplido los 20 años. Sus padres dormían cuando pasó. Ahora están a punto de embarcar, no piensan en que les pueda pasar algo, aunque son conscientes de que es un viaje peligroso. Ya han oído historias de otros compatriotas, pero no tienen miedo. Mejor eso que no tener futuro y estar muerto en vida. Fantasean con su llegada, ir a Madrid y ver el campo del Real Madrid y también el del Barça, piensan que le podrán dar una buena vejez a sus padres… En la diminuta embarcación neumática todos han perdido las fuerzas, no llevan suficiente comida y están tardando más de lo que les dijeron… S., el hermano de H., se ha caído al mar… H. lo mira como intentando rescatarlo con sus vidriosos ojos, pero lo único que ve es cómo S. se hunde… nadie puede hacer nada. Después de semanas, el cuerpo de S. no ha aparecido y H. no puede dormir por las noches pensando que él también tenía que haberse muerto.

R. está desorientado. En mitad de la noche lo ha despertado su madre. R. ha aprendido a no llorar, nunca lo hace. Con su medio palmo del suelo es ya casi un hombrecito, pero ahora está desorientado, está parado en mitad de un grupo de personas. No alcanza a ver a su madre. Le asoman unas lágrimas. Por fortuna, una mano fuerte lo coge, “¡por fin! mamá”. Y su madre se lo sube a la espalda y lo anuda bien fuerte. R. se siente ya seguro. A R. es fácil hacerle sonreír. Está sentado al lado de T., otro niño como él… Empieza a hacer frío, mucho frío y R. y T. se abrazan a sus madres. R. muere antes deshidratado e hipotérmico, luego le sigue T. Sus madres los sostienen en sus regazos, impotentes les intentan dar calor… lloran en silencio mientras ven cómo sus cuerpecitos se hunden en esa masa oscura y líquida.

En estas fechas de amor, paz, reflexión… de tantas promesas que nos hacemos para el año nuevo… solo puedo pedir que esto no nos sea indiferente, que salgamos a decir, en nuestro silencio bien alto, que nos importa la vida humana y sí, que se nos hace un nudo en la garganta, en el corazón cuando estas cosas pasan, que podríamos ser cualquiera de los que estamos aquí, que todo esto es una sinrazón. Los políticos no están dando la cara, no están haciendo nada ante esta dura realidad o, mejor dicho, están dejando que sea más macabra amparada por un grupo social que ve a otro humano como una amenaza… ¡Cuánta deshumanización estamos experimentando! ¡Cuánta falta de empatía!… mientras pasa esto, nosotros estamos aquí, resistiendo, porque para los que estamos aquí en silencio, la vida de cualquier persona es valiosa, porque queremos prestarles nuestras voces y nuestras manos a quien ya no tiene porque murió o porque la tragedia le puede…

Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de silencio.

Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río. Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta
indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen
medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las
personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar
sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y
comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones
no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

EL SUFRIMIENTO DE LOS VULNERABLES

En estos días donde muchos vivimos unas fiestas felices, rodeados de nuestras familias y seres queridos, otros sufren la separación y la pérdida, ya sea de personas, que es la pérdida más grave o de lo poco que tienen. Una expresión muy utilizada es aquella de que la desgracia siempre se ceba  con los más pobres, las usamos como si hubiera algo de suerte o azar. No es cierto, los más vulnerables están más expuestos a las desgracias. Pero si además de ser vulnerables, pobres, son inmigrantes y encima no tienen papeles, junto con su desgracia está la apatía y el ocultamiento por parte de las administraciones, en realidad por parte de casi todos. Una semana terrible, por un lado un incendio que ha dejado sin absolutamente nada a 60 personas y por otro lado y por otro al menos 25 muertos más confirmados en estos momentos y dos pateras desaparecidas.

25 muertos que se unen a un año macabro en cuanto a las muertes en el estrecho, donde ninguna administración se pronuncia sobre este tema y los que se pronuncian los tienen claro: “Que no vengan”. La sociedad está perdiendo la empatía, ponerse en la piel del otro, pensar en la situación que tiene que estar uno para decidirse a jugarse la vida de esa manera en un viaje terrible.

Además, como ya indicamos en Facebook, se ha producido un incendio en un asentamiento en Los Nietos en el término municipal de Nijar. Más de 500 personas viven de forma precaria, en chabolas con unas condiciones ínfimas, rodeadas de basura que no se recoge ni tienen contenedores donde echarla. Carecen de servicios básicos. No hay suministro eléctrico y carecen de agua potable. Los residentes del lugar transportan agua desde lejos. Este asentamiento no dispone ni de aseos ni duchas, con el consiguiente riesgo de salubridad para la comunidad. Cuando tienen la oportunidad de trasladarse, los residentes acuden al Centro Diurno de Almería Acoge y Fundación Cepaim en Balsa Seca (San Isidro) para poder satisfacer sus necesidades de higiene de manera adecuada.

En estas condiciones la madrugada del martes 18 de diciembre se produce un fuerte incendio sobre las 03:00 horas de la madrugada. El incendio comienza en una chabola, la persona que estaba en el interior está herido muy grave, de forma rápida el fuego se propaga a otras chabolas, afectando alrededor de una veintena. Además del operativo normal en estas situaciones,  Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y Equipo sanitario, se suman al lugar algunos miembros del ayuntamiento y diferentes entidades sociales, entre otras Almería Acoge y Fundación Cepaim. El incendio afecta de manera directa a 20 chabolas y a alrededor de 60 personas con un herido grave. Estás 60 personas lo han perdido todo. Con gran esfuerzo por parte de los trabajadores y trabajadoras, así como de voluntariado, se ofrece un un kit de pernocta y mantas y comida que proporciona Fundación Cepaim, Almería Acoge, Médicos del Mundo y las Hermanas Mercedarias. Esto les puede paliar la situación durante unos días, pero nada más, las administraciones no están dando ninguna respuesta, no siquiera hay habilitado un plan de emergencia para estas situaciones, hay mucha improvisación.

CÍRCULO DEL SILENCIO

El miércoles pasado Almería Acoge organizó la reunión del Círculo de Silencio que organiza Almería Contra la Pobreza. En esta concentración destacamos el drama de la personas que tienen que migrar. Con los nudos en las manos sosteníamos todos los muertos en el Mediterráneo más cercano. Se hace difícil sujetar esta cuerda, es un cementerio.

Sobre este drama se propone un nuevo mundo, un nuevo genésis, una nueva forma de ver la realidad donde las personas recuperen su espacio prioritario, donde no veamos números, donde veamos niños, niñas, personas, ilusiones.

Se finalizó con la lectura de Muller del nuevo Génesis, que no va dirigido solo a creyentes, es una oda a todo un mundo nuevo:

EL NUEVO GÉNESIS (ROBERT MULLER)

(Robert Muller es conocido como ciudadano del mundo y padre de la educación global. Durante 40 años trabajó en la ONU)

Y Dios vio que todas las naciones de la Tierra, negras y blancas, pobres y ricas, del Norte y del Sur, del Oriente y del Occidente, de todos los credos, enviaban emisarios a un gran edificio de cristal a orillas del río del Sol Naciente, en la isla de Maniatan, para estudiar juntos, pensar juntos y juntos cuidar del mundo y de todos sus pueblos.

Y Dios dijo: “Eso es bueno”. Y ése fue el primer dia de la Nueva Era de la Tierra

Y Dios vio que los soldados de la paz separaban a los combatientes de las naciones en guerra, que las diferencias se resolvían mediante la negociación y el raciocinio y no por las armas, y que los líderes de las naciones se encontraban, intercambiaban ideas y unían sus corazones, sus mentes, sus almas y sus fuerzas para beneficio de toda la humanidad.

Y Dios dijo: ”Eso es bueno”. Y ése fue el segundo día del Planeta de la Paz.

Y Dios vio que los seres humanos amaban a la totalidad de la Creación, las estrellas y el sol, el día y la noche, el aire y los océanos, la tierra y las aguas, los peces y las aves, las flores y las plantas y a todos sus hermanos y hermanos humanos.

Y Dios dijo: “Eso es bueno””. Y ése fue el tercer día del Planeta de la Felicidad.

Y Dios vio que los seres humanos eliminaban el hambre, la enfermedad, la ignorancia y el sufrimiento en toda la Tierra, proporcionando a cada persona humana una vida decente consciente y feliz, controlando la avidez, la fuerza y la riqueza de unos pocos.

Y Dios dijo: “Eso es bueno”, Y ése fue el cuarto día del Planeta de la Justicia

Y Dios vio que los seres humanos vivían en armonía con su planeta y en paz con los demás, gestionando sus recursos con sabiduría, evitando el despilfarro, frenado los excesos, sustituyendo el odio por el amor, la avaricia por el darse por satisfecho, la arrogancia por la humildad, la diversión por la cooperación y la suspicacia por la comprensión.

Y Dios dijo: “Eso es bueno”, Y ése fue el quinto día del Planeta de Oro.

Y Dios vio que las naciones destruían sus armas, sus bombas, sus misiles, sus barcos y aviones de guerra, desactivando sus bases y desmovilizando sus ejércitos, manteniendo sólo una policía de la paz par proteger a los buenos de los malos y a los normales de los enfermos mentales.

Y Dios dijo: “Eso es bueno”, Y ése fue el sexto día del Planeta de la Razón.

Y Dios vio que los seres humanos recuperaban a Dios y a la persona humana como su Alfa y su Omega, reduciendo a las instituciones, creencias, políticas, gobiernos y demás entidades humanas a su papel de simples servidores de Dios y de los pueblos. Y Dios los vio adoptar como ley suprema aquélla que dice: “Amarás al Dios del Universo con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Amarás a tu bello y maravilloso planeta y lo tratarás con infinito cuidado. Amarás a tus hermanos y hermanas humanos como te amas a ti mismo. No hay mandamientos mayores que éstos”

Y Dios dijo: “Eso es bueno”, Y ése fue el séptimo día del Planeta de Dios.

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

De nuevo nos congrega la muerte, 46 nuevas víctimas de la incompetencia, el egoismo y la sinrazón, suman ya más de 700 a la macabra lista de nuestra deuda acumulada solo en este año. Nos congregan mujeres, hombres, niños y hasta los que aún no han nacido y ya acompañan la muerte de su madre desde sus entrañas.

Cada vez es menos posible esconderse, no podemos volver la cara, porque por todas partes nos envuelve la muerte, el dolor, los desaparecidos. Nos rodea un mar lleno de muerte y no podemos volver la cara.

Nos rodea una tierra llena de oprobio, de latrocinio, de sufrimiento otra vez. Una tierra expoliada, violentada, una tierra en guerra, una tierra en pobreza extrema nos rodea y no podemos ignorarla. Nos rodea una tierra de muerte dela que huyen miles, millones de cuerpos doloridos, con hambre atrasada de pan, de justicia, de libertad; de tranquilidad que permita vivir con la familia, con los hijos, con el amor, con el trabajo y la amistad. Nos rodea una tierra expoliada y hambrienta, y un mar que nuestras leyes, nuestra codicia y nuestro egoismo han convertido en trampa y tumba.

Y no podemos volver la cara porque encontraremos, por todas partes, sus ojos preguntando dónde estábamos, de qué lado estamos, qué guardan nuestras fortificadas fronteras, cuánto nos queda de lo robado, cuánto ganamos con sus muertes y Dios o nuestra conciencia, o el espejo donde nos miramos, o nuestros nietos cuando lean la historia, se evergonzarán de estos días, y nos pasarán la cuenta.

Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar tambien, habra que pagar,
se enjuiciaran los actos, veras, lo que hiciste y lo que no
las posturas y el color de tu pabellon,
y habra que decir porqué, cómo y cuándo y para qué,
por dónde y por qué razon,y con qué ambición.
Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar, tambien, habra que pagar
y nos pondran de frente , veras, y tendremos que explicar
cómo pudimos lograr lo que nos subió,
y entonces veremos quién, saca la cara y por quién,
y entonces veremos qué, te aportó la fe.
Nos pasaran la cuenta y tu, tendras que pagar y yo
tendre que pagar, tambien, habra que pagar,
porque sabrás amigo que tu, no naciste de una flor
que eres tanto como yo, penas y dolor,
que somos peldaños, si, y por eso al escalar,
pisamos al otro al fin, que quedo detrás
Nos pasaran la cuenta ….
(Patxi Andión)

Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de silencio.

Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río.

Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:
– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

NO MAS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA. POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

Después de dos días en el mar, después de 14, 22 30 años en una tierra que tampoco les aseguraba la supervivencia, otras 18 personas han muerto, otras 20 o 30 o qué más da cuántas, han desaparecido de nuevo en el Mediterráneo en la madrugada del lunes.
A una parte de ellos, esta vez fue un golpe de mar, y un golpe en las piedras de Cádiz lo que les quitó la vida; a todos ellos han sido los golpes de la injusticia, de la pobreza, de la ausencia de futuro quien los ha ido matando. Son los golpes de un sistema económico y social injusto, perverso, que pone los intereses económicos y políticos por encima de las personas quien los mata. Es el mar de la desvergüenza institucionalizada, vestida de patrias y banderas, quien los ahoga en vida en tierra y los ahoga hasta la muerte en el mar.
Son ya durante este año 277 cuerpos rescatados, 277 muertos que pueden ser contados, otros cientos incontables, desaparecidos, tan dados por muertos ahora como lo estaban antes. Desaparecidos para las sociedades que los olvidan en vida y los olvidan ya muertos. Son el fruto de la victoria de nuestro sistema; el hambre, la pobreza, la explotación de los recursos, la ausencia de libertad o la guerra en una parte del mundo, son el requisito indispensable para que la otra parte, la nuestra, Europa, siga jugando a dar lecciones de democracia, de libertad y de civilización a costa de los recursos de los demás, a costa de miles de muertos.
Por eso cantamos esta canción:

Ahora vivo a costa de un millón de muertos, un millón de tumbas, un millón de espectros.
¡Cuánta tumba! Ya no hay tierra para cavar en ella, Para dejar sin nombre tanto hombre.
¡Cuántos nombres en la historia son dueños de las glorias? ¿Cuántos hombres cuestan las victorias?
Ahora vivo a costa de un millón de muertos…
¡Cuánta sangre se ha perdido! Cuánto honor herido En estas guerras crueles sin laureles
¡Cuánta hambre se ha pasado! Hambre por cada lado, Hambre de paz, hambre de hombre honrado.
Ahora vivo a costa De un millón de muertos…
¡Cuántas lágrimas lloradas para lavar las llagas! Para olvidar los muertos con el tiempo.
¡Cuántos ojos, cuántas caras! ¡Cuántas vidas cortadas! ¡Cuántas ilusiones enterradas!
Ahora vivo a costa De un millón de muertos…
Una vez más manifestamos que no queremos ser cómplices de estas nuevas muertes, rescatamos nuestra
dignidad con esta protesta, y nos solidarizamos con los muertos y sus familias guardando un minuto de
silencio.
Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río.
Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:
Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

A pesar de la lluvia nos volvemos a concentrar, no hay más remedio, son ya 17 las veces que este año nos hemos concentrado en torno a esta cuerda. 260 nudos en esa cuerda de la vergüenza que tuvimos que completar porque se había quedado corta. La cuerda Corta, la vergüenza y la indignación cada vez mayores. Como escribía hace poco nuestra compañera Marga en la web de la Asociación, “como todos los días en los que nos reunimos, se hace un nudo por cada muerto en el mar… ya son demasiados, solo uno es ya demasiado. Como todos los días que nos reunimos, se lee un manifiesto y un poema y se te encoge el alma. Como todos los días en los que nos vemos en la obligación de reunirnos, gritamos en silencio, en silencio porque cada nudo en la cuerda es un nuevo nudo en la garganta” Ya son 260 nudos en la garganta, todos nos encogen el alma, y algunos de esos nudos, como uno de los que sumamos hoy, nos recuerda que no hay edad para la injusticia, no hay edad ni nacionalidad para la muerte, para este vergonzoso sistema que condena a muerte a tantas personas, también a tantos niños. No importa que sea un bebé. Nuestro mundo le niega el derecho a la vida, como a sus padres y hermanos. Nuestro mundo le niega el derecho a vivir con dignidad y lo condena a muerte, como a todas las personas que buscan escapar de la miseria o de la guerra.

Nuestros gobiernos no encuentran otra solución. No se nos ocurre otra cosa que reforzar las fronteras, elevar la vallas que nos separan, afilar las concertinas que laceran a quienes intentan saltarlas y firmar convenios para devolverlos, para expulsarlos lejos de nosotros. Los expulsamos en caliente o con frialdad, porque no parece que duelan las muertes. Nos preocupa mucho más mantener alejados a quienes se ven obligados a buscar el futuro lejos de su tierra, porque en ella hace tiempo que se lo robaron, que les expoliaron el futuro junto a las materias primas, la riqueza, la paz o la libertad. 21 nuevas muertes. 21 nuevos nudos en la garganta. 21 nuevas razones para reconocernos avergonzados, para mostrar nuestra indignación y nuestro rechazo a un sistema tan injusto como hipócrita, tan depredador como inhumano.

Gritamos con el silencio y la poesía de Pilar del Río, nuestro pesar y nuestra indignación.

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar
en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios
y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones y han
cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo
con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte haga desaparecer de la tierra
las palabras más hermosas y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Y, una vez más, juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

-Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

SEMANA CONTRA LA POBREZA

Almería Acoge colabora con la preparación de la Semana Contra la Pobreza que se está celebrando en Almería con motivo del Día Internacional Para la Erradicación de La Pobreza que es el 17 de mayo.

Desde Almería Acoge venimos denunciando que las situaciones de pobreza son las que llevan a las migraciones y, especialmente a las migraciones más arriesgadas. Por desgracia hemos tenido que unir a una de las celebraciones, el Círculo del Silencio, la concentración por las Muertes en el Estrecho ya que de nuevo se han visto segadas las vidas de

20 personas en nuestras costas cercanas. Hemos vuelto a leer nuestras reivindicaciones que seguimos haciendo llegar a todos las personas responsables de las migraciones. Además en esta ocasión también ha habido reivindicaciones en torno a la pobreza, la explotación en el trabajo y la dignidad de las personas.

Dentro de esta semana ayer participamos también en un encuentro interreligioso. Nos parece que las religiones son las causantes de muchas guerras, sin embargo nos encontramos con muchas personas de distintas religiones dispuestas a sentarse juntas, unirse en sus rezos y reivindicaciones. No son las religiones, son los intereses económicos fundamentalmente los que causan las guerras y la pobreza, así se comento ayer en un manifiesto común entre católicos y musulmanes. Hay que trabajar más por dialogar más entre culturas y religiones y por defender a las personas frente a los intereses económicos desmedidos.

MUERTES EN EL ESTRECHO

No nos queda ni cuerda, los nudos de esta cuerda de muerte nos estrangulan a nosotros también. Los signos se pierden, nos queda el dolor. El dolor de pensar en todas las personas que están perdiendo la vida en las costas entre Marruecos y Andalucía, entre África y Europa. Unos pocos kilómetros que se están convirtiendo en una de las fosas comunes más grandes del mundo; una fosa común más grande que las de muchas guerras, una fosa de la que nadie se hace cargo. Nos queda el dolor de pensar en las familias, en la certeza de la ausencia, en su impotencia ante una situación que quizás conocían de oídas y viven en carne propia. Nos queda la vergüenza de querer compartir nuestro terreno y nuestra forma de vida, y que no nos dejen. Y nos quedan la palabra y el silencio. Una poesía que con una frecuencia desesperante repetimos, deseando no volver a hacerlo. Un silencio que se llena de los nudos en esa cuerda que ya no puede con más.

34 nuevos muertos, al menos 2 niños, más de 220 en lo que va de año. Esos son los que conocemos. La respuesta de los gobiernos: ninguna, quitarse responsabilidades. Según ellos todos han hecho lo posible por evitar estas muertes, aquí se dice que no se podía hacer nada porque eran aguas de Marruecos, allí que llevaban varios días buscando. Desesperación, siempre tienen buenas palabras que decirnos, grandes justificaciones, pero lo cierto es que tras muchos años de procesos migratorios plagados de muertes no se ha hecho nada. Si, cada vez se hace más difícil venir, con lo que el riesgo que se corre es mayor. Quizás le queramos echar la culpa a La Mar, escuchemos la poesía de Paco Galera Collado.

Invasores

La mar
lo devolvió de madrugada,
harta ya de lamerlo.
Su boca ondulada vomitó en la playa otro hombre muerto.
Despojos y estupor en la alborada.

Antes.
Infinitamente antes,
la mar,
embrujada de esperanzas,
arranca al hombre ferozmente de la barca,
lo acuna y lo adormece entre sus brazos
y, robándole los sueños,
le inunda los pulmones sorbiéndole los vientos.

La mar,
madrastra apesadumbrada,
antes que arrepentida,
desea consumar su designio materno.
Lo mece, lo besa y lo acurruca
queriendo despertarlo,
pero se engaña,
lleva en su regazo sólo polvo del desierto.
La mar,
resignada,
antes de abandonarlo,
lo cubre con su penúltimo sudario,
arena fina de playa civilizada,
mostrando la verdadera identidad del hombre:
muerto, sin papeles y sin rostro,
huido de las cadenas y del hambre,
joven pasajero en la barca de Caronte,
viajero sin retorno.

Paco Galera Collado

Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.