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MUERTES EN EL ESTRECHO, POR UN MEDITERRÁNEO SOLIDARIO

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

A pesar de la condiciones atmosféricas o, quizás con más razón por ellas, nos volvemos a concentrar para denunciar 14 nuevas muertes en el estrecho, en nuestras costas más cercanas. Seguimos y seguiremos siendo la conciencia de un país que no puede mirar para otro lado, de una Europa que tiene que mirar al Sur.

Otras 14 personas dejaron de existir el martes pasado. A duras penas nos vamos enterando del número de muertos y desaparecidos desde el día 26 de noviembre. No es fácil escucharlo en la radio o verlo en un periódico. No es importante que mueran 14 nadies. Es una tragedia, sí, pero solo para quienes han muerto, para sus familias, para quienes compartían esa barca de ilusiones que se convierte en muerte otra vez. No es una tragedia para este lado del mar, para quienes cada vez hacen menos caso de estas muertes repetidas. Ya no es ni tan siquiera noticia. Si acaso una nota frecuente que solo llama la atención si el número de muertos es muy alto o si aparece un niño flotando muerto y nos estropea la siesta, y, hasta eso, cada vez menos.

Pero no es un accidente. Es el resultado asquerosamente macabro de tanta mentira que hemos construido para resguardar nuestro egoísmo o nuestra tranquilidad inconsciente.  Estas muertes son el resultado seguro de nuestra forma de vida, de un sistema económico y social que se asienta en la expropiación de las riquezas naturales de la mayor parte del mundo para que en la otra sigamos gastando más de lo que tenemos. La muerte de unos es el precio de tanto despilfarro, de la locura consumista, de un tipo de vida basado en tantos black friday que solo ofrecen muerte a quienes no pueden participar en ellos. Es el resultado del nuevo opio de un pueblo adormecido por la gran mentira de que esta tierra es nuestra, de que tenemos derecho a fabricar muros, fronteras, concertinas para preservar lo que no es de nadie, porque este mundo no pertenece a nadie y debería ser la casa de todos.

No, no es un accidente, nunca lo ha sido. Y si alguien se pregunta ¿entonces qué hacemos?, ¿cómo se organizan las migraciones?, ¿no tenemos derecho preservar nuestro territorio, nuestra economía, nuestra identidad?, tendremos que recordar una y mil veces que, si esto es a costa de la vida de otras personas, estaremos siendo cómplices de su muerte. Estaremos siendo cómplices de un sistema criminal que es quien está causando el hambre y las guerras que expulsan a las personas de su propia casa, los gobiernos y la economía que reparten el pan y la tierra por la ley del más fuerte, las fronteras y el silencio que esconden los muertos y asustan a los que quedamos vivos para que no protestemos.

Una vez más denunciamos este crimen continuado y proclamamos públicamente que no queremos ser cómplices de estas muertes. Reivindicamos la necesidad de cambiar cuantas políticas sean necesarias para salvaguardar nuestra propia dignidad y la vida de las personas como valor supremo.

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Río “Mi hijo muere cada tarde en el mar”.

Guardamos un minuto de silencio y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

  • Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
  • Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
  • Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
  • Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
  • Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

    ¡No más muertes para llegar a Europa! ¡Por un Mediterráneo solidario!

¿VAMOS A DEJAR QUE SE CONVIERTA EN REAL?

Hay momentos en la vida en los que realmente no sabes qué hacer. Hace poco llegó una mujer desde América a la Asociación. Su hermana la había precedido, y la acogió. Ella venía embarazada. El último encuentro electoral la deja en un municipio en el que VOX consigue hacerse oir, y su eco le infunde miedo: un problema de salud en su embarazo, la necesidad de acudir al médico y el miedo. Porque los médicos tienen una nueva obligación, que no guarda relación con su trabajo. El personal del centro de salud debe denunciar a aquellas personas que no prueben una situación «regularizada», y no podrán atenderlos.

¿Si fueras esa mujer qué harías? ¿Te arriesgarías a ir al médico y dejar que en el centro de salud decidan qué hacer con tu vida? ¿Te quedarías en casa, escondida, esperando que la enfermedad no llegara a mas?

Ella siguió el consejo de su hermana, y vino a la Asociación para buscar una respuesta, alguien que le escuchara y pudiera ayudarla a decidir. El bulo que llegó a sus oídos es solo eso, una propuesta… de momento. PERO ¿DE VERDAD VAMOS A DEJAR QUE SE CONVIERTA EN ALGO REAL?

ENCUENTRO INTERRELIGIOSO

Dentro de las actividades que se desarrollan en la Semana de Almería Contra la Pobreza, destaca el encuentro interreligioso que todos los años hacemos.

Por un lado es un encuentro que nos permite poner en contacto a diversas comunidades, normalmente la musulmana y la cristiana en un encuentro fraterno. Un encuentro donde somos capaces de demostrar que hay mucho más que nos une de lo que nos diferencia y, sobre todo, que nos une la lucha contra la pobreza y contra la injusticia.

Estos encuentros son muy importantes para la convivencia sana de la sociedad almeriense. Para encontrarnos no por nuestro color o por nuestra religión sino por una razón mucho más profunda y que nos une como personas preocupadas por nuestra sociedad, LA POBREZA.

En el encuentro se nos recordó que casi 800 millones de personas viven en la pobreza en el Mundo, que España es el tercer país Europeo con mayor número de personas en riesgo de exclusión y que Almería es la provincia con mayor número de niños y niñas en riesgo de exclusión de toda Andalucía con más de un 40%. Esto es lo que nos unió, el que desde distintas religiones denunciamos está situación que todos consideramos injusta y que nos lleva a denunciar a nuestros gobiernos para que luchen contra ella de forma seria.

DESALOJOS EN EL EJIDO

Desde CEPAIM nos llega un comunicado al que Almería no es que se adhiere, es que lo siente como suyo ante la situación de El Ejido donde la punta visible de lo que está ocurriendo es el desalojo de más de 250 inmigrantes. No nos planteamos una lucha entre culturas, ni entre religiones, es la lucha contra los pobres, contra los vulnerables, contra aquellas personas que no tienen casi nada y lo poco que tienen se lo quitan … sabemos de que lado están los derechos humanos y el corazón, ¿de que lado están las autorides de El Ejido?

«Ante el acuerdo alcanzado por el pleno del Ayuntamiento de El Ejido, por el que se aprueba la desestimación de las alegaciones presentadas y se da orden de ejecución del desalojo y demolición de habitáculos, infraviviendas y chabolas en el paraje chozas de redondo, polígono 24, parcela 66, desde los servicios jurídicos de Fundación Cepaim estamos estudiando la presentación de un recurso contra este acuerdo del Ayuntamiento de El Ejido, actuando en representación de las familias y personas afectadas por el desalojo.

En cuanto al fondo del tema, desde Cepaim y Almería Acoge somos conscientes del grave problema de asentamientos chabolistas existentes en el municipio, dado que desde hace muchos años venimos denunciando esta situación, actuando en ellos y asistiendo a las personas afectadas. Por tanto compartimos la necesidad de proceder a su erradicación, pero no podemos aceptar como solución la demolición de los asentamientos sino va a acompañada de un programa o plan complementario que dote de soluciones o alternativas habitacionales a las personas afectadas.
Tal y como está planteada la actuación, contemplado sólo la demolición, por un lado está aumentando la vulnerabilidad de las personas ya de por si extremadamente vulnerables, sino que además supone una quiebra de la legislación vigente, especialmente del cuerpo de tratados internacionales de los que es parte España en materia de Derechos Humanos.

Esa es la queja. Hay personas que ya se han visto forzadas a salir de ahí por causa de estas amenazas. No es admisible una gestión pública que pase por encima de las personas. No se entiende una actuación así sin alternativas si no es desde la sospecha de que fuerzan a salir del territorio a una parte de la población que hoy por hoy son, además de personas con derechos, mano de obra necesaria para los empresarios de la zona»

Exigimos que se investige la muerte CHEIK TIANE KAIRE

La Asociación “Almeria Acoge” y su Junta Directiva, lamenta en primer lugar, el suceso ocurrido la madrugada del día 13 de Septiembre, en nuestra ciudad fruto de la fuerte tormenta que aconteció en dicho día y a consecuencia falleció un ciudadano vecino de Almería, concretamente del barrio del Quemadero donde residía desde hace casi 20 años. Cheik Tiane Kaire se dirigía a su trabajo, en un hotel del Toyo, como cada mañana, en compañía de su hermano.

Según la versión del hermano, entrando con su vehículo en el túnel, paso subterráneo, situado en el cruce con la avenida del mediterráneo, junto al cuartel de la Policía Local, le sorprendió, en el interior del mismo una gran avenida de agua pereciendo ahogado y salvándose el hermano de este. Ni iban a gran velocidad, ni había policia ni personal de protección civil parando a la gente ni balizando.

Desde el primer momento del suceso, existen varias declaraciones a los medios de comunicación, por parte del ayuntamiento y de los testigos directos que se contradicen en muchos e importantes términos.

Desde nuestra Asociación, exigimos sean aclarados todos los puntos en los que se produjo este fatal desenlace y sean aclarados todos los hechos. Se sepa de forma fehaciente si el paso subterráneo estaba o no señalizado, balizado y si existían o no agentes de policía en sus entradas.

En el caso de no estar cortado, ¿como pudo no haberse señalizado con anterioridad, estando decretada la alerta naranja casi 24 h antes de producirse el suceso y siendo un punto negro, inundable de nuestra ciudad. ¿Como pudieron hacerse declaraciones, tan precipitadas a nivel nacional, señalando que el fallecido no hizo caso de las señales de la policía y que entro a gran velocidad en el túnel?

Queremos mostrar nuestro dolor a la familia y amigos de Cheik Tiane Kaire y agradecer el esfuerzo y cariño tanto de los profesionales que intervinieron en su rescate como de las personas que han mostrado su respeto y solidaridad a los familiares en estos momentos tan duros y difíciles. Rechazamos una vez mas aquellos titulares de los medios que destacaban como importante su lugar de procedencia, sin importarle mas ser vecino, ciudadano y trabajador de Almeria y repudiamos todos los comentarios racistas y xenófobos que se han producido en las redes sociales e incluso en los comentarios de la noticia de algunos medios por parte de algunos lectores. Son aptitudes deleznables y que muestran falta de respeto educación y humanidad.

Esperamos la pronta investigación de los hechos tanto por medio de la justicia como de las distintas administraciones para esclarecer toda la verdad y se depuren todas las responsabilidades.

El relato completo de lo que ocurrió y el ayuntamiento ya reconoce lo podéis encontrar en el artículo de la Voz de Almería

NUEVO CURSO, NUEVOS MUERTOS

Hoy, nueva y trágicamente nos volvemos a reunir para darles voz a esas 15 personas que el pasado 3 de septiembre desaparecieron en el mar Mediterráneo intentando cruzar el estrecho.

Desde que empezó el nuevo año, se cifra en 174 el número de personas que han dejado su vida cerca de nuestras costas, más de 900 en el Mediterráneo. Y quizás sea mayor el número ¡cuántos habrán muerto que ni habrán sido contabilizados!

Estas personas por las que nos reunimos –las 15, las 150, las 1500…, las pobres, las que viajan en patera o cruzan un río- sufren una triple muerte: la muerte física anegadas, desaparecidas en el mar Mediterráneo, la muerte por indiferencia y la última, la muerte por olvido…. Todas ellas crueles y terribles. La primera, por lo obvio, por la no  vida; la segunda, la indiferencia que proviene de gobiernos y de civiles -de los que nacieron en el lado bueno del  mundo- y, la tercera, fruto de la indiferencia: el olvido, que nos deshumaniza.

¡Ante estas muertes nos rebelamos!

Nosotros nos rebelamos contra la indiferencia y el olvido. Nos reunimos para gritar en silencio ¡Basta ya de tanta muerte!. Para gritar en silencio que no queremos gobiernos indiferentes a la muerte de seres humanos. Gobiernos que en vez de buscar una solución a la tragedia, sólo piensan en cómo frenar lo irrefrenable, el viaje que ha acompañado al ser humano a lo largo de su historia en busca de un futuro mejor, de unas mejores condiciones de vida ¿o es que uno puede pensar que el que arriesga su vida en el mar lo hace por gusto?; recordemos que la migración ni es nueva, ni podemos verla como una amenaza, sino el instinto de supervivencia. Para gritar que tampoco queremos ser esos civiles, personas como nosotros, que miran para otro lado; esas personas que vemos pasar cerca de nosotros cada vez que nos reunimos, que leen nuestra pancarta, que quitan la mirada y que, en definitiva, pasan de largo para que la vergüenza no les toque.

Hoy nos reunimos para dar voz a todos seres humanos que están silenciados por la muerte en el mar. Hoy nos reunimos para que estas 15 personas no pasen a ser una cifra más en una estadística.

En el silencio, huiste.

En el silencio, desapareciste tú, el pobre, el ilegal, el sin rostro, el sin nombre…

En el silencio, el mar hunde las esperanzas y las ilusiones

En el silencio, el mar se traga nuestra humanidad

(Margarita Asensio)

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Río “Mi hijo muere cada tarde en el mar”.

Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

  • Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
  • Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
  • Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
  • Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
  • Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

¡No más muertes para llegar a Europa!. ¡Por un Mediterráneo solidario!

CONCENTRACIÓN POR UNA NUEVA MUERTE EN EL ESTRECHO

Unas 60 personas, nos hemos dado cita, desgraciadamente, una tarde más, tras la muerte de una mujer en las tres pateras que llegaron al puerto de Almería, el pasado 17 de Julio. A pesar de los rigores del verano y de las vacaciones nos hemos vuelto a reunir para no dejar en silencio ni en el olvido, ninguna muerte que ocurre en nuestras costas para llegar a un mundo mejor que el suyo.

Como en otras ocasiones, hemos empezado con la lectura del comunicado que luego pondremos, hemos leído la poesía de Pilar del Rio y un joven músico almeriense , Dario Rodríguez, ha interpretado al violín el Cant Dels Ocells de Pau Casals y se ha terminado con la lectura de todos los asistentes de nuestras denuncias y reivindicaciones. Cada vez se adhieren al acto más jóvenes subsaharianos recién llegados en pateras.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

El pasado 17 de Julio se produjo otra nueva tragedia en el mar. Una mujer fue rescatada ya muerta, eran de origen subsahariano, 56 eran mujeres, tres menores, un bebé y el cuerpo sin vida de una mujer. Otra persona más, otra mujer más muerta, otra persona mas sin nombre, sin edad, sin país de origen. La noticia es muy escueta, reproducida en pocos medios, difícil de encontrar, si detalla los distintos medios utilizados en su búsqueda, en su rescate loable y de agradecer dichos esfuerzos. Sin embargo, nadie profundiza mas allá de lo evidente, el numero, el sexo y cuanto menores llegaron.
La mujer fallecida, se llamaba FATUMATA, tenia 26 años y era de Gambia, de un pueblo pequeño llamado Choya, de apenas 190 personas. Prácticamente todos sus habitantes forman parte de una misma familia. En la misma casa vivían ella, sus padres y sus tres hijos, su marido murió con 25 años de una enfermedad que no pudo curar. Desde su pueblo hasta las costa de Marruecos, recorrió casi 3500 km, atravesando parte de Senegal, Mauritania, El Sahara y todo Marruecos. Mas de tres meses desde que le dio el ultimo beso a su madre e hijos, los abrazó prometiendoles que pronto estarían con ella en España. Salió con el poco dinero que pudieron reunir entre los familiares mas cercanos, después en cada país tuvo que buscar cualquier trabajo para poder pagarse los transportes mas insólitos, atestados de personas e incluso con animales. Por fin, 98 días después lograba llegar a las costas de Marruecos, hasta un lugar entre Nador y Melilla, había conseguido los 1300 euros que le cobraban para subir en la patera. Esa noche anterior a su partida, lloraba pensando en sus hijos, en sus padres y también feliz porque había conseguido llegar hasta allí y mañana estaría en Europa. Eso contó después una de sus compañeras de viaje. Recién amanecido el día 16 de Julio subieron a la patera 73 ocupantes, de ellas 24 mujeres. Estuvieron casi 40 horas a la deriva, a pleno sol, sin apenas comida ni agua, Fatumata, empezó a sentirse mal, a vomitar, y acabo falleciendo apenas tres horas antes de su rescate. Sus compañeras, una de su propio pueblo, guardaron su cuerpo en la embarcación hasta que fueron rescatadas y llevadas hasta el puerto de Almeria.

Esta podría ser la historia de esta última mujer que llegó muerta a nuestra costa, pero no lo es, podría serlo, pero no la conocemos, nadie se ocupo de saber quién es, de donde venia, como vivía, nadie fue mas allá de decir que llegó muerta. No sabemos si ha sido enterrada en nuestra tierra o fue retornado su cadáver a su país, nos sabemos si sus padres, sus hermanos, saben que falleció, que no llego viva a su meta. Solo sabemos que el día 17 de julio llego a Almería una mujer subsahariana muerta en una patera. Muchos no comprenden, que hay personas de determinados países y de una condición social, llamada pobre, a los que se les pone fronteras, alambradas y murallas, mientras otras pueden viajar en avión y con pasaporte y permiso en regla solo por tener una buena posición social. Evitemos con ello, mas muertes de personas, de mujeres, como nuestra supuesta Fatumata de nuestra historia a la que le hemos intentado poner cara. Basta YA.

Para mostrar nuestra repulsa y nuestra solidaridad, una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Rio.

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender. Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte, no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde, necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte haga desaparecer de la tierra
las palabras más hermosas y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Guardamos un minuto de silencio …………. Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

¡22 muertos por la injusticia!

Concentración en Almería, 25 de junio de 2019

Con una viñeta de Miguel Arranz golpeando el corazón y la cabeza y un escrito de Pedro Manuel de la Cruz, nos hemos vuelto a reunir para denunciar las continuas muertes en el estrecho

De nuevo la denuncia de la injusticia y la sinrazón, la defensa de la dignidad de las personas, también de nuestra propia dignidad; de nuevo la protesta ante la vergüenza reiterada de las muertes repetidas de las personas que intentan salvar su vida, nos concentra para gritar con la fuerza de la palabra y del silencio BASTA YA. Hoy recogemos el escrito de Pedro Manuel de la Cruz, el director de La Voz de Almería, el pasado jueves ante la muerte de otras 22 personas ante nuestras costas, y añadimos a nuestros símbolos habituales la viñeta que Arranz publicó ese mismo día haciendo evidente la desesperación y la muerte que inundan el Mediterráneo.

“La muerte de 22 inmigrantes en el Mar de Alborán sobresalta la redacción de LA VOZ; como otras veces, como otras tragedias, como siempre pasa, como nunca debería ocurrir. Veintidós muertes matizadas intencionadamente bajo el manto más soportable para la conciencia con la calificación oficial de “desaparecidos”. Todos saben, sabemos por experiencia, que en el mar la esperanza de encontrar al desaparecido es un mero ejercicio retórico. Nadie ha regresado nunca del fondo del mar, solo las mareas arrojan algunos cuerpos a la playa para romper la monotonía de quien contempla la permanente llegada de las olas con la misma indiferencia con que asiste al continuo oleaje de la tragedia.

Nadie derramará una lágrima, ningún informativo abrirá portada por quienes nunca podrán ya reencontrarse con el abrazo con el que fueron despedidos en una perdida aldea de África. Ninguna campana doblará por ellos, no habrá programas especiales de televisión. Nadie se acuerda de ellos cuando han muerto porque nadie se acordó de ellos cuando estaban vivos. Pasarán meses, quizá años, a lo peor toda la vida, sin que aquellos que los despidieron en un amanecer de esperanza y miedo sean conscientes de que aquel beso fue el último, de que aquella mirada fue la última, de que el espanto por la muerte presentida fue el último sentimiento con que miraron a la vida.

El mar de Alborán guarda para la eternidad 22 paisajes irrepetibles. Pero lo que también espanta de este espanto es pensar los telediarios que habrían abierto, los minutos de televisión que habrían ocupado, los sentimientos que se hubieran despertado si, en vez de ser veintidós almas desesperadas en busca de futuro a bordo de una patera homicida, hubiesen sido veintidós turistas disfrutando del presente en el solárium acomodado de la proa de un yate a solo 90 millas de la costa almeriense. Noventa millas, tan cerca y tan lejos como la distancia emocional con que contemplamos la intencionadamente matizada “desaparición” de 22 inmigrantes ateridos por la gelidez del pánico, de la muerte de un veraneante, uno solo, a bordo de una lancha motora en una tarde de vino y rosas.

Que la obscena insensibilidad no haga olvidar ni las anteriores ni esta nueva ola de muertes en el mar. Yo no lo haré. Quizá porque nunca olvido que soy hijo y nieto de emigrantes”.

Una vez más recurrimos a la poesía de Pilar del Rio, Mi hijo muere cada tarde en el mar…

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes
su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte
haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas
y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación

– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

DÍA MUNDIAL DE LOS REFUGIADOS

Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge exigen al Gobierno prioridad en el desarrollo del reglamento de la Ley del Derecho de Asilo

Con motivo del Día Mundial de los Refugiados, Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge reclaman que para el nuevo Gobierno que se forme sea una prioridad dotar de un reglamento a la Ley del Derecho de Asilo que entró en vigor en 2009, hace ya 10 años. Por lo tanto, España sigue incumpliendo la obligación de transponer la Directiva 2013/32/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre procedimientos comunes para la concesión o la retirada de la protección internacional, así como la Directiva 2013/33/UE de la misma fecha por la que se aprueban normas para la acogida de las solicitudes de protección internacional, las cuales tenían que haberse traspuesto antes de julio de 2015.

Para dichas entidades sociales es fundamental y urgente que se desarrolle el citado reglamento para garantizar el acceso a procedimientos de asilo eficaces en consonancia con el derecho internacional y la compatibilidad de las políticas de migración con el principio de no devolución y la legislación de la Unión Europea.

Las organizaciones recuerdan que cualquier persona que huye de una persecución o del riesgo de sufrir daños graves en su propio país tiene derecho a solicitar protección internacional y defienden que el sistema de refugio se gestione en gran parte desde el Estado a través de recursos públicos y se agilice el procedimiento.

Como ya es de esperar en los meses de verano se incrementa el número de llegadas marítimas a través de la ruta del Mediterráneo Occidental hacia la Frontera Sur de Europa, la segunda de todo el mundo en número de muertes y desapariciones. Por lo tanto las tres organizaciones demandan que dicha frontera deje de ser un lugar de vulneración de derechos humanos y se constituya como un espacio donde se favorezcan vías seguras, legales y respetuosas con los derechos humanos para el imprescindible y necesario tránsito de personas migrantes a Europa.

En los últimos años, los procesos migratorios han aumentado por motivos que tienen que ver con un incremento de las desigualdades de tipo económico, social político y ambiental. Con el modelo económico actual basado en la desigualdad, dichas entidades sociales resaltan que los flujos migratorios son una realidad estructural y necesitan de una gestión humanitaria de las fronteras y de una visión más global e inclusiva de las migraciones; las políticas de cierre de fronteras, el endurecimiento del control marítimo, la reducción de las labores de salvamento marítimo y la criminalización de la solidaridad lo único que perpetúan son las muertes y la vulneración de los derechos humanos.

Por lo tanto, Andalucía Acoge, Sevilla Acoge y Almería Acoge reclaman a los gobiernos que asuman que es prioritario que no se pierdan más vidas en el mar, abordar con premura una gestión humanitaria en la Frontera Sur y atender de una forma digna y coordinada a las personas en su camino migratorio. Además, esperan que la política migratoria del nuevo Parlamento Europeo demuestre más sensibilidad con este drama y con el respeto a la vida destinando más recursos a combatir las casusas de las migraciones y a la construcción de convivencia que a la protección de sus fronteras.

3 NUEVAS MUERTES EN EL ESTRECHO

Ya son TRES LOS INMIGRANTES MUERTOS de una patera rescatada el miércoles. Dos varones ingresados en la UCI del Hospital Universitario de Torrecárdenas de Almería tras ser rescatados el miércoles de una patera a la deriva en el mar de Alborán han muerto, por lo que se elevan a tres las personas fallecidas a CAUSA DE LAS INCLEMENCIAS DE LA TRAVESÍA.

Así arrancaban los titulares y las noticias la semana pasada, como si las tres muertes fueran fruto del destino, de la fatalidad del tiempo, de no escoger el mejor día para realizar la travesía.

NADA de las motivaciones y de las condiciones socioeconómicas injustas, nada de las crisis ambientales y guerras que los empujan y nada de las políticas de la fortaleza europea que los niega o rechaza.

NINGUNO de los rostros e historias personales, ninguna familia que los llora, ningún amigo que lo echará definitivamente de menos.

NO, NO es una jugada del destino, ni una cruel fatalidad, ni una errónea decisión personal….

Mientras se acojan estos discursos “circunstanciales e indolentes”, se difunda esa imagen “falseada y descarnada”, se aliente determinadas ideologías “supremacistas y racistas” que pongan vendas en los ojos a los ciudadanos del norte y culpabilice a las personas migrantes. NO, NO habrá solución.

Mientras se criminalice y persiga la solidaridad como a la capitana alemana Pia Klemp, se recorten derechos y presupuestos para las políticas sociales y de integración, se mire hacia otro lado y se reduzca la ayuda hacia refugiados y asilados. NO, NO habrá solución.

El 4 de diciembre de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución 55/76 en la que declaraba el 20 de junio DÍA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS, haciéndolo coincidir con el Aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. En la actualidad, más de 68 millones de personas en todo el mundo son refugiados o desplazados internos como consecuencia de los conflictos o la persecución. Esto equivale a la población del 20º país más grande del mundo. El año pasado, cada dos segundos se produjo el desplazamiento de una persona. La mayoría de los desplazamientos ocurrieron en los países más pobres.

Los DERECHOS CONTENIDOS EN LA CONVENCIÓN DE 1951 INCLUYEN: El derecho a no ser expulsado, excepto bajo ciertas condiciones estrictamente definidas; El derecho a no ser castigado por entrada ilegal en el territorio de un Estado contratante; El derecho al empleo remunerado; El derecho a la vivienda; El derecho a la educación pública; El derecho a la asistencia pública; El derecho a la libertad de religión; El derecho al acceso a los tribunales; El derecho a la libertad de circulación dentro del territorio; El derecho a emitir documentos de identidad y de viaje.

En el Día Mundial de los Refugiados, se conmemora su fuerza, valor y perseverancia. Esta celebración nos brinda la oportunidad de MOSTRAR NUESTRO APOYO A LAS FAMILIAS QUE SE HAN VISTO OBLIGADAS A HUIR

¡BASTA YA! ¡NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO! ¡POR UN ESTRECHO DE VIDA Y ESPERANZA! ¡POR UN MAR SOLIDARIO Y ACOGEDOR!

Hemos leido la Poesía de Pilar del Rio y nuestras reivindicaciones:
“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,
pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes
su historia, su tristeza y sus sueños.
Mi hijo aprendió a aprender.
Mi hijo estudió, mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,
ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.
A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,
una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,
porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos
de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo
y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.
Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones
y han cometido todas las ignominias.
Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,
no nació con un destino animal porque nació humano.
Mi hijo, cuando muere cada tarde,
seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde,
necesita hacernos comprender que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte
haga desaparecer de la tierra las palabras más hermosas
y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo
porque con él está muriendo nuestra civilización”.
Guardamos un minuto de silencio… Y juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que supone tantas muertes para llegar a Europa.
– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

¡No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario!