Este mes nos tocaba a Almería Acoge organizar el Círculo del Silencio. Hace apenas unos días que nos concentrábamos por la muerte de cuatro personas en el estrecho. En esta ocasión, además del Círculo del Silencio hemos tenido que unir otras cuatro nuevas muertes y la catástrofe humanitaria, mejor dicho la falta de humanidad, que lleva a la situación que está el barco Aquarius. Por eso nos hemos vuelto a concentrar y denunciar estas situaciones.
El manifiesto que se leyó fue:
No caben medias tintas. Otras cuatro personas ahogadas el día 9 de junio suman 117 cuerpos rescatados durante este año en el mediterráneo más cercano. Más de 700 personas ahogadas y otras 629 personas en peligro, hacinadas en un barco en la otra parte del mediterráneo, 629 personas a las que dos
países europeos, Italia y Malta, han rechazado. Cientos de miles de personas huyendo de sus hogares por el hambre o la guerra, por la injusticia o la pobreza. Ante esta realidad no caben medias tintas. O se está de una parte o se está de la otra. O se está por las personas o se está contra las personas. O se está en la mentira de las patrias, las fronteras, la seguridad como careta de los intereses económicos, o se está en defensa de los derechos humanos, de quienes padecen el exilio, el sufrimiento y la muerte. No caben medias tintas, por eso denunciamos que el gobierno italiano con la catástrofe humanitaria del Aquarius se ha puesto contra las personas y el gobierno español, en esta ocasión, está con las personas.
No caben medias tintas, o se está con quienes miran para otro lado y favorecen acuerdos para condenar a muerte a quienes se ven obligados a huir, fundamentalmente por motivos económicos, o se está por la dignidad de las personas.
Hace muchos años Europa se consagró a tres palabras que todos aplaudimos: igualdad, libertad, fraternidad. Hoy, cada vez que Europa da la espalda a estas personas cerrando sus puertas y sus puertos, esas palabras son una gran mentira, se ha trocado la igualdad en injusticia, la libertad en campos de esclavos pactados en Libia y la fraternidad en genocidio por omisión de socorro.

En el centro, de amarillo las pulseras que les ponen a las personas que llegan en patera
No caben medias tintas. Por eso nos convocamos continuamente cada vez que fallece alguien gritando en silencio no más muertes para llegar a Europa, por eso nos convocamos mensualmente en un círculo de silencio contra el hambre, contra la injusticia, contra la inhumanidad manifiesta de este mundo opulento y obeso que se siente amenazado por los pobres de la tierra.
Por eso, una vez más reivindicamos, nuestro estatuto de mujeres y hombres dignos, libres, iguales, fraternales, solidarias. Y recitamos de nuevo la poesía de Pilar del Río, que pone palabra y sentimiento a nuestra indignación, nuestra vergüenza y nuestra repulsa. Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:
Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.


El pasado lunes más de cien personas clamamos contra la injusticia y la inacción por parte de las autoridades que permiten que sigan muriendo personas en su intento por llegar a nuestras costas, no sólo por el último desaparecido en nuestras costas más cercanas, también clamamos por los más de 60 en las costas de TUNEZ y por los más de 600 que han muerto sólo este año en el Mediterráneo.
Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.
Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.







nueva persona son ya 75 las vidas perdidas, las personas ahogadas a las puertas de alcanzar la costa que esperaban, 75 esperanzas frustradas.
El viernes pasado, tres muertos acompañaban a las personas rescatadas en el Mar de Alborán que llegaron hasta Almería; el pasado domingo eran cinco personas más las que no pudieron ser rescatadas, las que desaparecieron en el mar. Son, en pocos días, ocho personas fallecidas que se suman a esta macabra cuenta de víctimas mortales, la cuenta de resultados de esta forma inhumana de administrar el mundo, de gestionar conflictos bélicos, desastres naturales, gobiernos fallidos, dictaduras, injusticias.
En una parte muy importante, Europa, como el resto del primer mundo, es responsable de las migraciones forzadas, del injusto reparto de la riqueza, del apoyo a gobiernos títere de los grandes intereses comerciales, del desastre ecológico, del apoyo a las guerras abiertas. Somos responsables directos de las causas que provocan pobreza, injusticia, hambrunas y guerras y, por tanto, responsables directos de la necesidad de huir, de escapar de la muerte y la miseria. Nuestra respuesta no puede seguir siendo únicamente el control de las fronteras, no podemos seguir dando la espalda a nuestra responsabilidad en las causas de tantas muertes.
Hace tan solo 14 días, desde que nos concentramos la última vez, el 24 de enero. En sólo 14 días esta cuerda de nudos de dolor y de vergüenza ha pasado de 9 a 66. Hoy nos volvemos a concentrar porque hay otras 47 personas fallecidas, ahogadas, sepultadas por este mar negro o rojo de luto y de sangre en que hemos convertido el Mediterráneo. El pasado domingo se
No son los únicos fallecidos desde la última concentración. Según la Organización Internacional de las migraciones 90 nuevas personas se han ahogado frente a las costas de Italia el 2 de febrero, sumando ya 290 muertos sólo durante este año.
Hoy sabemos que hay otros 47 padres, otras 47 madres buscando a sus hijos, maridos buscando a sus esposas, esposas buscando a sus maridos, hijos que ya no verán a sus padres o a sus madres, hermanos, hermanas, amigos que ni tan siquiera saben qué ha sido de los suyos. La mirada de este hombre es la mayor denuncia de la injusticia, de la incompetencia o la


Otros años hemos celebrado este día con una fiesta, es el DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES, una fecha importante para recordarnos las dificultades que tienen los procesos migratorios y para celebrar lo que aportan estas migraciones. Este año no podemos celebrar, podemos denunciar y, eso es lo que hacemos. Denunciar las muertes en el estrecho, denunciar la esclavitud en Libia, denunciar la pasividad de los gobiernos que se esconden ante estas realidades terribles. Este es año de denuncia.
El manifiesto entero que se ha leido lo presentamos a continuación:
Desde hace años, el Mediterráneo está siendo escenario de tragedias por las tentativas para llegar a Europa de personas provenientes de África, Oriente medio y Asia; personas que sólo aspiran a mejorar sus condiciones de vida o que huyen directamente de la muerte. Independientemente de cuáles sean los motivos en estas migraciones, es una tragedia retransmitida diariamente que, más allá de remover conciencias, exige la adopción de medidas que eviten las muertes y las causas que originan las migraciones forzosas. Es cada vez más necesaria la ejecución de políticas racionales de gestión de fronteras y el
Es justamente en Libia, la última etapa en el continente africano, de quienes han tenido que huir de su tierra y tratan de llegar a Europa, donde los hombres y mujeres, inmigrantes y refugiados, son expuestos, comprados y explotados. Y los que superan ese trance se enfrentan al Mediterráneo, esa fosa en la que este año ya han muerto más de 3.000 personas.
