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CONCENTRACIÓN MUERTES EN EL ESTRECHO: TRISTE COINCIDENCIA

Nos reuníamos para denunciar dos muertes ocurridas el pasado 11 de Agosto y, desgraciadamente el mismo día aparecen 7 nuevos cadáveres en nuestras costas, con la posibilidad de que sean más. Al menos 9 muertes más a sumar en la macabra lista de las casi 2.000 personas ahogadas en este mar de enero a junio de este año, intentando llegar hasta España.

Como desde hace varios años, terminamos el verano concentrándonos para mostrar nuestra solidaridad, nuestro pesar por estas personas a las que hemos perdido, personas que no consiguieron el sueño de una vida mejor, sino que encontraron la pesadilla del sistema de barreras y fronteras físicas, mentales y legales que nos rodean por todas partes y que terminan matando esperanzas, deseos y también vidas.

Como cada verano, ha sido difícil encontrar noticias sobre estas muertes, porque, por desgracia y para
vergüenza de todo el llamado primer mundo, estamos demasiado salpicados por la sangre del genocidio en Gaza y a quienes nos repugna esa terrible realidad nos hemos bombardeado de imágenes y noticias de la masacre y la hambruna, como una especie de vacuna para que no caigamos en el silencio
cómplice de nuestra parte del mundo. Desde aquí, una vez más, exigimos frenar de una vez por todas
este genocidio, y penalizar a los sionistas sin escrúpulos que están ahogando en sangre a Palestina y
ahogando en vergüenza eterna a Israel y a sus cómplices.

Hay otras noticias que han desviado la atención, noticias también terribles, los fuegos que la falta de
prevención, la mala gestión pública y el cambio climático, han permitido que conviertan en cenizas gran
parte de nuestro suelo.

Nuestro mundo arde, nuestra cultura, nuestra historia se quema. Quizá también por mala gestión
pública, también por falta de implicación personal o por sobra de egoísmo y ambición, el suelo que nos
sostiene, la tierra en la que deberíamos convivir se quema y nos quema con ella.

Hace unos días escuchábamos que el fuego cruzó la frontera de Portugal, otro fuego, el de la
desesperación ha estado cruzando la frontera de Ceuta por el mar; los fuegos, el hambre, la huida…
cruzan las fronteras, o lo intentan, o simplemente no ven las fronteras. Allí donde unos vemos fronteras, posesiones, patrias… otros solo ven necesidad de futuro, necesidad de libertad, necesidad de paz, necesidad de justicia, necesidad de solidaridad, necesidad de igualdad, de equidad, necesidad de fraternidad más allá de cualquier tipo de frontera, de lengua, de creencia o de pertenencia.

Una vez más llamamos a no tener miedo a perder nuestro sitio en la playa, llamamos a esforzarnos por
no perder nuestro sitio en la historia. Llamamos a no sentirnos propietarios del mar ni de la tierra,
llamamos a no creernos mejores que nadie y no queremos ser vigilantes perseguidores de quien quiera
entrar, sino atentos acogedores de quien nos necesite, venga de donde venga.

Necesitamos menos miedos y más acogida, por eso nuestra concentración está presidida por una mesa
en la que se encuentra la comida, el trabajo, la vivienda, la dignidad, la libertad… una mesa que, o es
compartida, o es fratricida, o la compartimos (aquí y allí) o matamos o dejamos que mueran quienes no
pueden acercarse. No hay más alternativas: o trabajamos más la humanidad, o seguimos quemando
nuestro mundo y a quienes lo habitamos.

Desde la visión de esa mesa por compartir, mostramos nuestra repulsa ante este sistema injusto y nuestra solidaridad con sus víctimas, guardando un minuto de silencio, leemos la poesía de Pilar del Rio.

Y repetimos juntos, una vez más, nuestra reivindicación:

– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia que
supone tantas muertes para llegar a Europa.

– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta
vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se
ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas,
para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana, y
nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática
situación.
NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA POR UN MEDITERRANEO SOLIDARIO

GENTE MARAVILLOSA

Almería Acoge participa en el programa “Gente Maravillosa” para visibilizar el racismo hacia jóvenes migrantes.

El experimento social fue grabado el pasado 12 de agosto en AquaVera (Vera, Almería), con la participación activa de jóvenes del servicio de inserción sociolaboral gestionado por la Junta de Andalucía y cofinanciado por el FSE+.

Desde Almería Acoge queremos compartir una experiencia que ha sido tan intensa como significativa. El pasado martes 12 de agosto participamos en la grabación del programa Gente Maravillosa, de Canal Sur, con una cámara oculta protagonizada por jóvenes migrantes.

La grabación tuvo lugar en el parque acuático AquaVera, en el municipio de Vera, y consistió en una recreación basada en situaciones reales de discriminación que viven muchos jóvenes migrantes a diario. Nuestros chicos, acompañados por una educadora del equipo, se integraron en el experimento social interpretando a jóvenes recién llegados a España, que apenas dominan el idioma y que se encuentran en una visita organizada por su centro con vistas a realizar prácticas laborales en el parque.

A lo largo de la escena, un matrimonio ficticio —interpretado por actores profesionales— protagoniza una situación de acoso verbal, racismo y criminalización, llegando a acusar a los jóvenes de “colarse” en el parque y de haberles robado el móvil, simplemente por su origen y por la molestia que les supone su presencia en un espacio público.

Para nuestros jóvenes, la experiencia fue mucho más que una grabación: fue una oportunidad para denunciar la violencia simbólica que aún persiste en demasiados espacios, pero también una forma de resignificar su lugar en la sociedad. Ellos no solo interpretaron el papel de víctimas de un sistema que muchas veces los margina: se convirtieron en agentes de cambio, en relatores de su propia historia, en protagonistas de una denuncia colectiva.

Como asociación, valoramos muy positivamente esta colaboración con Gente Maravillosa. El programa no solo se ha consolidado como una herramienta audiovisual de sensibilización, sino que nos ofreció un espacio para mostrar que detrás del término “mena” hay historias de superación, esfuerzo, humanidad y dignidad.

Las conclusiones las dejamos para cuando se difunda el programa en televisión, ya avisaremos de la fecha.

Esta participación forma parte de nuestro compromiso con una inserción social integral, que no se limita a lo laboral o educativo, sino que abarca también la participación activa y protagonista, el empoderamiento y la convivencia intercultural.

Los jóvenes que han participado forman parte del “servicio de 300 plazas de inserción laboral y social para jóvenes inmigrantes que hayan estado bajo las medidas del sistema de protección de menores de la Junta de Andalucía o jóvenes inmigrantes en situación de gran vulnerabilidad” que gestiona nuestra asociación en la provincia de Almería.

EN VERANO NO SE PARA

En el verano sigue nuestra labor, no se puede parar, la realidad nos obliga a no poder tomarnos vacaciones, a seguir con el trabajo que se desarrolla durante todo el año. No es que estemos de guardia, es que seguimos con la tarea.

Lo cierto es que el responsable de la página web si está de vacaciones y por eso algunas noticias no han salido en su momento, pero nos parece importante comunicarlas, aquí os dejamos algunas:

¡Gran avance para los beneficiarios del programa de protección internacional! *

Los participantes del programa de protección internacional de la asociación Almería Acoge han finalizado con éxito un curso de carpintería metálica. Las formaciones son la mejor manera de asegurar la empleabilidad y el futuro laboral, en concreto esta formación práctica y especializada les brinda nuevas herramientas y habilidades que serán clave para su inserción laboral en el sector.

Nos parece una apuesta muy importante y nos alegra el esfuerzo y la implicación de las personas participantes, celebramos este paso tan importante, que abre puertas a oportunidades de empleo y facilita su integración en la comunidad. No solo mejoran su situación laboral, también les permite ayudar a otras personas e implicarse en su propia vida.

¡Enhorabuena a todos los participantes por su esfuerzo y dedicación! Seguimos trabajando para construir un futuro con más oportunidades para todos.

#AlmeríaAcoge #InserciónLaboral #CarpinteríaMetálica #ProtecciónInternacional #FormaciónParaElFuturo

Taller de Verano con los más pequeños del barrio en Almería Acoge

Este verano, en la asociación Almería Acoge, hemos disfrutado de un Taller de Verano muy especial dedicado a los más pequeños del barrio. Entre juegos, manualidades y muchas risas, hemos puesto un énfasis especial en la importancia de la lectura como herramienta fundamental para su desarrollo y aprendizaje.

Durante el taller, los niños han descubierto el placer de los cuentos y las historias, fomentando su imaginación, vocabulario y amor por la lectura. Crear este espacio seguro y divertido no solo les ha permitido disfrutar del verano, sino también fortalecer habilidades que serán claves en su futuro educativo y personal.

Taller de Deporte con los beneficiarios de protección internacional en Almería Acoge *

En la asociación Almería Acoge seguimos promoviendo la integración y el bienestar de los beneficiarios del programa de protección internacional a través del deporte.

El deporte es una herramienta poderosa para fortalecer la salud física y mental, mejorar las habilidades sociales y crear lazos de amistad en un ambiente positivo y de respeto. Este taller ha ayudado a nuestros beneficiarios a sentirse parte activa de la comunidad, con energía, motivación y ganas de seguir adelante.

Seguimos apostando por actividades que impulsen la inclusión y el desarrollo personal.

#AlmeríaAcoge #DeporteParaLaInclusión #ProtecciónInternacional #Bienestar #Comunidad

Generaciones que abren caminos a otras

Hoy queremos compartir una historia inspiradora, una joven emprendedora ha dado un paso valiente y decidido al abrir su propia clínica de podología, marcando un camino de superación y ejemplo para muchas otras generaciones.

Su esfuerzo, dedicación y pasión por ayudar a los demás son un reflejo de cómo las nuevas generaciones están transformando realidades y rompiendo barreras, mostrando que con trabajo y perseverancia todo es posible.

Desde aquí, celebramos su logro y animamos a más jóvenes a seguir sus pasos, abriendo puertas y construyendo un futuro lleno de oportunidades.

Desde Almería Acoge hemos firmado un acuerdo con la clínica de podología Mhanna Podoclinic (@mhannapodoclinic)

para mejorar el acceso a la salud podológica de personas en situación de vulnerabilidad.

Agradecemos a la podóloga Islam Mhanna Mhanna por su compromiso con la salud y la justicia social. Porque el cuidado de los pies también es un derecho.

Por una salud digna para todos

¡Enhorabuena y mucho éxito en esta nueva etapa!

#MhannaPodoclinic#SaludParaTodos #AlmeríaAcoge #JusticiaSocial #PodologíaSolidaria

*PROYECTO DE ACOGIDA E INCLUSIÓN SOCIAL PARA PERSONAS SOLICITANTES Y BENEFICIARIAS DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL 

“ACCIÓN CONCERTADA PI 2025” FINANCIADO POR:

¿DE VERDAD NO NOS DAMOS CUENTA?

En los últimos meses, algunos partidos políticos han radicalizado su discurso buscando un enemigo común. La portavoz del grupo de ultraderecha, Rocío de Meer, ha declarado públicamente su intención de deportar a todo inmigrante, independientemente de su situación administrativa en España, a su país de origen si no se adapta a unos cánones que solo su partido establece. Unos cánones para ser un «correcto español», según su ideología. 

Por eso quiero compartir una reflexión de una persona de 26 años que encontré en redes sociales. Una reflexión que me hizo pensar: 

Fue a la edad de catorce o quince años cuando tropecé a menudo con la palabra ‘moro’, ‘marroquí’, especialmente en conversaciones de tema político. Por aquel entonces experimentaba un ligero rechazo, no pudiendo desprenderme de ese sentimiento desagradable que siempre me sobrecogía cuando se resolvían conflictos de índole religiosa. 
La cuestión, por entonces, no tenía para mí otras connotaciones. 
En la ciudad de Jaén vivían muy pocos moros. Con el curso de los lustros se habían europeizado exteriormente, aparentando ser uno más; personalmente llegué a considerarles españoles. Lo absurdo de esta ilusión me era poco claro, ya que por aquel entonces veía en el aspecto religioso la única diferencia peculiar. Que por eso se persiguiese a los moros y moras, como creía yo, hizo que muchas veces aborreciera los comentarios desfavorables que se hacían de ellos. 
De la existencia de un odio sistemático contra el marroquí no tenía yo todavía ninguna idea en absoluto. 

Así llegué yo a Almería. 
Ciertamente, ahora ya no se trataba de españoles con una creencia religiosa especial, sino de un pueblo diferente en sí, por lo que yo no podía dudar más; pues desde que me empezó a preocupar la cuestión marroquí, cambió mi primera impresión sobre Almería. 
Por doquier veía moros, y cuanto más los observaba, más se diferenciaban a mis ojos de las demás gentes. Sobre todo, en el centro de la ciudad y en la parte norte, se notaba la presencia de un verdadero enjambre de individuos que, por su aspecto externo, en nada se parecían a los españoles. 

Fuente RTVE

Hasta aquí la cita. ¿no es para tanto, verdad? Salvo que se revele ahora que no esto no lo escribió ningún joven en redes sociales… 

Pues esta reflexión no la escribió ningún joven en redes sociales. Fue escrita hace casi un siglo por una persona que cambió la historia del mundo para siempre. 
Se trata de dos extractos de un famoso libro publicado en 1925 por Adolf Hitler: Mein Kampf, concretamente de las páginas 38 y 41 (Hitler, 2013, pp. 38–41). 
Lo único que hice fue sustituir las palabras “judío”, “judaísmo” y “sionismo” por otras más actuales como “marroquí” e “islam”, además de cambiar las ciudades originales (Viena y Múnich) por Jaén y Almería. 

¿Ahora qué opinas? 

¿De verdad no nos damos cuenta de la deriva ideológica a la que nos están arrastrando ciertas personas y partidos? Se han quitado la careta, y están dejando claro que no son tan distintos a los nazis antisemitas que definían quién merecía vivir o ser parte del país. 

Fuente RTVE

Ellos ponen los criterios, los principios y las doctrinas. Quien no piense como ellos es automáticamente un enemigo: comunista, woke, feminista, rojo… cualquier apelativo que te convierta en objetivo. Su programa se basa en el odio
En señalar a un “otro”. En fijar una diana. En pintar un punto rojo sobre la nieve, fácil de identificar para quien tiene buena vista, pero poca visión. 

Esta estrategia política está de actualidad, pero también es muy antigua 
Por eso debe compararse con la historia. Porque siento que cada día estamos más cerca de repetirla. 

Hitler, A. (2013). Mi lucha. Sigfrido Casa Editora. (Obra original publicada en 1925) 

Texto original 

Fue a la edad de catorce o quince años cuando tropecé a menudo con la palabra «judío», especialmente en conversaciones de tema político. Por aquel entonces, experimentaba un ligero rechazo, no pudiendo desprenderme de este sentimiento desagradable que siempre me sobrecogía cuando se resolvían conflictos de índole religioso. 

La cuestión por entonces no tenía pues para mí otras connotaciones. 

En la ciudad de Linz vivían muy pocos judíos. Con el curso de los siglos se • habían europeizado exteriormente, aparentando ser uno más; personalmente llegué a considerarles alemanes. Lo absurdo de esta ilusión me era poco claro, ya que por aquel entonces veía en el aspecto religioso la única diferencia peculiar. Que por eso se persiguiese a los judíos, como creía yo, hizo que muchas veces aborreciera los comentarios desfavorables que se hacían de ellos. 

De la existencia de un odio sistemático contra el judío no tenía yo todavía ninguna idea en absoluto. 

Así, llegué yo a Viena. Página 38 

Ciertamente ahora ya no se trataba de alemanes con una creencia religiosa especial, sino de un pueblo diferente en sí, por lo que yo no podía dudar más; pues desde que me empezó a preocupar la cuestión judía, cambió mi primera impresión sobre Viena. Por doquier veía judíos, y cuanto más los observaba, más se diferenciaban a mis ojos de las demás gentes. Sobre todo en el centro de la ciudad y en la parte norte del canal del Danubio, se notaba la presencia de un verdadero enjambre de individuos que, por su aspecto externo, en nada se parecían a los alemanes.  

Y si aún hubiese dudado, mi vacilación habría tenido que llegar definitivamente a su fin debido a la actitud de una parte de los judíos mismos. 

Un gran movimiento surgió entre ellos, no poco extenso en Viena, que tendía a establecer claramente el carácter racial del judaísmo. Este movimiento era el sionismo. 

Aparentemente sólo un grupo de judíos apoyaba tal actitud, en tanto que la mayoría la condenaba. Sin embargo, al analizar las cosas de cerca, esa apariencia se desvanecía, descubriéndose un mundo de malvados subterfugios —por no decir de mentiras— que se habían originado por razones de pura conveniencia. Los llamados «judíos liberales» rechazaban a los sionistas, no porque ellos no se sintiesen igualmente judíos, sino únicamente porque éstos hacían una pública confesión de su judaísmo, algo que ellos consideraban inconveniente y hasta peligroso. Página 41 

Versión adaptada 

Fue a la edad de catorce o quince años cuando tropecé a menudo con la palabra “moro”, “marroquí”, especialmente en conversaciones de tema político. Por aquel entonces, experimentaba un ligero rechazo, no pudiendo desprenderme de este sentimiento desagradable que siempre me sobrecogía cuando se resolvían conflictos de índole religioso. 

La cuestión por entonces no tenía pues para mí otras connotaciones. 

En la ciudad de Jaén vivían muy pocos moros. Con el curso de los lustros se habían europeizado exteriormente, aparentando ser uno más; personalmente llegué a considerarles españoles. Lo absurdo de esta ilusión me era poco clara, ya que por aquel entonces veía en el aspecto religioso la única diferencia peculiar. Que por eso se persiguiese a los moros y moras, como creía yo, hizo que muchas veces aborreciera los comentarios desfavorables que se hacían de ellos. 

De la existencia de un odio sistemático contra el marroquí no tenía yo todavía ninguna idea en absoluto. 

Así, llegué yo a Almería.  

Ciertamente ahora ya no se trataba de españoles con una creencia religiosa especial, sino de un pueblo diferente en sí, por lo que yo no podía dudar más; pues desde que me empezó a preocupar la cuestión marroquí, cambió mi primera impresión sobre Almería. Por doquier veía moros, y cuanto más los observaba, más se diferenciaban a mis ojos de las demás gentes. Sobre todo, en el centro de la ciudad y en la parte norte de ciudad, se notaba la presencia de un verdadero enjambre de individuos que, por su aspecto externo, en nada se parecían a los españoles.  

Y si aún hubiese dudado, mi vacilación habría tenido que llegar definitivamente a su fin debido a la actitud de una parte de los moros mismos. 

Un gran movimiento surgió entre ellos, no poco extenso en Almería, que tendía a establecer claramente el carácter racial del islam. Este movimiento era el islamismo. 

Aparentemente sólo un grupo de moros apoyaba tal actitud, en tanto que la mayoría la condenaba. Sin embargo, al analizar las cosas de cerca, esa apariencia se desvanecía, descubriéndose un mundo de malvados subterfugios —por no decir de mentiras— que se habían originado por razones de pura conveniencia. Los llamados «moros buenos» rechazaban a los islamistas, no porque ellos no se sintiesen igualmente marroquí, sino únicamente porque éstos hacían una pública confesión de su islamismo, algo que ellos consideraban inconveniente y hasta peligroso.

Autor Alfonso García

CUANDO EL FÚTBOL UNE CORAZONES, LOS SUEÑOS TAMBIÉN JUEGAN

Desde el mes de febrero, un grupo de jóvenes, de nuestros dispositivos de jóvenes extutelados, que han pasado por momentos difíciles y que aún enfrentan muchas incertidumbres de cara a su futuro, encontraron en un pequeño campo de fútbol un espacio para soñar, aprender y crecer. Este taller de fútbol, organizado con mucho cariño y dedicación, no solo es una actividad deportiva; también sirve como refugio, un lugar donde la alegría y la amistad florecen en medio de sus vidas complicadas.

Durante estos meses, cada tarde de taller se convirtió en una oportunidad para que los jóvenes sintieran que no estaban solos, que formaban parte de algo más grande que ellos mismo. Con cada pase, cada gol y cada risa compartida, se construyeron lazos que trascienden las barreras del idioma, la cultura y las dificultades. Las personas que han participado como dinamizadores-entrenadores, no solo enseñaron técnicas y reglas del juego, sino que también ofrecieron palabras de aliento, gestos de apoyo y una presencia constante que les recordó que son valiosos y que tienen un futuro por delante, convirtiendo esa pista no solo en un espacio de deporte, sino un acto de amor y esperanza.

Los jóvenes encuentran en el fútbol una forma de expresarse, de sentirse parte de algo más grande y de recuperar la confianza en sí mismos, confianza que luego trasladarán a su día a día. La emoción en sus rostros al marcar un gol o al recibir una felicitación fue un recordatorio de que, a veces, los pequeños momentos pueden tener un impacto inmenso en sus vidas.

Ahora que llega el fin de la temporada y las vacaciones de verano, sentimos una mezcla de tristeza y gratitud. Nos despedimos por ahora, pero con la certeza de volver a encontrarnos cuando las temperaturas sean más compasivas, con más sueños, más risas y más historias que contar. Este tiempo compartido ha dejado huellas imborrables en nuestros corazones y en los de los jóvenes que participaron.

En conclusión, este taller de fútbol ha sido mucho más que una actividad deportiva; ha sido un acto de humanidad, de solidaridad y de fe en el potencial de cada uno de estos chicos. Nos llena de orgullo ser parte de su camino y ellos seguirán siendo parte de nuestra historia, recordándonos siempre que, con apoyo y cariño, todos podemos encontrar nuestro lugar en el mundo.

Este taller forma parte del SERVICIO DE 300 PLAZAS PARA INSERCIÓN LABORAL Y SOCIAL DE JÓVENES INMIGRANTES QUE HAYAN ESTADO BAJO MEDIDAS DEL SISTEMA DE PROTECCIÓN MENORES DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA O JÓVENES INMIGRANTES EN SITUACIÓN DE GRAN VULNERABILIDAD (EXPDT. 61/2023. CONTR.: 2023/241178 – LOTE 1). ejecutado en Almería por nuestra Asociación Almería Acoge.

EL FÚTBOL COMO VÍA DE INCLUSIÓN

Desde Almería Acoge sabemos que tenemos que buscar y colaborar en todas las vías posibles que favorezcan la inclusión. Una de ellas, en la que siempre hemos estado muy activos es la vía del deporte, por eso cada vez que podemos colaboramos u organizamos actividades en este sentido.

Dentro de este marco la Asociación celebró con gran entusiasmo el inicio de la 3ª Edición de la Liga Almeriense de Fútbol Inclusivo el pasado viernes 14 de marzo, una iniciativa que sigue creciendo y consolidándose como un referente en Andalucía. En este caso la participación en la liga se ha realizado junto con Fundación Cepaim Níjar. Hemos estado trabajando para la creación de un equipo conjunto formado por personas participantes de ambas entidades.

La jornada inaugural tuvo lugar en diferentes espacios deportivos de la provincia, donde equipos formados por personas con y sin discapacidad compartieron mucho más que un partido: compartieron valores, compañerismo y el verdadero espíritu del deporte.

Organizada por A Toda Vela, en colaboración con la Real Federación Andaluza de Fútbol – Delegación de Almería y la Diputación de Almería, esta liga representa un paso firme hacia una sociedad más inclusiva, donde el deporte es una herramienta para derribar barreras y fomentar la igualdad de oportunidades.

Con esta liga, Almería Acoge busca no solo promover el deporte inclusivo, sino también dar visibilidad a las capacidades de todas las personas, fomentar la convivencia y seguir demostrando que la inclusión no es solo un objetivo, sino una realidad que se construye en equipo.

Desde aquí queremos agradecer a todas las personas y entidades que lo hacen posible

ASAMBLEA DE ANDALUCÍA ACOGE

Con el lema «Ciudadanía comprometida, sociedad de derechos», tuvimos este fin de semana pasado, en la monumental ciudad de Córdoba, la XXXIV Asamblea de la Federación Andalucía Acoge. Han sido dos días muy productivos tanto en lo referente a dar respuestas o, por lo menos, vislumbrarlas, como a nivel interno donde seguimos con nuestro proceso de madurez. La acogida por parte de APIC, la asociación anfitriona, ha sido excepcional, un ambiente cálido (… y caluroso) y un entorno precioso.

Iniciamos, después de la inauguración, con una mesa redonda donde, sabiendo que partimos de un ambiente social complejo y que en algunos casos se vuelve hostil, hemos trabajado algunos aspectos que, como ciudadanía comprometida, debemos conocer e implicarnos en lo que se refiere a las «nuevas» políticas migratorias. Políticas que ciclicamente se repiten con matices que suelen ir a peor. Moussa Mohammad al-Jamaat, coordinador de la revista Baynana y Beatriz Suarez del área de incidencia de la Federación nos ayudaron destacando algunos aspectos importantes de la sociedad actual y la política actual. Frente a una sociedad que en su mayoría es acogedora, no encontramos grupos que tratan de criminalizar la migración. Ante esto tenemos que tener unos discursos adecuados y actualizados.

La segunda parte fueron unos talleres:

  • El impacto en nuestra intervención social y cómo prepararnos para ello
  • Cómo orientar nuestra comunicación a la ola reaccionaria
  • Cómo hacer sostenibles nuestras organizaciones en tiempos inciertos

La tarde se cerro con una monólogo impresionante sobre el proceso migratorio y con la lectura de un manifiesto:

La paz se construye desde abajo, garantizando derechos, igualdad y reconocimiento para todas las personas. Porque ninguna persona es ilegal.Porque nadie debería ser perseguido por buscar un futuro mejor.Porque la humanidad va antes que cualquier frontera.

A continuación vino la parte asamblearia donde se tomaron decisiones importantes y se produjo el relevo de los cargos de la Junta Directiva.

Una Asamblea importante como decíamos al principio que debe ir dando sus frutos a lo largo del año. Desde Almería Acoge queremos agradecer de nuevo a APIC por su esfuerzo y el cariño que le han puesto a la organización.

CIRCULO DE SILENCIO Y MUERTES EN EL ESTRECHO

Todas las banderas son rojas; un rojo oscuro, un rojo oscurecido por el tiempo; banderas manchadas de rojo, de rojo oscuro, rojo de sangre. Todas las banderas están manchadas de sangre, de sangre de los otros, siempre de sangre de los otros. La sangre de los nuestros se lava; se blanquea con laureles y medallas, la sangre de los héroes es transparente.

La otra, la sangre oscura que mancha todas las banderas, todas las fronteras, siempre es de los otros, “que la sangre impura empape nuestros surcos” dice el himno del país vecino. Todas las banderas son rojas, “todas las banderas son carnívoras”, las banderas sirven, sobre todo, para hacer la guerra, para señalar lo nuestro frente a los otros, nuestro suelo, nuestras gentes, nuestro credo, nuestra
lengua, nuestra historia, nuestro bolsillo, nuestro dinero, nuestra patria, nuestro todo… todo menos la sangre, que será de los otros.

Ahora vivo a costa de un millón de muertos,
un millón de tumbas, un millón de espectros
Ahora vivo a costa de un millón de cuerpos
un millón de sombras, un millón de sueños.
Cuánta tumba, ya no hay tierra, para cavar en ella,
para dejar sin nombre tanto hombre.
Cuántos nombres quedan fuera, por nuestras banderas
Cuántos hombres cuestan las fronteras
Ahora vivo a costa de un millón de muertos…
Cuánta sangre se ha perdido, cuánto honor herido
en estas guerras crueles sin laureles
Cuánta hambre se ha pasado, hambre por cada lado,
hambre de paz, hambre de hombre honrado.
Ahora vivo a costa de un millón de muertos…
Cuántas lágrimas lloradas para lavar las llagas
para olvidar los muertos con el tiempo.
Cuántos ojos, cuántas caras, cuántas vidas cortadas
cuántas ilusiones enterradas.
Ahora vivo a costa, de un millón de muertos…

Es la misma sangre, porque es la misma hambre. La misma hambre la que volcó la semana pasada aquella barcaza en Canarias y llevó a la muerte a 3 niñas y 4 mujeres; la misma hambre la que ayer y antes de ayer y seguramente hoy hacinará a hombres mujeres y niños de Gaza en corrales para ganado esperando un trozo de pan, una ayuda que mate al hambre… y encontrarán más metralla, más disparos,
más soldados, más odio, más muerte.

Es la misma hambre la que empujaba la pequeña patera que el lunes pasado sembraba la cala de la maroma en Nijar de personas extenuadas y un nuevo muerto. Es la misma hambre que empuja a quienes huyen por todo el mundo, de Ucrania, de Rusia, de Mali, de Burkina Faso, de Sudán, de Somalia, de Yemen, de Myanmar, de Nigeria, y así hasta los 56 conflictos armados activos en el mundo, con
92 países, 92 banderas implicadas.

Son millones quienes huyen, quienes cruzan la tierra y el mar para escapar de banderas que luchan contra banderas, y más millones quienes huyen del hambre, de la injusticia, millones los que huyen y encuentran la cerrazón, la espalda del mundo, la muerte, el mar como frontera, alambres como frontera, muros como frontera, silencio como frontera, mirar hacia otro lado como frontera, intereses económicos como frontera… fronteras que nos mantienen tranquilos, callados, comidos, bebidos,
dormidos.

Que no sea así entre nosotros, que se escuche nuestro silencio que no es cómplice sino altavoz del hartazgo, del asco, del rechazo que producen tantos repugnantes genocidios, causados por el mismo ciego egoísmo de quienes olvidan que, al otro lado de la frontera, al otro lado del mar, al otro lado de nuestras cicateras legislaciones, hay una hermana que muere, un hermano que sufre y que nos
recordará siempre nuestro crimen.

Utilizamos la poesía de Pilar del Rio para expresar nuestra solidaridad con todas estas personas. Mi hijo muere cada tarde en el mar….

Y, una vez más, unimos nuestro silencio respetuoso y nuestra voz para repetir juntos estas reivindicaciones:

– Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de la injusticia que supone tantas muertes. Y pedimos que se detenga de forma inmediata el genocidio en Gaza.

– Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir la vergüenza de las muertes para llegar a Europa, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos, abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana, y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA
POR UN MEDITERRÁNEO SOLIDARIO

LA MÚSICA COMO REFUGIO

Beneficiarios del Programa de Protección Internacional asisten a la obra “AYMAN – Músicos Conscientes” en el Auditorio Maestro Padilla.

En una jornada cargada de emoción, arte y compromiso social, personas beneficiarias del Programa de Protección Internacional, acompañadas por los equipos de Almería Acoge y Fundación Cepaim, asistieron el pasado 9 de junio a la representación musical de “AYMAN – Músicos Conscientes”, celebrada en el Auditorio Municipal Maestro Padilla.

La actuación, que tuvo lugar a las 20:00 horas, contó con la participación del Coro y Orquesta del Real Conservatorio Profesional de Música (RCPMA) Julián Arcas, así como del Coro Joven Aula 31, bajo la dirección de J. Azurmendi.

El espectáculo fue mucho más que una representación artística: se convirtió en un espacio para la reflexión, la empatía y el encuentro intercultural. A través de melodías llenas de sensibilidad y fuerza, AYMAN logró transmitir al público las vivencias de quienes han atravesado situaciones de guerra, persecución o desplazamiento forzoso, poniendo voz y sonido a millones de historias silenciadas.

Además, la obra sirvió como homenaje a todas aquellas personas que no tuvieron la oportunidad de escapar de las guerras ni de las bombas. Un recordatorio conmovedor de que, aunque como sociedad hemos avanzado de forma asombrosa en lo tecnológico, seguimos siendo testigos —en directo, a través de nuestras pantallas— del sufrimiento de miles de personas atrapadas en conflictos bélicos que persisten a lo largo del mundo.

Esta iniciativa forma parte de las actividades de inclusión y participación social que ambas entidades impulsan con personas refugiadas y solicitantes de asilo, apostando por la cultura como herramienta de transformación. “La cultura tiene un poder transformador. Ver cómo las personas disfrutan, se emocionan y se sienten parte de esta sociedad a través de la música es un paso importante hacia la integración real”, destacó el personal técnico de Almería Acoge.

La obra fue recibida con calidez tanto por los participantes como por los profesionales presentes, reafirmando que el arte puede ser un puente entre culturas, promoviendo el respeto, la diversidad y la convivencia.

PROYECTO DE ACOGIDA E INCLUSIÓN SOCIAL PARA PERSONAS SOLICITANTES Y BENEFICIARIAS DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL 

“ACCIÓN CONCERTADA PI 2025” FINANCIADO POR:

FIESTA DE LAS FAMILIAS EN EL IES AL ÁNDALUS

Un año más Almería Acoge colabora con la Fiesta de las Familias que realiza el IES Al Ándalus. Una actividad que se enmarca dentro del proyecto de comunidades de aprendizaje en el que está embarcado el centro. Un proyecto que, entre otras cosas, significa acercar el centro al entorno y el entorno al centro para que exista colaboración mutua y no sea la educación algo externo a la vida cotidiana de los barrios.

En esta jornada de Fiesta se ha compartido la comida con un magnífica paella que se ha podido degustar en el patio del centro aprovechando su arbolado y las mesas que tiene. Posteriormente se han hecho actuaciones y talleres desarrollados fundamentalmente por alumnas y alumnos lo que nos ha permitido tener un espacio largo de convivencia y compartir. La participación ha sido muy grande, las familias cada vez más se acercan al centro para conocerlo y colaborar lo que facilita luego la labor docente, los talleres todo un éxito tanto el alumnado como los profesores que los han promovido le han puesto mucha ilusión. Nuestra colaboración ha sido con los talleres de henna y de trenzas, talleres muy demandados y que acercan a distintas culturas y realidades.

Nuestra enhorabuena al centro por esta apuesta que supone un enorme esfuerzo y mucho trabajo pero que realmente merece la pena por lo que significa tener un centro educativo cercano y unas familias dispuestas a colaborar con este.