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OTRA MIRADA SOBRE LA APORTACIÓN DE LAS MIGRACIONES A NUESTRA SOCIEDAD

No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni

inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y

soberano artífice de ti mismo, te informases y

plasmases en la obra que prefirieses. Podrás

degenerar en los seres inferiores que son las

bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo, en

las realidades superiores que Son divinas.

Discurso sobre la dignidad del hombre. Pico della

Mirandola (1463 -1494)

En las últimas semanas se ha resaltado en la prensa cosas como que según un informe elaborado por el Consejo Económico y Social, encargado por el Ministerio de Inclusión, en el que se afirma que “la inmigración se ha convertido en un factor estructural para el crecimiento económico, el sostenimiento del sistema de bienestar y la cohesión social”.

En el mismo sentido, “los empresarios catalanes reclaman un pacto para favorecer la inmigración y dicen “la necesitamos como el aire para respirar”. Decían: “sin inmigración no podemos producir, no somos competitivos”, es decir, la inmigración es necesaria para la sostenibilidad de la sociedad del bienestar.

Al mismo tiempo, no voy a extenderme en recordar que desde hace bastante más tiempo, los mensajes contra la inmigración, en todo el mundo, triunfan; la Unión Europea copia y blanquea lo que afeaba en Meloni hace un par de años, y da pasos para la externalización de fronteras, y pacta con países «claramente» protectores de los DDHH como Mauritania (por otro lado, a quien le importa) el encarcelamiento de migrantes (oficialmente en centros de retención). Los migrantes son estigmatizados como responsables de todos los males desde Europa hasta Chile, por todas aquellas personas patriotas como les gusta llamarlas a Donald Tramp, imponiéndose el discurso del rechazo, del miedo, del racismo, del odio.

Sin embargo, no es contradictorio con esa necesidad que tenemos de mantener el sistema, simplemente muestra de manera muy clara la situación que estamos viviendo: hasta el discurso antirracista se centra en la aportación económica.

¿y qué pasa con quienes no pueden aportar al dios mercado?, ¿qué pasa con quienes no son productivos?

En Atapuerca, Miguelón (por Miguel Indurain) son los restos de un individuo varón, de hace unos 400.000 años (heidelbergensis, humanos arcaicos antecesores de neandertales y de sapiens) llegó a casi 40 años, una edad avanzada para su especie, que sobrevivió con graves heridas, incluyendo fracturas múltiples y un trauma craneal que le dejó sordo y ciego. Su supervivencia solo fue posible si su grupo social lo cuidaba, lo alimentaba y le proporcionaba refugio. Es una de las primeras muestras de cuidados que se tienen entre la especie “humana”. Se pone como ejemplo de que en Atapuerca había una civilización incipiente, una sociedad con valores, con normas… hasta poco antes o incluso al mismo tiempo se practicaba el canibalismo (hay muestras también de eso) seguramente poco antes de ser tan civilizados.

Mamadou ( que no se llama Mamadou) tiene algo más de 40, estaba trabajando en la comarca de Níjar, en un invernadero, claro; vivía en una pequeña chabola junto al cruce de Balsa Seca, cerca de San Isidro. Una noche, volviendo del trabajo en su bicicleta un coche lo atropelló y se dio a la fuga (fue localizado después). Lo encontró la Guardia Civil tirado en la cuneta, las piernas rotas (tibia y peroné) no podía moverse. Fue trasladado al hospital y operado. Tras un tiempo en recuperación, aún sin ninguna movilidad; el hospital Torrecárdenas estuvo moviendo cielo y tierra para encontrar dónde alojarlo porque debía darle el alta hospitalaria; no se encontró ningún recurso de acogida, sobre todo por la situación de dependencia de esta persona que no podía moverse. Al final una ambulancia lo dejó en su chabola; lo encontramos al día siguiente tumbado, sin agua, sin comida, sin analgésicos. No tuvo la suerte de Miguelón 400.000 años después, no le llegó la civilización.

Seguramente Pico della Mirandola tendría muy claro que se trata de dos ejemplos de la opción posible que dejó escrita en aquel texto, la de Miguelón es la que prefiere acercarse a “ las realidades superiores que son divinas”, la segunda la que opta por “degenerar en los seres inferiores que son las bestias”, y eso que, personalmente, reconozco “bestias” bastante más amables que personajes tipo Albiol.

Cierto, tenemos una civilización, unas normas, derechos y deberes (que deben compensarse) unos valores, pero como decía Irene Vallejo el pasado día 14 en El País “sin la coherencia de los hechos no sobreviven los derechos”. Los podemos escribir con tinta de oro, pero no sirven de nada si no son protegidos, y si la motivación para protegerlos es la aportación al sistema capitalista, mal vamos. Yo al menos pienso que los valores, como los derechos fundamentales, no pueden basarse en un % de beneficio.

Una muestra, Ismael Diallo, llegó a las costas de Almería en una patera y ahora nos enriquece con un libro de poesías que titula “Me trajo el mar”, que presentó el día de las migraciones en la Biblioteca Pública Francisco Villaespesa. La poesía, como ejemplo, tiene un valor enorme que no puede pagarse en monedas.

El cuidado, la poesía, la protección, la ternura, la acogida, el amor, la gratuidad, el arte, la convivencia, el intercambio… nos aportan valores tan importantes que son clave para reconocernos humanos. La persona que nos necesita y solo puede aportar su pura necesidad de ser acogida, ser refugiada, por ejemplo, esa persona nos entrega la ocasión de humanizarnos, de huir del canibalismo, de escapar de comernos unos a otros a bocados de aranceles y amenazas; nos facilitan ser civilizados, plenamente humanos.

Juan Miralles

PRESENTACIÓN DEL LIBRO «ME TRAJO EL MAR»

El día 18 se celebra el Día Internacional de las Personas Migrantes. Como dicen en las Naciones Unidas «es una buena ocasión para resaltar las inestimables contribuciones de millones de migrantes en todo el mundo», pero sobre todo para destacar las causas que hacen que millones de personas se vean obligadas a migrar en todo el mundo.

Nosotros hemos tenido la suerte de contar este año con Ismael Diallo, un Guineano, de Guinea Conakry, que desde pequeño ha sabido «dibujar con palabras», que desde pequeño ha ayudado a otras personas a expresarse con palabras, que hoy sigue dibujando su vida, la vida, con sus palabras, con las palabras.

Ha sido una experiencia fascinante, con una presentación ejemplar por parte de una persona destacada de la literatura almeriense como es Francisco Martínez, comprometido y siempre activo, que ha sido capaz de ahondar y desentrañar al autor, con un público, mayoritariamente de personas migrantes que poco a poco ha ido profundizando en el autor y en el libro. Un traductor de lujo, Adama, que le ha dado corazón a los poemas en un idioma, el bámbara, para los que nos estaban escritos.

Y, por supuesto, un autor que nos ha regalado no sólo la presentación de su libro sino la presentación de una vida, de unos sueños, de la dificultad para cumplirlos y del tesón que hay que poner para no quedarse quieto en un camino lleno de dificultades, especialmente el alejarse de su familia, no tanto de su tierra porque siempre se ha sentido un ciudadano del mundo. Un regalo, la frescura de sus poemas y la presentación de los mismos.

FIESTA Y ASAMBLEA SE ACABA EL AÑO

Se acaba el año, un año complejo, con muchas dificultades pero también con muchas oportunidades de desarrollar nuestro trabajo y colaborar para que muchas personas mejoren su situación. Se acaba un año, es tiempo de reflexión pero también de celebración.

Ha sido un año donde hemos desarrollado más de 20 programas diferentes, desde programas de acogida hasta programa de sensibilización, pasando por programas que desarrollamos con fondos propios como es el taller de tareas, el proyecto de codesarrollo, los talleres con mujeres, etc. Programas a los que intentamos darle la vuelta para que sean más eficaces para las personas con las que trabajamos, pero sobre todo que sean más cercanos, más sensibles.

En este ambiente nos hemos juntado parte de las personas que formamos la asociación, una mezcla heterogénea de voluntari@s y trabajador@s para celebrar el final del trimestre y del año y compartir, de forma desenfada los logros y dificultades del curso. Una fiesta divertida y cálida donde relajarnos de las duras tareas y compartir un rato.

Al final hemos tenido una Asamblea donde hemos profundizado en nuestra relación con la Federación Andalucía Acoge – El Sur Acoge, analizando sobre cuál pensamos que debe ser el camino a seguir dentro de ella. También hemos trabajado sobre nuestros retos de futuro, destacando una vez más el compromiso con las personas más vulnerables, independientemente de u origen, religión, sexo u otro factor, nuestro compromiso con dar alternativas a situaciones cómo es el caso de los asentamientos, la falta de vivienda, el futuro para la juventud, los discursos de odio y cómo atajarlos, etc. La sensación al finalizar la Asamblea es que queda mucho por hacer pero que estamos en el buen camino, haciendo un trabajo serio e intenso.

Todo esto es posible gracias a los soci@s que forman la Asociación, trabajador@s y voluntari@s que hacen día a día posible desarrollar el trabajo, pero, sobre todo, a las personas que siguen confiando en nosotros y que siguen viniendo a nuestra Asociación.

En Andalucía Acoge ahora somos Federación Sur Acoge

Ampliamos nuestra mirada apostando por reforzar nuestra dimensión estatal y nuestro compromiso con los derechos de todas las personas desde la Frontera Sur:

Ya somos 11 asociaciones: Acciones Unidas, Algeciras Acoge, Almería Acoge, APIC, CEAin, Granada Acoge, Huelva Acoge, Jaén Acoge, Málaga Acoge, Melilla Acoge y Motril Acoge, junto a las delegaciones de Ceuta y Sevilla.

Una apuesta por el compromiso ciudadano desde el territorio.

Este cambio de marca, a las puertas de nuestro 35 aniversario, no es solo un nuevo nombre. Es la manera de comunicar mejor quiénes somos hoy: un proyecto en alianza de organizaciones ciudadanas comprometidas en lo social, la política y la convivencia comunitaria. Una defensa de la calidad de vida para todas las personas y los valores democráticos que fundamentan nuestra sociedad.

Aquí te lo contamos todo ➡️ https://suracoge.acoge.org/

Gracias por formar parte.

RECONOCIMIENTO A UNA VIDA

En Almería Acoge estamos de enhorabuena y damas las gracias a la Subdelegación de Gobierno por el reconocimiento a una vida que se le ha hecho a Juan Miralles, nuestro director y presidente de Fundación Cepaim. Creemos que es un reconocimiento justo. Juan ha dedicado su vida a los demás, en especial a las personas más vulnerables, sin importar horarios, esfuerzos, disgustos, dificultades, …, ha puesto su vida en esta tarea y lo ha hecho con corazón, con auténtica vocación. Lo ha hecho además sin estridencia, con convicción, sin rechazar a nadie pero con unas ideas muy claras que se reflejan en su propia vida.

Él sabe que no está solo, que detrás hay muchas personas que lo acompañan en ese camino, en su quehacer. Personas a las que ha enseñado que merece la pena el esfuerzo y la dedicación. Personas que nos hemos emocionado con este reconocimiento porque nosotros lo conocemos, pero también porque es bueno que las buenas personas sean reconocidas.

Algunas han escrito cosas muy bonitas como esto que ha escrito un compañero: «Una vez más, los sucesos que vivimos en el día a día nos hacen recapacitar y darnos cuenta de lo maravilloso que es tener cerca a una persona con tanto bagaje y experiencia. A veces, basta el simple intercambio de unas frases para enriquecer el alma, para abrir los ojos y aprender algo nuevo sin siquiera proponérnoslo. Por eso, hay que aprovechar cada ocasión, cada pequeño instante, para que este encuentro de riqueza se nutra y crezca. Porque compartir con alguien así no solo ilumina el momento, sino que deja esa sensación bonita de haber recibido algo valioso, algo que se queda y acompaña.»

5 DE DICIEMBRE: DÍA DEL VOLUNTARIADO

Almería Acoge no podría entenderse sin el voluntariado, sin cada persona que a lo largo de la historia de la Asociación, ha dedicado tiempo y esfuerzo a mejorar la vida de otras personas, a hacer de esta sociedad un mundo mejor, algunas han estado solo unas pocas semanas o meses otras ha estado o siguen estando a través de los años, toda una vida.

Algunas de esas personas ha dado la casualidad que nos han dejado hace muy poco, dos voluntarios con un carisma muy especial: Antonio Puertas y Ángel Moreno; pero seguirán estando en el recuerdo y formaran siempre parte de la Asociación, porque nos han ayudado a crecer como entidad y a ser mejores personas, han sido referentes y ejemplo para generaciones posteriores.

Otras nos siguen acompañando, siguen esforzándose por cuidar y dignificar las vidas de las personas migrantes y vulnerables, nos siguen recordando lo importante que es poner corazón y alma, acogida y escucha, denuncia de injusticias y construcción de relaciones mas humanas y todo de manera altruista. La labor y el esfuerzo del voluntariado hace que podamos llevar adelante muchos programas y realizar muchas actividades que no están subvencionadas pero que son fundamentales para poder construir una ciudad y una sociedad intercultural y justa.

Siempre os damos las gracias, pero hoy además queremos hacerlo públicamente, a través de las redes sociales.

GRACIAS A TODAS, GRACIAS A TODOS

FELIZ DÍA DEL VOLUNTARIADO

ÁNGEL, UN VOLUNTARIO MAYOR

El 27 de diciembre pasados falleció nuestro compañero en el voluntariado, mi, nuestro, amigo Ángel Moreno Roda.

Lo conocí hacia 1999, cuando compartimos despacho en el gabinete jurídico de Almería Acoge en la antigua sede de Padre Luque. Hombre de elevada estatura, delgado, porque tenía que cuidarse mucho por su diabetes, me llamaba la atención su gran formación jurídica y, sobre todo, su carácter.

Metódico, asertivo, siempre poniéndose al día, espléndido jurista, lo que más me admiraba de él era su trato con los migrantes que venían a consultarle sus problemas: atención y empatía exquisita. Quién cayera en sus manos no sólo saldría con la mejor respuesta jurídica a su problema, es que se sentía tratado con respeto y humanidad especiales.

Alguna vez dejé de trabajar para admirar el trato que daba a aquellos que le intentaban liar o engañar. Les pillaba al vuelo y les regañaba con una energía empática que, sin palabras agrias ni alto volumen, desarmaba al mangoneante sin humillarlo. Hace falta una personalidad muy bien construida para saber regañar como lo hacía Ángel.

Ángel tenía rasgos de señor de los de antes, de los que Ortega y Gasset consideraba en” buena forma”, “altos de moral”, necesarios para progresar (palabra, hoy, muy desgastada).

Nacido en 1929, la guerra incivil hizo desaparecer a gran parte de su familia, que, por sus valores tradicionales, quedó en lugar equivocado. Aceptó esa experiencia sin rencor. Miraba hacia delante.

He consultado sus datos en la I.A. Con alegría veo que consta información sobre su notable expediente universitario, su acceso a los niveles altos del funcionariado como habilitado a nivel estatal de la Administración local, su paso como secretario de los ayuntamientos de varias localidades hasta llegar a la Diputación de Almería donde trabaja décadas hasta jubilarse en 1994 recibiendo el escudo de oro de nuestra provincia por su labor.

Sí, la I.A. nos informa de su aspecto de trabajador riguroso y honrado, pero no recoge que era un hombre de “alta moral”, de los que aceptan desafíos y dan lo mejor de sí. Así que, jubilado, no se queda en casa y llega a Almería Acoge, aprendiendo informática para ser eficaz, con algún coma hipoglucémico que nos hizo llamar al 061, pero, repuesto, no iba a casa, seguía trabajando. Tampoco consintió que la pérdida de Carmen, su mujer, lo apartara de la atención gratuita a los migrantes.

Estuvo con nosotros, que le echábamos un ojo por si tenía síntomas de bajón de glucosa, hasta pasados los ochenta años. Sus cualidades de excelente compañero, su trabajo constante y eficaz… llevan a la Asociación a conseguir para él la medalla provincial al voluntariado y, en nuestra despedida, la de plata de nuestra Asociación.

Hasta el final le he visto leer, pasear, tutelar a su hermana menor con Alzheimer, ir a la piscina, seguir peleándose con la informática…

Y su final, para alguien como yo, que ya es mayor también, le deja serenidad. La serenidad de despedir a alguien que ha aprovechado su vida. Sé que descansa en paz.

En Almería a 2 de diciembre de 2025

Francisco Sanz Meléndez, voluntario de Almería Acoge.

ANTONIO PUERTAS: EL CORAZÓN DE ALMERÍA ACOGE

Al cumplirse 25 años de Almería Acoge, Antonio Puertas escribía:“Yo conocía a Juan Sánchez Miranda porque desde mi trabajo en la Seguridad Social me pedía ayuda con algunos inmigrantes. Pasé a interesarme por la Asociación hasta el punto de que fui su presidente entre 1997 y 2006. Almería Acoge me ha permitido desarrollar una labor importante de servicio, algo que considero primordial en mi vida, así que solo puedo sentir agradecimiento, y mucho cariño”.

Antonio fue el segundo presidente. Tenía un talante muy necesario para ese momento de crecimiento de la Asociación. Frente al carisma comunicativo de Juan Sánchez Miranda, Antonio dedicó su esfuerzo a la cohesión interna, a ser uno más entre el voluntariado. Su pasión por los demás y su calidez humana ayudó mucho a superar los duros momentos que se vivieron en ese tiempo. No dudaba en ponerse al frente en las negociaciones políticas con la Subdelegación del Gobierno o las alcaldías, pero tampoco en ser el primero en apoyar una protesta o una manifestación. Una valentía que le ocasionó algunos aprietos: en la concentración de Campohermoso un coche cargó contra el grupo en el que se encontraba; o en los sucesos de El Ejido, teníamos que dejar su coche lejos del local para poder encontrarlo como lo dejábamos. Antonio fue un buen hombre y un hombre bueno.

Juan A. Miralles Ortega

Para mi Antonio Puertas fue la persona que me ayudó a entender cómo había que hacer para que el trabajo fuera con el corazón y no solo con la cabeza. Antonio me ayudó a entender que lo importante son las personas y que hay que demostrárselo. No son suficientes buenas estructuras, ni siquiera un trabajo de mucho calado y con muchos recursos, si al final no pones el corazón y no le dices a las personas que ellas son las protagonistas de este proceso. No puedo más que agradecer todo lo que aprendí de él, los buenos ratos que pasamos, todo lo que me enseñó antes de coger la presidencia, todo su apoyo y … también su forma de afrontar los momentos difíciles.

Juan José Castillo Presidente de Almería Acoge

MUERTES EN EL ESTRECHO Y CÍRCULO DE SILENCIO

Primeros de noviembre. Como desde hace muchísimo tiempo, en estas fechas, los cementerios florecen. Las calles y las carreteras se llenan de familiares comprando flores, limpiando tumbas, recordando nombres. Es la fiesta del recuerdo, de la presencia amable de todas las ausencias que aún nos duelen o que al menos nos acercan aún sentimientos de cariño, de agradecimiento, hacia personas cercanas que han fallecido.

Ese mismo día, el de la fiesta de los fieles difuntos, “el día de los muertos” en lenguaje popular, fueron recogidas 82 personas en las playas de la provincia, 82 personas buscando una nueva vida, y una encontrando una nueva muerte.

No lo acompañaban sus familiares, no llevarán flores a su tumba. Es posible que aún no tengan claro por qué no los ha llamado para decir si ha llegado; es muy posible que teman lo peor porque otros ya habrán llamado y saben que salieron juntos. Este no, este, es solo “este”, aún no tiene nombre en el lado del mar donde quedó su cuerpo, en el lado del mapa en que le ha tocado su muerte, su vida quedó en el otro. No tiene familia aquí, no tiene flores, aquí no tendrá lágrimas, si acaso esta tarde un minuto de silencio.

Este no es un muerto de los nuestros, es un muerto ajeno, como tantos otros muertos que no murieron en su sitio, tantas personas que no poseen ni el sitio donde han muerto. Pero lo que sí es nuestro es el motivo. Lo que sí es nuestro es el por qué ha muerto. De eso no podemos extrañarnos. Por lo que ha muerto este muerto y esos otros miles que alfombran el fondo del mar o llenar nichos sin nombre, ni flores, ni lágrimas, eso si es nuestro. Porque nuestras son las fronteras que nos separan, los alambres que las coronan y las banderas que las adornan. Son nuestras las leyes que respaldan esas fronteras y los tratados internacionales que las determinan. Es nuestro el mercado que los condena a la pobreza y les compra a bajo coste las materias primas. Son nuestros la mayoría de sus gobiernos, que firman lo que les indicamos, sostienen sociedades injustas y recogen lo que les pagamos.

Así lo recoge esta poesía de Alvaro Muñoz Rodriguez

En manos de la fatalidad, una vida se apaga sin sentido,

un destino que no es propio, una muerte que no es justa.

No es la propia mano, la que aprieta el gatillo,

ni la propia voluntad, la que decide el final.

Es la culpa de otros, la que cierra los ojos,

la que silencia la voz, y apaga la luz.

Un inocente caído, en un campo de batalla,

un daño colateral, en una guerra ajena.

La impunidad reina, y la justicia se esconde,

mientras la víctima, yace en la oscuridad.

Morir por causa ajena, es una tragedia sin nombre,

un dolor que no cesa, una herida que no sana.

Pero la memoria queda, y la verdad se revela,

y aunque la vida se vaya, la justicia se busca.

Como gesto simbólico nos hemos pasado las pulseras que les ponen cuando los encierran en el Puerto durante 72 horas a las personas que si han conseguido llegar.

Desde el Círculo de Silencio de la plataforma Almería Actúa contra la pobreza y desde la convocatoria “No más muertes para llegar a Europa”, decimos no a esta farsa de mundo que acepta como daños colaterales la consecuencia de muerte de los sistemas injustos, las muertes y el sufrimiento que causa el reparto cada vez más desigual de la riqueza. Nosotras miramos de frente a esta persona, a este muerto, y a todos los hombres y mujeres que se ven obligados a buscarse la vida lejos de su tierra y de sus familias. Nosotras si notamos su ausencia. Nosotras si buscamos la justicia, y por eso hacemos un minuto de silencio…………

Y, una vez más, utilizamos la poesía de Pilar del Rio para expresar nuestra solidaridad con todas estas personas. Mi hijo muere cada tarde en el mar….

“Mi hijo muere cada tarde en el mar.
Mi hijo tiene 18 años, y 26 y 32,
tiene todas las edades en las que hay fuerza, pasión y deseos.
Mi hijo sabe que la felicidad no consiste en tener cosas,

pero sabe que hay cosas imprescindibles.
Por eso no pospone su derecho a vivir, a habitar una casa humana,
a compartir con otros que siempre son sus semejantes

su historia, su tristeza y sus sueños.

Mi hijo aprendió a aprender. Mi hijo estudió,

mi hijo trabajó en todos los oficios.
Mi hijo se respeta a sí mismo, respeta a su tierra, ama y es amado.
Mi hijo no nació para morir en el mar, ningún Dios lo castigó,

ninguna maldición lo obliga a ser esclavo.

A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo,

una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario,

porque el hombre todavía no cotiza en bolsa,
porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos

de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo

y luego besan con reverencia la moneda donde invocan a un Dios.

Con esa moneda que invoca a Dios y con otras en que aparecen patrias,
los hombres que matan a mi hijo han comprado todas las perversiones

y han cometido todas las ignominias.

Mi hijo es negro, es indio, es blanco, es pobre.
El mundo es suyo, no lo parí en Marte,

no nació con un destino animal porque nació humano.

Mi hijo, cuando muere cada tarde,

seguirá viniendo a esta costa de Europa y del mundo

con su mirada valiente y abierta.
Mi hijo no se rinde, necesita hacernos comprender

que sin él no estamos todos.
Mi hijo, cuando muere, nos deja empequeñecidos,
y él no quiere que su muerte haga desaparecer de la tierra

las palabras más hermosas y los conceptos que nos dignifican.
Mi hijo no puede seguir muriendo

porque con él está muriendo nuestra civilización”.

Y unimos nuestro silencio respetuoso y nuestra voz para repetir juntos estas reivindicaciones:

  • Mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de la injusticia que supone tantas muertes. Y pedimos que se detenga de forma inmediata el genocidio en Gaza.
  • Exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir la vergüenza de las muertes para llegar a Europa, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
  • Exigimos que los distintos gobiernos, abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
  • Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.
  • Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana, y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA

POR UN MEDITERRÁNEO SOLIDARIO

ALMERÍA INCLUSIVA PARA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y LA CONVIVENCIA INTERCULTURAL EN ALMERÍA

Desde Almería Acoge ponemos en marcha un programa en colaboración con la Fundación Unicaja, con el objetivo de favorecer la igualdad de oportunidades y la convivencia intercultural, apoyando a colectivos en situación de vulnerabilidad social en nuestra localidad.

El programa combina apoyo educativo a menores del “Taller de Tareas” y empoderamiento de mujeres en riesgo de exclusión, dos líneas de trabajo fundamentales para promover una sociedad más justa, cohesionada e inclusiva y realizadas de forma histórica por la asociación de desde sus inicios.

  • Con menores: aprender, convivir y crecer

A través de los talleres de apoyo escolar y refuerzo educativo, acompañamos a los niños y niñas en su proceso de aprendizaje, ayudándoles con las tareas escolares y fomentando hábitos de estudio. Además, trabajamos la educación en valores mediante actividades que promueven la convivencia y el respeto en un contexto multicultural.

El trabajo se completa con una comunicación constante con las familias y los centros educativos, creando un entorno de colaboración que favorece el desarrollo integral de los menores.

  • Con mujeres: Fortalecer, empoderar, acompañar y crear redes

El programa también impulsa la autonomía y el empoderamiento de mujeres a través de talleres y espacios de encuentro diseñados para fortalecer la autoestima, crear redes de apoyo y fomentar la participación social.

Un compromiso compartido

Gracias al apoyo de la Fundación Unicaja, este programa refuerza el compromiso de Almería Acoge con la convivencia intercultural, la inclusión social y la igualdad de oportunidades en nuestra ciudad.

Seguimos trabajando día a día por una Almería más solidaria, diversa y justa, donde todas las personas puedan desarrollarse plenamente.