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NO MÁS MUERTES EN EL ESTRECHO

Nos hemos vuelto a concentrar por 5 nuevas muertes aquí os dejamos el manifiesto de repulsa por estas situaciones.

Volvemos a concentrarnos para exigir actitudes, políticas, gestión pública no sólo más inteligente, sino mucho más humana. Volvemos a levantar la voz y a hacer silencio porque sabemos que otras cinco personas han muerto, otras cinco vidas cargadas de angustia y de sueños se han ahogado frente a nuestras costas. Otras no las sabemos. O las ocultamos para no seguir engrosando esta vergonzosa lista de personas sin nombre, en la mayoría de los casos, que alfombra el fondo del Mediterráneo, 189 personas ahogadas, más de 500 si contamos las desaparecidas.

También sabemos que la falta de una respuesta clara por parte de Europa, no sólo está cerrando las puertas a millones de personas que intentan escapar de las tragedias provocadas por la guerra o la injusticia, sino que está colaborando con la muerte de miles de ellas en el Mediterráneo, devolviéndolas a países no seguros donde se encarcela, se maltrata o se abandona a los migrantes, y permitiendo que Estados Miembro criminalicen a los ciudadanos organizados que no quieren ser cómplices de esta vergüenza histórica, llegando a bloquear los barcos que salvan vidas

No es distinta la realidad de España, desde finales de los 90 llegan pateras a nuestras costas y nos concentramos muerto tras muerto; la llegada de personas y la muerte también de miles de ellas son una realidad a la que no se ha sabido dar respuesta. Son miles de vidas perdidas o mal recibidas que nos hablan del empeoramiento de las condiciones de vida en un continente africano que llora su olvido.

También sabemos qué es lo que están haciendo bien; están haciendo muy bien la manipulación de los datos y las noticias en un intento de generar miedo, inseguridad, sensación de avalancha, como paso previo para dar libertad a actitudes racistas y xenófobas de las que nuestro país se había mantenido al margen y que últimamente vemos hasta en boca de representantes públicos.

A todos ellos queremos repetir lo que tantas veces hemos dicho: no queremos ser cómplices de esta vergüenza, no queremos ser cómplices de tantas muertes fruto de intereses mezquinos. No nos engañemos, sólo hay dos tipos de personas, las que están dispuestas a pensar en los demás que salen con barcos a rescatar vidas y hacen pública su indignación por el sufrimiento y la muerte, y las que sólo piensan en sí mismas, sus intereses y su bienestar, que levantan vallas, ponen concertinas o no hacen nada por cambiar esta realidad.

Nosotros no nos identificamos con éstos últimos y por eso, una vez más, manifestamos nuestra reivindicación:

– Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

– Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

– Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

– Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

– Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

DEVOLUCIONES EN CALIENTE

Aquí os presentamos la nota de prensa que hemos enviado, también el enlace al documento que hemos firmado, os recomendamos la lectura, es muy bueno. DOCUMENTO COMPLETO EN PDF

Almería Acoge quiere manifestar su malestar por las devoluciones en caliente de 116 inmigrantes en Ceuta. Aunque desde el gobierno se intente justificar diciendo que se ha dado asistencia letrada, que se ha hecho con todas las garantías, lo cierto es que desde el mismo colegio de abogados de Ceuta se está pidiendo que se interponga un recurso inmediato ya que consideran que “la asistencia letrada que han recibido estos 116 inmigrantes ha sido para cubrir el trámite y para que de cara a la legislación internacional no se pueda acusar a España de vulnerar los derechos de los inmigrantes”

Nosotros no vamos a caer en si es legal o ilegal lo que se ha hecho, ya hay gente trabajando en eso. Nosotros denunciamos que todo esto llevará a un mayor sufrimiento y a un mayor número de personas que intentarán llegar a nuestras fronteras por vias aun más peligrosas.

¿A qué jugamos con la vida y la dignidad de las personas?, ¿de qué hay miedo?. Parece que al final ganan los racistas, los xenófobos, quienes tienen miedo a los distintos, ganan porque probablemente gritan más. Por eso hay que gritar esta injusticia, que todos saben que si bien es probable que haga que disminuyan los asaltos a la valla, es muy probable que aumenten las muertes por cruzar de manera cada vez más inseguras las aguas del estrecho. ¿Quién se hará responsable de esas muertes?

Cuando se produjo el cambio de gobierno hace apenas unos meses hubo señales positivas en el mundo de las migraciones: se habló de quitar las concertinas, de evitar criminalizar a los inmigrantes, de atajar las muertes en el estrecho … Hoy empezamos a temernos que, siendo las señales positivas, haya miedo a que se les acuse de efecto llamada, de favorecer las mafias, de ayudar a los extranjeros.

Es imprescindible sentarse y tratar el tema de las migraciones en profundidad, ver a qué damos prioridad, contar la verdad de que hasta económicamente hacen falta los inmigrantes, contar las situaciones en el origen que hacen que se jueguen la vida en venir, ver cómo hacer para que se puedan dar rutas seguras de migración, en resumen desmontar los discursos fáciles antiinmigración.

HOSPITALIDAD

Una palabra que quieren que olvidemos. En el diccionario de la RAE podemos ver dos acepciones:
1. Virtud que se ejercita con peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades.
2. f. Buena acogida y recibimiento que se hace a los extranjeros o visitantes.

Nos quieren hacer ver que hemos perdido nuestros valores, nos bombardean con “sálvate tu y no mires al lado”. Uno de los valores que quieren hacernos creer que hemos perdido es la hospitalidad. Sin embargo viendo alrededor lo que hace la gente, no lo que dice, la mayor parte de la sociedad sigue siendo hospitalaria cuando se acercan personas reales. Salvo pequeños grupos de gente sin valores y sin corazón, perdidos en si mismos, tan egoistas que piensan que ellos solos van a salvarse y tener, y ser los mejores. Las personas, incluso con pensamientos racistas “no pueden venir más, que se vayan a su tierra”, son hospitalarias cuando se les acerca una persona con rostro, con nombre.

¿Por qué entonces se extiende el racismo, la xenofobia, el rechazo al otro? Creo que está muy claro, son los medios de comunicación y políticos sin escrúpulos los que promueven el racismo absurdo que está en contra de de nuestra forma de ser. Unos medios y unos político sinvergüenzas que airean los números de inmigrantes como si la cantidad fuera tremenda, como sin en nuestro país no pudiera haber más, como si fueran a quitarnos la sanidad, la enseñanza, las subvenciones, nuestras costumbres … Todo una mentira para pelear a pobres contra pobres, para aprovechar la incultura que ellos mismos han creado, para mentir descaradamente y que una cantidad muy importante de la población lo crea.

Nos pelean con choques de civilizaciones, con la imposibilidad de desarrollar una diversidad cultural. “No podemos convivir” nos dicen; mandan a idiotas a vocear las maldades de los flujos migratorios, de la presencia de extranjeros pobres; pero no hablan de los extranjeros “de los paises desarrollados” que destrozan las ciudades, que nos obligan a cambiar nuestras costumbres, que aprovechan nuestra hospitalidad para hacer en nuestra tierra lo que no harían en la suya.

Sin embargo, para unos y para otros la mayor parte somos hospitalarios. Cuando se acerca alguien los tratamos con amabilidad, les prestamos la debida asistencia. Somos capaces de ponernos en su situación.

Es cierto que cuando no nos miran cara a cara les damos las espaldas, repetimos lo que nos dicen que digamos. Eso es lo que tenemos que romper. No debemos tener vergüenza de ser buenos, de ser hospitalarios, de entender que vienen por necesidad, por lo mismo que lo haríamos nosotros: defender su familia, su vida. A pesar de los medios y de los políticos manipuladores tenemos que empezar a cambiar el discurso.

La inmigración tiene soluciones. El que quiera migrar debería poder hacerlo, el problema está en que la mayoría de gente que migra lo hace por necesidad. Las soluciones pasan por un cambio en las relaciones con los países de origen. Hay que terminar con procesos de colonialismo y el neocolonialismo, promover los movimientos descolonizadores. África especialmente, pero también Sudamérica y otros países tienen que dejar de ser zona de expolio. Tenemos que facilitar las relaciones económicas de igual a igual. También es necesario acabar con las guerras comerciales, guerras que están acabando con países como Irak, o Siria, o en el centro de África, por ejemplo. Tenemos que dar una oportunidad a las personas en sus países, porque si no tienen un futuro donde están es normal intentar buscarlo en otro sitio. No seamos ingenuos, esto es muy difícil, pero no hay otra solución: o se estabilizan y desarrollan los países de origen, o hagamos lo que hagamos la gente va a seguir migrando.

Tenemos que mantener viva nuestra hospitalidad, incluso si pensamos que no deberían venir. Mientras no se termine con los problemas que generan las migraciones obligadas, tenemos que seguir siendo hospitalarios.

ESTAMOS DE LUTO

No podemos expresarlo de otra manera cuando han muerto 67 nuevas personas en el Mediterráneo intentando alcanzar nuestras costas, estamos de luto, nuestra cuerda se retuerce, no caben más nudos, no cabe más dolor. Hoy hay pocas palabras que decir, pero hay que las sabe decir de forma muy acertada, aquí os dejamos el artículo que hemos leido de Covadonga Porrua, junto con una poesia de Warsan Shire, poeta somalí. Como siempre hemos lanzado y gritado nuestra reivindicación y hemos leido la poesia de Pilar del Rio.

Héroes y tumbas (Covadonga Porrúa Rosa. Publicado en Ideal 19/06/18)

A lo mejor los héroes que tenemos en Salvamento, en la Guardia Civil, en el Frontex han vuelto a lograr el milagro, y esta columna no tiene sentido. A lo mejor, sus dioses y los nuestros, el mío también, han decidido darles una oportunidad y los desheredados han vencido al infierno, y la rabia y la vergüenza que siento se torna en paz. Y entonces puedo comentar con ustedes todas esas cosas que me hacen pensar que vivimos dentro de una enorme coctelera que alguien agita sin parar, y de la que salen condenas judiciales sin precedentes, mociones de censura, cambios de gobierno, ministros y reministros, fútbol y dimisiones y hasta cuñadísimos de alcurnia entrando en la trena por chorizos…

Pero eso no ha pasado. Porque lo peor ha vuelto a suceder. De nuevo, una ola siniestra y gigantesca de injusticia y de dolor, ha llegado hasta nuestra orilla. Como tantas otras veces. Demasiadas. Y todo lo demás se ha vuelto secundario. Porque 67 personas al menos han desaparecido en las aguas azules del Mediterráneo. Esas que miro cada día. En las que me baño y me refugio, esas aguas que me dan tranquilidad y me reconfortan, y llenan de luz, han sido para ellos una tumba. Nunca veré sus caras, ni acariciaré su piel, ni sabré cómo se llama la aldea de la que partieron. Ni quienes eran sus padres. Ni siquiera oiré sus nombres. No conoceré sus anhelos. Si les gustaba leer, o pintar, o contar historias. A lo mejor no sabían. O sí. A lo mejor, entre ellos, entre ellas, se encontraba un genio, capaz de encontrar una solución al cáncer, o a la hambruna. O no. A lo mejor solamente eran hombres, mujeres, niños y niñas con un afán: tener una oportunidad. De vivir y no sólo sobrevivir. De escapar de la miseria. De ser algo felices. De robarle a la vida una esperanza. A lo mejor…

Pero no. Eso no va a ocurrir, porque están muertos. Se han ahogado después de horas y horas en el mar. Porque en la otra orilla, alguien traficó con ellos. Porque a muchas de ellas las violaron hasta dejarlas embarazadas, para que parieran hijos con los que tenerlas atrapadas después en la prostitución. Porque a ellos, simplemente les hicieron pagar una fortuna por meterles en la goma. Redes mafiosas que campan a sus anchas.

Y en esta orilla, la satisfecha y opulenta Unión Europea mira hacia otro lado. Y no impone medidas, ni sanciones, a quien lo está permitiendo. Ni tampoco a los países y a los gobiernos que se niegan a recibirles, y que prefieren dejarles a su suerte, a la deriva. Y oigo quejarse a muchos de lo caro que nos salen los que no tienen nada. 10.000 euros al año cada uno. Y pienso entonces en que nos gastamos 6.000 millones de euros en rescatar a la banca. Y cien millones en este o aquel futbolista. Y sí. Creo entonces, definitivamente, que hemos perdido la conciencia.

Poema de Warsan Shire

Nadie abandona su hogar, a menos que su hogar sea la boca de un tiburón.

Solo corres hacia la frontera cuando ves que toda la ciudad también lo hace.
Tus vecinos corriendo más deprisa que tú. Con aliento de sangre en sus gargantas.
El niño con el que fuiste a la escuela, que te besó hasta el vértigo
detrás de la fábrica, sostiene un arma más grande que su cuerpo.

Solo abandonas tu hogar
Cuando tu hogar no te permite quedarte.
Nadie deja su hogar
A menos que su hogar le persiga,
Fuego bajo los pies,
Sangre hirviendo en el vientre.
Jamás pensaste en hacer algo así,
Hasta que sentiste el hierro ardiente
Amenazar tu cuello.

Pero incluso entonces cargaste con el himno bajo tu aliento,
Rompiste tu pasaporte en los lavabos del aeropuerto,
Sollozando mientras cada pedazo de papel te hacía ver
Que jamás volverías.

Tienes que entender que nadie sube a sus hijos a una patera,
A menos que el agua sea más segura que la tierra.
Nadie abrasa las palmas de sus manos bajo los trenes, bajo los vagones,
Nadie pasa días y noches enteras en el estómago de un camión,
Alimentándose de hojas de periódico, a menos que
Los kilómetros recorridos signifiquen algo más que un simple viaje.

Nadie se arrastra bajo las verjas, nadie quiere recibir los golpes ni dar lástima.
Nadie escoge los campos de refugiados
O el dolor de que revisten tu cuerpo desnudo.
Nadie elige la prisión, pero la prisión es más segura que una ciudad en llamas,
Y un carcelero en la noche es preferible
A un camión cargado de hombres con el aspecto de tu padre.

Nadie podría soportarlo, nadie tendría las agallas,
nadie tendría la piel suficientemente dura.
Los: “váyanse a casa, negros”, “refugiados”, “sucios inmigrantes”,
“buscadores de asilo”, “quieren robarnos lo que es nuestro”,
“negros pedigüeños”, “huelen raro”, “salvajes”,
“destrozaron su país y ahora quieren destrozar el nuestro”.
¿Cómo puedes soportar las palabras, las miradas sucias?

Quizás puedas, porque estos golpes son más suaves
Que el dolor de un miembro arrancado.
Quizás puedas porque estas palabras son más delicadas
Que catorce hombres entre tus piernas.
Quizás porque los insultos son más fáciles de tragar que el escombro,
Que los huesos, que tu cuerpo de niña despedazado.

Quiero irme a casa, pero mi casa es la boca de un tiburón.
Mi casa es un barril de pólvora,
y nadie dejaría su casa a menos que su casa le persiguiera hasta la costa,
a menos que tu casa te dijera que aprietes el paso,
que dejes atrás tus ropas, que te arrastres por el desierto,
que navegues por los océanos,

“Naufraga, sálvate, pasa hambre, suplica, olvida el orgullo,
tu vida es más importante”.
Nadie deja su hogar hasta que su hogar se convierta
en una voz sudorosa en tu oído diciendo:
‘Vete, corre lejos de mí ahora.
No sé en qué me he convertido, pero sé
que cualquier lugar es más seguro que éste’.

Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

MUERTES EN EL ESTRECHO Y CÍRCULO DEL SILENCIO

Este mes nos tocaba a Almería Acoge organizar el Círculo del Silencio. Hace apenas unos días que nos concentrábamos por la muerte de cuatro personas en el estrecho. En esta ocasión, además del Círculo del Silencio hemos tenido que unir otras cuatro nuevas muertes y la catástrofe humanitaria, mejor dicho la falta de humanidad, que lleva a la situación que está el barco Aquarius. Por eso nos hemos vuelto a concentrar y denunciar estas situaciones.

El manifiesto que se leyó fue:

No caben medias tintas. Otras cuatro personas ahogadas el día 9 de junio suman 117 cuerpos rescatados durante este año en el mediterráneo más cercano. Más de 700 personas ahogadas y otras 629 personas en peligro, hacinadas en un barco en la otra parte del mediterráneo, 629 personas a las que dos países europeos, Italia y Malta, han rechazado. Cientos de miles de personas huyendo de sus hogares por el hambre o la guerra, por la injusticia o la pobreza. Ante esta realidad no caben medias tintas. O se está de una parte o se está de la otra. O se está por las personas o se está contra las personas. O se está en la mentira de las patrias, las fronteras, la seguridad como careta de los intereses económicos, o se está en defensa de los derechos humanos, de quienes padecen el exilio, el sufrimiento y la muerte. No caben medias tintas, por eso denunciamos que el gobierno italiano con la catástrofe humanitaria del Aquarius se ha puesto contra las personas y el gobierno español, en esta ocasión, está con las personas.

No caben medias tintas, o se está con quienes miran para otro lado y favorecen acuerdos para condenar a muerte a quienes se ven obligados a huir, fundamentalmente por motivos económicos, o se está por la dignidad de las personas.
Hace muchos años Europa se consagró a tres palabras que todos aplaudimos: igualdad, libertad, fraternidad. Hoy, cada vez que Europa da la espalda a estas personas cerrando sus puertas y sus puertos, esas palabras son una gran mentira, se ha trocado la igualdad en injusticia, la libertad en campos de esclavos pactados en Libia y la fraternidad en genocidio por omisión de socorro.

En el centro, de amarillo las pulseras que les ponen a las personas que llegan en patera

No caben medias tintas. Por eso nos convocamos continuamente cada vez que fallece alguien gritando en silencio no más muertes para llegar a Europa, por eso nos convocamos mensualmente en un círculo de silencio contra el hambre, contra la injusticia, contra la inhumanidad manifiesta de este mundo opulento y obeso que se siente amenazado por los pobres de la tierra.

Por eso, una vez más reivindicamos, nuestro estatuto de mujeres y hombres dignos, libres, iguales, fraternales, solidarias. Y recitamos de nuevo la poesía de Pilar del Río, que pone palabra y sentimiento a nuestra indignación, nuestra vergüenza y nuestra repulsa. Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

CONCENTRACIÓN MUERTES EN EL ESTRECHO

El pasado lunes más de cien personas clamamos contra la injusticia y la inacción por parte de las autoridades que permiten que sigan muriendo personas en su intento por llegar a nuestras costas, no sólo por el último desaparecido en nuestras costas más cercanas, también clamamos por los más de 60 en las costas de TUNEZ y por los más de 600 que han muerto sólo este año en el Mediterráneo.

Una vez más nos convoca la muerte. Una nueva vida se perdió definitivamente el martes pasado en una patera frente a Tarifa. Otra persona había desaparecido en el agua. Son nuevos nombres desconocidos que se han sumado a ese reguero de muerte fruto de la ignominia y la injusticia y que ya suman 113 cuerpos rescatados durante este año. 113 nudos en esta cuerda que representa el dolor de tantas familias y nuestra solidaridad con quienes padecen en primera persona este mundo injusto y lo pagan con su vida.

Por eso, también nos convoca la necesidad de justicia, la necesidad de memoria, la obligación de humanidad. Nos convoca la voluntad de manifestar que no queremos ser cómplices de este sistema criminal que condena a muerte a quienes ellos creen que amenazan su bienestar. Que no ponemos el interés económico por encima de las personas, que no hay ninguna patria, ninguna frontera, que justifique este genocidio año tras año.

Y juntos manifestamos nuestra reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería mostramos, a nuestros representantes públicos, nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de esta injusticia.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas, y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza, y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para respetar la memoria de las víctimas, para identificarlas y comunicar la desgracia a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.

No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

CONCENTRACIÓN MUERTES EN EL ESTRECHO

A continuación subimos el manifiesto que leeimos en la concentración del 2 de Mayo:

De nuevo la tragedia, de nuevo la vergüenza, de nuevo la muerte y de nuevo la obligación moral de
concentrarnos, de gritar con la palabra y el silencio, de dolernos y de indignarnos. De nuevo el momento de mostrar la solidaridad con quienes sufren la injusticia de un mundo centrado en el beneficio, en el interés por encima de las personas, con quienes sufren la guerra, el hambre, la injusticia, la amenaza de la muerte en su tierra, y la encuentran en el mar cuando intentan escapar de ella.

De nuevo el momento de mostrar nuestra repulsa, nuestra protesta contra este sistema injusto que, ante esa necesidad de huida, de trabajo, de libertad; ante esa necesidad de vivir, sólo es capaz de cerrar fronteras, poner vallas y concertinas a las personas y alfombras rojas a la venta de armas y al intercambio de capitales.

El pasado día 27 nos despertábamos con cuatro personas muertas ante nuestras costas, una más, moría al llegar a Almería, nada se pudo hacer por recuperarla. Otras doce personas se quedaron en el mar, desaparecieron en esta enorme fosa común que nos baña. Sólo dos días después eran encontradas otras once personas muertas, ahogadas en el mismo Mar de Alborán. Son 16 nuevos nudos en esta cuerda y deberían serlo en la garganta de la gente digna que se niega a silenciar y  olvidar tanto sufrimiento y tantainjusticia.

Son ya, en cuatro meses, 112 cuerpos rescatados, 112 personas muertas sin contar las desaparecidas. 112 familias destrozadas, ¿Cuántas personas más deberán morir para que España y Europa reaccionen? ¿Cuántos muertos son necesarios para que reaccionen quienes sostienen este sistema criminal de gobernar el mundo? Son 112 personas muertas por las que mostramos nuestro respeto y nuestra solidaridad guardando un minuto de silencio.

Nos negamos a ser cómplices de estas muertes. Por eso, asqueados y avergonzados, una vez más,
planteamos nuestra reivindicación a quienes tienen la obligación de gobernarnos de otra forma más justa y más humana, por eso leemos todos juntos este escrito a nuestros responables públicos:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante lain actividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras
administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

NO MÁS MUERTES PARA LLEGAR A EUROPA

Una vez más nos hemos concentrado para denunciar la sangría que estamos dejando que se produzca en el Mediterráneo, una vez más, esta vez nos hemos unido al Circulo del Silencio que organiza la Plataforma Almería Unida Contra la Pobreza, nos unimos para denunciar la injusticia a la que lleva la pobreza. Hemos contado además con la presencia de compañeros de CEPAIM Huelva y del Patronato de CEPAIM que se encontraban de trabajo en Almería y se han unido a la reivindicación.

En la concentración hemos denunciado que la mayoría de los inmigrantes y refugiados que hay en el mundo no van de los países “pobres” a los “ricos”, van de países “pobres” a países “pobres”. La gente nos pregunta, ¿pero es que hay nuevos muertos?, al decirle que si se escandalizan, piensan que no es posible la falta de actuación de las autoridades.

Una nueva tragedia de 6 personas que intentaban escapar de la injusticia, de la miseria, de la guerra, de la ausencia de futuro. Una nueva noticia de familias que sufren, de injusticia en un mundo que no deja otra alternativa que jugarse la vida en el Mar.

Seis muertes que hacen un total de 94 personas muertas en lo que va de año en nuestras costas  más cercanas. Con el silencio cómplice de la mayoría de las administraciones y el silencio comprometido y el grito de rabia de aquellos que pensamos que esto no puede seguir. Seguimos pidiendo que cesen estas muertes, seguimos enviando a las administraciones nuestras reivindicaciones.

ESCRITO A NUESTROS RESPONSABLES PÚBLICOS

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelvan a repetir esta vergüenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer ni aparecer como insensibles a esta dramática situación.

 

MUERTES EN EL ESTRECHO

Otras vez, 11 VIDAS de una vez que se han perdido en las aguas del Mediterráneo.

Al llegar a la concentración hoy unos extranjeros, posiblemente del Norte de Europa me preguntaban el por qué de la concentración; les decía que cada vez que había muertos en el estrecho nos juntábamos para denunciarlo, luego preguntaron qué es lo que pedíamos, les dije que vías segura para venir, se sorprendieron, ¿no pueden venir de forma “normal”?, la respuesta es NO. Desgraciadamente para llegar a nuestro país y al suyo les dije, no lo tienen fácil. Nosotros podemos viajar a Marruecos con nuestro pasaporte sin más, ellos necesitan visados que tardan mucho tiempo en darlo y que por la más mínima razón los echan para atrás. No se lo podían creer, es cierto les dije, aquí y en tu país, ciertamente no es sólo España, es toda la Europa “Civilizada” la que pone unas trabas enormes para una migración “normal”, por eso tenemos que seguir concentrándonos cuando hay muertos en nuestros mares, no tiene ningún sentido, pero así es. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros en la situación contraria, si aquí pudiera entrar cualquiera pero a nosotros nos pusieran trabas para salir?

En esta concentración hemos contado con el testimonio teléfonico a un amigo del único superviviente, contando como iban callendo de la barca, cómo al final solo quedaba él, cómo le podía la desesperación y después de todo … posiblemente la devolución.

Por eso nuestro manifiesto y nuestra denuncia ante las instituciones:

Nos volvemos a concentrar en señal de duelo y repulsa por dos nuevas muertes, dos nuevas personas, dos nuevas ansias de vivir ahogadas a primeros de marzo en nuestras costas. Son ya 77 en lo que va de año.
A las 10 de la noche del pasado domingo llegó al puerto de Algeciras Salvamento Marítimo con cinco inmigrantes a bordo. Cuatro de ellos habían fallecido tras más de 8 horas en el agua. Sólo sobrevivió Leia, un joven de Gambia de 28 años. Muy afectado por lo vivido cuenta que viajaban doce personas, y que por culpa de la mala mar sus compañeros fueron cayendo al agua uno a uno de la embarcación, una lancha de plástico de juguete, en la que viajaban. Los otros 7 compañeros han desaparecido en el mar.

Son otras 11 personas fallecidas en esa tumba en que se ha convertido el Mediterráneo, esa tumba en la que se han sepultado 498 personas en lo que va de año, según la Organización Mundial de las Migraciones, 88 en nuestras costas más cercanas, 88 nudos de esta cuerda que nos recuerda nuestra propia implicación en estas muertes.

Estamos implicados en estas muertes, tenemos responsabilidad en ellas como sociedad, porque como recordaba Patricia Manrique hace unos días, debemos preguntarnos cómo es posible que conozcamos a diario lo que sucede en el Mediterráneo sin apenas reaccionar, que sepamos que las migraciones son consecuencia directa de las guerras provocadas por siglos de colonialismo y nos engañemos viviéndolas como un fenómeno ajeno, que estemos al tanto de que se están construyendo campos de concentración en Europa y pagando a Turquía o Libia el trabajo sucio sin rechistar, que permitamos que las organizaciones no gubernamentales que rescatan a la gente en el mar o avisan del peligro de quienes están cruzando, sean criminalizadas y reprimidas.
Nuestra sociedad no puede permitir que ningún ser humano muera por buscar una vida mejor, ningún ser humano puede ser considerado ilegal y la huida de las muerte, de la injusticia y la miseria tampoco, ninguna huida por más que ésta signifique saltar ese muro vergonzoso, esas vallas, esas concertinas que separan la vida de la muerte y que llamamos fronteras. Nuestra sociedad no puede seguir optando por proteger nuestro propio bienestar por encima de la vida de las personas, nazcan donde nazcan o vengan de donde vengan. Una sociedad que pone el interés económico, político y estratégico por encima de las personas, es una sociedad fracasada que triunfa sólo en lo económico con las manos manchadas de sangre.

Por eso, asqueados y avergonzados, una vez más, planteamos nuestra reivindicación a quienes tienen la obligación de gobernarnos de otra forma más justa y más humana. No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

ESCRITO A NUESTROS RESONSABLES PÚBLICOS

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelvan a repetir esta verguenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer ni aparecer como insensibles a esta dramática situación.

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MUERTE EN EL ESTRECHO: UNA VERGUENZA PÚBLICA

Una nueva persona ha muerto en nuestras manos, otra vida se ha perdido, ahogada en nuestras costas el lunes 26 de febrero. Con esta nueva persona son ya 75 las vidas perdidas, las personas ahogadas a las puertas de alcanzar la costa que esperaban, 75 esperanzas frustradas.

En esta ocasión, casi alcanza ese futuro esperado, esta vida se ha ido ya entre nosotros, cuando intentaban reanimarlo en el puerto de Algeciras. Nos dice la prensa que todas las maniobras han sido infructuosas y el hombre ha fallecido en el puerto. Totalmente cierto, las maniobras han sido infructuosas, todas las maniobras, la legislación, la política de la Unión Europea y de España, la elevación de las vallas en las fronteras, la construcción de fosos, las concertinas, la vigilancia policial, el trabajo de salvamento marítimo… todo está siendo infructuoso. El hombre ha fallecido en el puerto, los hombres, las mujeres, los niños fallecen en el mar, mueren en su tierra, mueren en los puertos, en las cárceles, en los CIES… las personas mueren porque nuestras maniobras de reanimación de este mundo injusto, de esta sociedad injusta, de este sistema económico y político basado en la injusticia no están centradas en las personas.

Una vez más nos concentramos avergonzados por sumar una nueva muerte a esta lista macabra que recoge la incapacidad de frenar el horror. La indignación por esta nueva prueba del fracaso de occidente, del fracaso de las políticas que miran más los intereses económicos y la seguridad de esos intereses que la necesidad de millones de personas de vivir con dignidad, de que les sea reconocido su derecho al pan y a la paz, a poder vivir con los suyos, a moverse libremente cuando lo necesiten, a buscar trabajo, a ser gobernados desde el respeto y la libertad. Nos concentramos a denunciar una vez más el resultado mortal del mundo que no sólo hemos contribuido a construir, sino que nos esforzamos por mantener aún en contra de las personas y a pesar de la muerte de las personas.

Por eso, una vez más, hacemos pública nuestra denuncia y reivindicación:

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras actual no evita estas situaciones y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que públicamente manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelvan a repetir estas situaciones y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad y nuestras administraciones no pueden parecer ni aparecer como insensibles a esta dramática situación.