MUERTES EN EL ESTRECHO

MUERTES EN EL ESTRECHO

Otras vez, 11 VIDAS de una vez que se han perdido en las aguas del Mediterráneo.

Al llegar a la concentración hoy unos extranjeros, posiblemente del Norte de Europa me preguntaban el por qué de la concentración; les decía que cada vez que había muertos en el estrecho nos juntábamos para denunciarlo, luego preguntaron qué es lo que pedíamos, les dije que vías segura para venir, se sorprendieron, ¿no pueden venir de forma “normal”?, la respuesta es NO. Desgraciadamente para llegar a nuestro país y al suyo les dije, no lo tienen fácil. Nosotros podemos viajar a Marruecos con nuestro pasaporte sin más, ellos necesitan visados que tardan mucho tiempo en darlo y que por la más mínima razón los echan para atrás. No se lo podían creer, es cierto les dije, aquí y en tu país, ciertamente no es sólo España, es toda la Europa “Civilizada” la que pone unas trabas enormes para una migración “normal”, por eso tenemos que seguir concentrándonos cuando hay muertos en nuestros mares, no tiene ningún sentido, pero así es. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros en la situación contraria, si aquí pudiera entrar cualquiera pero a nosotros nos pusieran trabas para salir?

En esta concentración hemos contado con el testimonio teléfonico a un amigo del único superviviente, contando como iban callendo de la barca, cómo al final solo quedaba él, cómo le podía la desesperación y después de todo … posiblemente la devolución.

Por eso nuestro manifiesto y nuestra denuncia ante las instituciones:

Nos volvemos a concentrar en señal de duelo y repulsa por dos nuevas muertes, dos nuevas personas, dos nuevas ansias de vivir ahogadas a primeros de marzo en nuestras costas. Son ya 77 en lo que va de año.
A las 10 de la noche del pasado domingo llegó al puerto de Algeciras Salvamento Marítimo con cinco inmigrantes a bordo. Cuatro de ellos habían fallecido tras más de 8 horas en el agua. Sólo sobrevivió Leia, un joven de Gambia de 28 años. Muy afectado por lo vivido cuenta que viajaban doce personas, y que por culpa de la mala mar sus compañeros fueron cayendo al agua uno a uno de la embarcación, una lancha de plástico de juguete, en la que viajaban. Los otros 7 compañeros han desaparecido en el mar.

Son otras 11 personas fallecidas en esa tumba en que se ha convertido el Mediterráneo, esa tumba en la que se han sepultado 498 personas en lo que va de año, según la Organización Mundial de las Migraciones, 88 en nuestras costas más cercanas, 88 nudos de esta cuerda que nos recuerda nuestra propia implicación en estas muertes.

Estamos implicados en estas muertes, tenemos responsabilidad en ellas como sociedad, porque como recordaba Patricia Manrique hace unos días, debemos preguntarnos cómo es posible que conozcamos a diario lo que sucede en el Mediterráneo sin apenas reaccionar, que sepamos que las migraciones son consecuencia directa de las guerras provocadas por siglos de colonialismo y nos engañemos viviéndolas como un fenómeno ajeno, que estemos al tanto de que se están construyendo campos de concentración en Europa y pagando a Turquía o Libia el trabajo sucio sin rechistar, que permitamos que las organizaciones no gubernamentales que rescatan a la gente en el mar o avisan del peligro de quienes están cruzando, sean criminalizadas y reprimidas.
Nuestra sociedad no puede permitir que ningún ser humano muera por buscar una vida mejor, ningún ser humano puede ser considerado ilegal y la huida de las muerte, de la injusticia y la miseria tampoco, ninguna huida por más que ésta signifique saltar ese muro vergonzoso, esas vallas, esas concertinas que separan la vida de la muerte y que llamamos fronteras. Nuestra sociedad no puede seguir optando por proteger nuestro propio bienestar por encima de la vida de las personas, nazcan donde nazcan o vengan de donde vengan. Una sociedad que pone el interés económico, político y estratégico por encima de las personas, es una sociedad fracasada que triunfa sólo en lo económico con las manos manchadas de sangre.

Por eso, asqueados y avergonzados, una vez más, planteamos nuestra reivindicación a quienes tienen la obligación de gobernarnos de otra forma más justa y más humana. No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.

ESCRITO A NUESTROS RESONSABLES PÚBLICOS

Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.

Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante la inactividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelvan a repetir esta verguenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.

Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.

Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.

Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras administraciones no pueden parecer ni aparecer como insensibles a esta dramática situación.

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Juanjo Castillo administrator

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