
A continuación subimos el manifiesto que leeimos en la concentración del 2 de Mayo:
De nuevo la tragedia, de nuevo la vergüenza, de nuevo la muerte y de nuevo la obligación moral de
concentrarnos, de gritar con la palabra y el silencio, de dolernos y de indignarnos. De nuevo el momento de mostrar la solidaridad con quienes sufren la injusticia de un mundo centrado en el beneficio, en el interés por encima de las personas, con quienes sufren la guerra, el hambre, la injusticia, la amenaza de la muerte en su tierra, y la encuentran en el mar cuando intentan escapar de ella.
De nuevo el momento de mostrar nuestra repulsa, nuestra protesta contra este sistema injusto que, ante esa necesidad de huida, de trabajo, de libertad; ante esa necesidad de vivir, sólo es capaz de cerrar fronteras, poner vallas y concertinas a las personas y alfombras rojas a la venta de armas y al intercambio de capitales.

El pasado día 27 nos despertábamos con cuatro personas muertas ante nuestras costas, una más, moría al llegar a Almería, nada se pudo hacer por recuperarla. Otras doce personas se quedaron en el mar, desaparecieron en esta enorme fosa común que nos baña. Sólo dos días después eran encontradas otras once personas muertas, ahogadas en el mismo Mar de Alborán. Son 16 nuevos nudos en esta cuerda y deberían serlo en la garganta de la gente digna que se niega a silenciar y olvidar tanto sufrimiento y tantainjusticia.
Son ya, en cuatro meses, 112 cuerpos rescatados, 112 personas muertas sin contar las desaparecidas. 112 familias destrozadas, ¿Cuántas personas más deberán morir para que España y Europa reaccionen? ¿Cuántos muertos son necesarios para que reaccionen quienes sostienen este sistema criminal de gobernar el mundo? Son 112 personas muertas por las que mostramos nuestro respeto y nuestra solidaridad guardando un minuto de silencio.
Nos negamos a ser cómplices de estas muertes. Por eso, asqueados y avergonzados, una vez más,
planteamos nuestra reivindicación a quienes tienen la obligación de gobernarnos de otra forma más justa y más humana, por eso leemos todos juntos este escrito a nuestros responables públicos:
Ante los reiterados naufragios que provocan tantas muertes para llegar a Europa, vecinas y vecinos de Almería le pedimos, como representante público, que transmita a las autoridades pertinentes nuestra más absoluta indignación por la continua repetición de estas situaciones.
Visto que el control de fronteras sirve, fundamentalmente, para que sigan muriendo personas y ante lain actividad y la falta de sensibilidad que manifiestan mayoritariamente las distintas administraciones, exigimos que se tomen medidas concretas y urgentes para evitar que se vuelva a repetir esta vergüenza y garantizar la seguridad de las personas que se ven obligadas a migrar.
Exigimos, por tanto, que los distintos gobiernos abran vías seguras de migración para las personas que se ven forzadas a dejar sus casas y familias por causa de las guerras, el hambre y las injusticias.
Igualmente, exigimos que se hagan todos los esfuerzos necesarios para desarrollar un procedimiento de identificación de las víctimas y de comunicación a sus familiares.
Nuestra sociedad pierde sus valores fundamentales si no reacciona de forma más humana y nuestras
administraciones no pueden parecer, ni aparecer, como insensibles a esta dramática situación.
No más muertes para llegar a Europa. Por un Mediterráneo solidario.






Otras vez, 11 VIDAS de una vez que se han perdido en las aguas del Mediterráneo.
En esta concentración hemos contado con el testimonio teléfonico a un amigo del único superviviente, contando como iban callendo de la barca, cómo al final solo quedaba él, cómo le podía la desesperación y después de todo … posiblemente la devolución.
nueva persona son ya 75 las vidas perdidas, las personas ahogadas a las puertas de alcanzar la costa que esperaban, 75 esperanzas frustradas.
El viernes pasado, tres muertos acompañaban a las personas rescatadas en el Mar de Alborán que llegaron hasta Almería; el pasado domingo eran cinco personas más las que no pudieron ser rescatadas, las que desaparecieron en el mar. Son, en pocos días, ocho personas fallecidas que se suman a esta macabra cuenta de víctimas mortales, la cuenta de resultados de esta forma inhumana de administrar el mundo, de gestionar conflictos bélicos, desastres naturales, gobiernos fallidos, dictaduras, injusticias.
En una parte muy importante, Europa, como el resto del primer mundo, es responsable de las migraciones forzadas, del injusto reparto de la riqueza, del apoyo a gobiernos títere de los grandes intereses comerciales, del desastre ecológico, del apoyo a las guerras abiertas. Somos responsables directos de las causas que provocan pobreza, injusticia, hambrunas y guerras y, por tanto, responsables directos de la necesidad de huir, de escapar de la muerte y la miseria. Nuestra respuesta no puede seguir siendo únicamente el control de las fronteras, no podemos seguir dando la espalda a nuestra responsabilidad en las causas de tantas muertes.
Hace tan solo 14 días, desde que nos concentramos la última vez, el 24 de enero. En sólo 14 días esta cuerda de nudos de dolor y de vergüenza ha pasado de 9 a 66. Hoy nos volvemos a concentrar porque hay otras 47 personas fallecidas, ahogadas, sepultadas por este mar negro o rojo de luto y de sangre en que hemos convertido el Mediterráneo. El pasado domingo se
No son los únicos fallecidos desde la última concentración. Según la Organización Internacional de las migraciones 90 nuevas personas se han ahogado frente a las costas de Italia el 2 de febrero, sumando ya 290 muertos sólo durante este año.
Hoy sabemos que hay otros 47 padres, otras 47 madres buscando a sus hijos, maridos buscando a sus esposas, esposas buscando a sus maridos, hijos que ya no verán a sus padres o a sus madres, hermanos, hermanas, amigos que ni tan siquiera saben qué ha sido de los suyos. La mirada de este hombre es la mayor denuncia de la injusticia, de la incompetencia o la


Ayer de nuevo nos concentramos por las nuevas muertes en las costas españolas de inmigrantes que trantan de mejorar su vida. Nuevas muertes injustas e inútiles. Nuevas muertes de personas con rostro que huyen de las injusticias que nosotros generamos. Nuevos nudos en la cuerda de la verguenza que pronto hemos iniciado este año.
Cinco de las víctimas mortales mostraban signos de hipotermia y ahogamiento, un sexto fue sacado del agua y otro falleció durante las maniobras de reanimación tras mostrar síntomas de ahogamiento
Otros años hemos celebrado este día con una fiesta, es el DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES, una fecha importante para recordarnos las dificultades que tienen los procesos migratorios y para celebrar lo que aportan estas migraciones. Este año no podemos celebrar, podemos denunciar y, eso es lo que hacemos. Denunciar las muertes en el estrecho, denunciar la esclavitud en Libia, denunciar la pasividad de los gobiernos que se esconden ante estas realidades terribles. Este es año de denuncia.
El manifiesto entero que se ha leido lo presentamos a continuación:
Desde hace años, el Mediterráneo está siendo escenario de tragedias por las tentativas para llegar a Europa de personas provenientes de África, Oriente medio y Asia; personas que sólo aspiran a mejorar sus condiciones de vida o que huyen directamente de la muerte. Independientemente de cuáles sean los motivos en estas migraciones, es una tragedia retransmitida diariamente que, más allá de remover conciencias, exige la adopción de medidas que eviten las muertes y las causas que originan las migraciones forzosas. Es cada vez más necesaria la ejecución de políticas racionales de gestión de fronteras y el
Es justamente en Libia, la última etapa en el continente africano, de quienes han tenido que huir de su tierra y tratan de llegar a Europa, donde los hombres y mujeres, inmigrantes y refugiados, son expuestos, comprados y explotados. Y los que superan ese trance se enfrentan al Mediterráneo, esa fosa en la que este año ya han muerto más de 3.000 personas.
