Nijar es un lugar especial. Y la zona en la que la asociación trabaja es todavía más especial. Una parte de las personas con las que trabajamos a diario son todavía más especiales. Hoy queremos compartir una parte del trabajo que realizamos con nuestros jóvenes extutelados.
Son chicos que dejaron todo lo que tenían en sus diferentes países siendo menores de edad, cruzaron el mediterráneo jugándose su vida en busca de un futuro mejor, o bien en una balsa de plástico,o debajo de un camión o de mil maneras más que no podriamos imaginar. Lograron sobrevivir y llegar a nuestra querida España, otros no… Algunos pudieron llamar a sus madres para decirles que estaban vivos, otros no…
El sistema de protección de menores los protegió hasta los 18 años. Después, algunos afortunados pudieron ser protegidos un tiempo por nuestra asociación, siendo conscientes que son una ínfima minoría y el resto de compañeros extutelados deambulan solos, sin familia, sin medios económicos, sin techo, sin comida por nuestro teritorio. Malviviendo. Sobreviviendo. Muriendo en vida.
Nuestros «afortunados» hacen muchas cosas. Su sueño es tener una buena vida y poder ayudar a sus familias. Poder ayudar a sus madres, a sus herman@s. No es sencillo. No es fácil. Lo intentan todos los días.
El trabajo en los invernaderos es cada vez más complicado por una justificada y debatible situación, estar documentado y que este documento sea de los que te permite trabajar. Ningún chico de los que hasta ahora ha estado en el recurso de la asociación, ha salido de un centro de menores con este tipo de permiso, y en muchas ocasiones, con ningun tipo de documentación.
Por ello, como no sabemos estar parad@s, estos últimos días, nos hemos puesto con ellos a limpiar y adecuar un cañizo que estaba casi obstruyendo un camino, arreglamos una zona muy cercana a ellos y que habían pedido que estuviera limpia y poder utilizarla. El trabajo de cortar y limpiar las cañas hace que por unos ratos puedan volver a sonreir y puedan volver a soñar, olvidando el duro camino que les queda por delante. Y nosotr@s, desde la asociación, también sonreímos y soñamos con ellos. Porque a veces, cuando varios sueñan juntos, los sueños llegan a hacerse realidad. El trabajo continua…

Durante dos dias Almería Acoge y Huelva Acoge se han reunido para conocer y debatir sobre la situación de los asentamientos en las provincias de Huelva y Almería, dentro del proyecto de asentamientos de la Federación Andalucía Acoge.
Siempre, y recalco siempre, relacionarse con otras personas, incluso en tiempos de pandemia, resulta positivo por las experiencias y vivencias que te pueden ofrecer. Puedes hablar de trabajo, de la familia, de cosas que te gustan o no, e incluso de la Covid-19 y ofrecer soluciones plausibles sobre cuándo vamos a estar como antes de toda esta locura.
Han sido días de conocer otras realidades, otras maneras de ver las cosas y por qué no, otras maneras de trabajar con las personas, ni mejor ni peor, solo otra perspectiva de trabajo, aunque más cercana a la nuestra de las que podíamos imaginar.
Así que nos pusimos mano a la obra y tras visitar algunos de la interminable lista de asentamientos que existen en la comarca de Níjar, hemos podido constatar que la realidad en la provincia de Huelva no es muy diferente a la que se vive en la almeriense. Existen pocas diferencias, quizás alguna puede ser la extensión de terreno en la cual los asentamientos, o están muy concentrados o están muy diseminados, allí en Huelva, también hay bastantes, pero más concentrados. También es cierto que les sorprende la cantidad de familias arraigadas en esta especie pequeños pueblos no reconocidos legalmente como tales, en esas cortijadas en las que, alrededor, han ido creciendo (con estructuras de plásticos y madera, o de ladrillo y cemento) convirtiéndose en pequeñas poblaciones que se auto organizan como buenamente pueden.
Pero estos adjetivos que aquí suscribimos, no hacen que desfallezcamos, al contrario, hacen que la experiencia y fuerza de estas compañeras, renueven nuestras ganas de seguir luchando contra un sistema que solo perjudica al que menos tiene. Y como siempre, para que haya una persona rica, tiene que haber muchas personas pobres. Y aquí, por desgracia, se cumple esa regla. Pero existen organizaciones como las nuestras que apuestan por esas personas que intentar salir adelante con lo poco que pueden conseguir o ganarse con su esfuerzo.
En la zona de Nijar durante este verano el equipo no ha podido descansar. La situación de los asentamientos es muy compleja y está siendo necesario hacer un esfuerzo extra.
Algunas de las actividades que se están realizando en los asentamientos son las clases de español, el acompañamiento relacionado con temas sanitarios que está siendo en estos tiempos una de las actividades más complejas y más importantes, realización de talleres de Documentación en el que se ha proporcionado apoyo, información, orientación y asesoramiento jurídico/administrativo para la realización de gestiones administrativas y relacionadas con extranjería.
Dentro de los aspectos sanitarios se han realizado talleres de información y prevención de la COVID19 así como acciones de dinamización comunitaria de limpieza de los alrededores de la vivienda, reparto de comida y lotes higiénicos.
Estamos de enhorabuena, si hace una semana estabamos contando que un grupo de inmigrantes en Almería se organizaban en la Asociación Set, ahora seguimos hablando de asociacionismo, en este caso en la zona de Nijar.

En el día de hoy nos han visitado la Directora General de coordinación de Políticas Migratorias Maria del Mar Ahumada, el Delegado de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Jose Luis Delgado y la concejal de Nijar de Servicios Sociales de Níjar, Victoria Calatrava, a los dispositivos de acogida y centro de día de San Isidro.
Durante el verano hay dispositivos que tienen especial importancia y que es imprescindible mantener por lo que significa para los usuarios y las usuarias.
Por otro lado, puesto que en estas fechas el trabajo en los invernaderos y el campo en general está bastante parado, trabajamos también en el esfuerzo por la integración. Estamos impartiendo cursos este verano. Hacemos especial hincapié en los más jóvenes para que traten de organizar su vida y plantearse su futuro.
La semana pasada se realizó una actividad muy interesante de coordinación entre distintos centros de trabajo, concretamente entre las chicas con las que estamos trabajando en El Puche y los chavales usuarios de ITACA en la zona de Nijar. Fue un rato de compartir, aprender y divertirse juntos a través de talleres.
Por otro lado se hizo un taller de música y baile también de las dos culturas y por supuesto de baile moderno que va más allá de las fronteras. El interés por este taller fue enorme, todos y todas querían participar, se divirtieron mucho practicando lo que se iba aprendiendo.

Mientras la mayoría estabámos terminando de celebrar las fiestas de Navidad, la desgracia se volvía a cebar con los más vulnerables, con los más pobres: un nuevo incendio se produjo ayer en un asentamiento en la comarca de Nijar, en la zona del Cautivo.
De nuevo personas desalojadas, más de 20, que en estos días de frio no tienen donde pernoctar, que posiblemente encuentren más solidaridad y espacio entre los vecinos que tienen tan poco como ellos que en las administraciones. Ciertamente, como en la vez anterior, Almería Acoge y otras organizaciones han estado presentes para colaborar en los posible, paliar las pérdidas y ayudar con los más básico, ropa, agua, etc, pero hace falta algo más de fondo.
De todos modos hay que decir que hoy se ha reunido la mesa de la vivienda de Nijar, pero aunque es triste que no haya ya un plan para estas situaciones que se repiten con cierta frecuencia, al menos hay que reconocer que es un paso el hablar para encontrar soluciones.
En estos días donde muchos vivimos unas fiestas felices, rodeados de nuestras familias y seres queridos, otros sufren la separación y la pérdida, ya sea de personas, que es la pérdida más grave o de lo poco que tienen. Una expresión muy utilizada es aquella de que la desgracia siempre se ceba con los más pobres, las usamos como si hubiera algo de suerte o azar. No es cierto, los más vulnerables están más expuestos a las desgracias. Pero si además de ser vulnerables, pobres, son inmigrantes y encima no tienen papeles, junto con su desgracia está la apatía y el ocultamiento por parte de las administraciones, en realidad por parte de casi todos. Una semana terrible, por un lado un incendio que ha dejado sin absolutamente nada a 60 personas y por otro lado y por otro al menos 25 muertos más confirmados en estos momentos y dos pateras desaparecidas.
25 muertos que se unen a un año macabro en cuanto a las muertes en el estrecho, donde ninguna administración se pronuncia sobre este tema y los que se pronuncian los tienen claro: «Que no vengan». La sociedad está perdiendo la empatía, ponerse en la piel del otro, pensar en la situación que tiene que estar uno para decidirse a jugarse la vida de esa manera en un viaje terrible.
En estas condiciones la madrugada del martes 18 de diciembre se produce un fuerte incendio sobre las 03:00 horas de la madrugada. El incendio comienza en una chabola, la persona que estaba en el interior está herido muy grave, de forma rápida el fuego se propaga a otras chabolas, afectando alrededor de una veintena. Además del operativo normal en estas situaciones, Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y Equipo sanitario, se suman al lugar algunos miembros del ayuntamiento y diferentes entidades sociales, entre otras Almería Acoge y Fundación Cepaim. El incendio afecta de manera directa a 20 chabolas y a alrededor de 60 personas con un herido grave. Estás 60 personas lo han perdido todo. Con gran esfuerzo por parte de los trabajadores y trabajadoras, así como de voluntariado, se ofrece un un kit de pernocta y mantas y comida que proporciona Fundación Cepaim, Almería Acoge, Médicos del Mundo y las Hermanas Mercedarias. Esto les puede paliar la situación durante unos días, pero nada más, las administraciones no están dando ninguna respuesta, no siquiera hay habilitado un plan de emergencia para estas situaciones, hay mucha improvisación.
En la zona de Nijar no se ha parado en todo el verano, de hecho hace poco tuve la oportunidad de pasar por los dispositivos de Almería Acoge y de la Fundación CEPAIM para ver el trabajo y la situación. Tuve la suerte de poder hablar con algunos de los trabajadores y así escuchar, en primera persona, toda la situación en los asentamientos, el crecimiento de los mismos, el que se van instalando familias completas. Hablamos también de todas las personas que de las pateras han ido a refugiarse en aquella zona y que han pasado por nuestros dispositivos. De hecho a raiz de la conversación surgió que debemos hacer un informe detallado
de lo que ocurre en la zona de Nijar, quizás estamos muy volcados con los refugiados y nos olvidamos de los otros refugiados no reconocidos. También estuvimos viendo las demandas y necesidades de los chavales que vienen de Casas de Menores y que ahora intentamos que se incorporen a una sociedad para la que no siempre están bien preparados.
verticales donde la imaginacion se deja volar y de cosas inservibles se obtienen cosas asombrosas. En esta ocasión se han hecho recipientes para sembrar plantas aromáticas a partir de garrafas de plástico. Este tipo de talleres tiene un doble beneficio, por un lado divertirse y olvidarse del trabajo, el no trabajo, los papeles, los no papeles y por otro descubrir que se pueden hacer cosas interesantes con materiales muy sencillos.