En estos días donde muchos vivimos unas fiestas felices, rodeados de nuestras familias y seres queridos, otros sufren la separación y la pérdida, ya sea de personas, que es la pérdida más grave o de lo poco que tienen. Una expresión muy utilizada es aquella de que la desgracia siempre se ceba con los más pobres, las usamos como si hubiera algo de suerte o azar. No es cierto, los más vulnerables están más expuestos a las desgracias. Pero si además de ser vulnerables, pobres, son inmigrantes y encima no tienen papeles, junto con su desgracia está la apatía y el ocultamiento por parte de las administraciones, en realidad por parte de casi todos. Una semana terrible, por un lado un incendio que ha dejado sin absolutamente nada a 60 personas y por otro lado y por otro al menos 25 muertos más confirmados en estos momentos y dos pateras desaparecidas.
25 muertos que se unen a un año macabro en cuanto a las muertes en el estrecho, donde ninguna administración se pronuncia sobre este tema y los que se pronuncian los tienen claro: «Que no vengan». La sociedad está perdiendo la empatía, ponerse en la piel del otro, pensar en la situación que tiene que estar uno para decidirse a jugarse la vida de esa manera en un viaje terrible.
Además, como ya indicamos en Facebook, se ha producido un incendio en un asentamiento en Los Nietos en el término municipal de Nijar. Más de 500 personas viven de forma precaria, en chabolas con unas condiciones ínfimas, rodeadas de basura que no se recoge ni tienen contenedores donde echarla. Carecen de servicios básicos. No hay suministro eléctrico y carecen de agua potable. Los residentes del lugar transportan agua desde lejos. Este asentamiento no dispone ni de aseos ni duchas, con el consiguiente riesgo de salubridad para la comunidad. Cuando tienen la oportunidad de trasladarse, los residentes acuden al Centro Diurno de Almería Acoge y Fundación Cepaim en Balsa Seca (San Isidro) para poder satisfacer sus necesidades de higiene de manera adecuada.
En estas condiciones la madrugada del martes 18 de diciembre se produce un fuerte incendio sobre las 03:00 horas de la madrugada. El incendio comienza en una chabola, la persona que estaba en el interior está herido muy grave, de forma rápida el fuego se propaga a otras chabolas, afectando alrededor de una veintena. Además del operativo normal en estas situaciones, Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y Equipo sanitario, se suman al lugar algunos miembros del ayuntamiento y diferentes entidades sociales, entre otras Almería Acoge y Fundación Cepaim. El incendio afecta de manera directa a 20 chabolas y a alrededor de 60 personas con un herido grave. Estás 60 personas lo han perdido todo. Con gran esfuerzo por parte de los trabajadores y trabajadoras, así como de voluntariado, se ofrece un un kit de pernocta y mantas y comida que proporciona Fundación Cepaim, Almería Acoge, Médicos del Mundo y las Hermanas Mercedarias. Esto les puede paliar la situación durante unos días, pero nada más, las administraciones no están dando ninguna respuesta, no siquiera hay habilitado un plan de emergencia para estas situaciones, hay mucha improvisación.

De nuevo nos congrega la muerte, 46 nuevas víctimas de la incompetencia, el egoismo y la sinrazón, suman ya más de 700 a la macabra lista de nuestra deuda acumulada solo en este año. Nos congregan mujeres, hombres, niños y hasta los que aún no han nacido y ya acompañan la muerte de su madre desde sus entrañas.
Nos rodea una tierra llena de oprobio, de latrocinio, de sufrimiento otra vez. Una tierra expoliada, violentada, una tierra en guerra, una tierra en pobreza extrema nos rodea y no podemos ignorarla. Nos rodea una tierra de muerte dela que huyen miles, millones de cuerpos doloridos, con hambre atrasada de pan, de justicia, de libertad; de tranquilidad que permita vivir con la familia, con los hijos, con el amor, con el trabajo y la amistad. Nos rodea una tierra expoliada y hambrienta, y un mar que nuestras leyes, nuestra codicia y nuestro egoismo han convertido en trampa y tumba.
Y reiteramos nuestra reivindicación leyendo juntos:
Después de dos días en el mar, después de 14, 22 30 años en una tierra que tampoco les aseguraba la supervivencia, otras 18 personas han muerto, otras 20 o 30 o qué más da cuántas, han desaparecido de nuevo en el Mediterráneo en la madrugada del lunes.
Y de nuevo gritamos nuestra indignación haciendo nuestras las palabras de Pilar del Río.
Almería Acoge colabora con la preparación de la Semana Contra la Pobreza que se está celebrando en Almería con motivo del Día Internacional Para la Erradicación de La Pobreza que es el 17 de mayo.
20 personas en nuestras costas cercanas. Hemos vuelto a leer nuestras reivindicaciones que seguimos haciendo llegar a todos las personas responsables de las migraciones. Además en esta ocasión también ha habido reivindicaciones en torno a la pobreza, la explotación en el trabajo y la dignidad de las personas.
Dentro de esta semana ayer participamos también en un encuentro interreligioso. Nos parece que las religiones son las causantes de muchas guerras, sin embargo nos encontramos con muchas personas de distintas religiones dispuestas a sentarse juntas, unirse en sus rezos y reivindicaciones. No son las religiones, son los intereses económicos fundamentalmente los que causan las guerras y la pobreza, así se comento ayer en un manifiesto común entre católicos y musulmanes. Hay que trabajar más por dialogar más entre culturas y religiones y por defender a las personas frente a los intereses económicos desmedidos.
Nuestros amigos y amigas, muchos de ellos socios y socias de Almería Acoge, han vuelto a nuestra tierra, más concretamente a Nijar, desde Suiza.
sin darte cuenta. Encabezados por Paqui Montoya, nijareña suiza, son capaces de transmitir una emoción tremenda. Lo bueno es que se creen lo que están haciendo y eso no se puede aprender, eso hay que sentirlo.
no solo no les dificulta sino que les ayuda. En esta ocasión dado que la semana pasado tuvimos que concentrarnos por nuevas muertes en el estrechos, compartimos con ellos nuestra concentración y se hizo también en Nijar
haciendo una parada solidaria entre los ensayos. En esta parada también presentamos el testimonio de personas que están atendidas en los dispositivos de la Asociación Almería Acoge en Nijar, para compartir sus experiencias del proceso migratorio y la situación en la que actualmente se encuentran aquí.


34 nuevos muertos, al menos 2 niños, más de 220 en lo que va de año. Esos son los que conocemos. La respuesta de los gobiernos: ninguna, quitarse responsabilidades. Según ellos todos han hecho lo posible por evitar estas muertes, aquí se dice que no se podía hacer nada porque eran aguas de Marruecos, allí que llevaban varios días buscando. Desesperación, siempre tienen buenas palabras que decirnos, grandes justificaciones, pero lo cierto es que tras muchos años de procesos migratorios plagados de muertes no se ha hecho nada. Si, cada vez se hace más difícil venir, con lo que el riesgo que se corre es mayor. Quizás le queramos echar la culpa a La Mar, escuchemos la poesía de Paco Galera Collado.
Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación
Una vez más nos reunimos para denunciar 6 nuevas muertes en el estrecho, en nuestras aguas cercanas, ya son más de 190, nuestra cuerda de la verguenza está tan llena de nudos que ya casi es imposible hacer nuevos nudos. En esta ocasión nos han acompañado hombres que vinieron en patera, en francés se les ha explicado porqué nos concentramos, ellos nos dan testimonio de la dificultad para llegar, de lo traúmatico del viaje, desde que salen de sus paises, todo el tiempo que están esperando en Marruecos hasta que por fin consiguen pasar en una patera.
Una vez más nos concentramos para honrar los cuerpos rescatados, las vidas sesgadas. Una nueva persona ahogada fue recuperada del mar el pasado miércoles. Otros cinco cuerpos fueron arrojados por el mar durante la semana. La primera nos recuerda las 190 personas ahogadas, las otras cinco, a los miles de desaparecidos en la vergonzosa fosa común del Mediterráneo. A la mayoría de esas personas ahogadas y desaparecidas no las conocemos; a otras de ellas podemos ponerle nombre y rostro a través de los intentos de sus familias por saber si están vivos o muertos, o del sufrimiento de una madre que busca el cuerpo de su hijo que esta semana entregó el mar en nuestras cosas; se llamaba Imad, tenía 28 años y su familia lo llora en Alhucemas.
Juntos proclamamos nuestra denuncia y reivindicación:
Nos hemos vuelto a concentrar por 5 nuevas muertes aquí os dejamos el manifiesto de repulsa por estas situaciones.
No es distinta la realidad de España, desde finales de los 90 llegan pateras a nuestras costas y nos concentramos muerto tras muerto; la llegada de personas y la muerte también de miles de ellas son una realidad a la que no se ha sabido dar respuesta. Son miles de vidas perdidas o mal recibidas que nos hablan del empeoramiento de las condiciones de vida en un continente africano que llora su olvido.
Nosotros no nos identificamos con éstos últimos y por eso, una vez más, manifestamos nuestra reivindicación:
